Ulises Lara López, quien fungiera como titular de la Fiscalía Especial en Investigación de Asuntos Relevantes de la Fiscalía General de la República (FGR), ha emitido un comunicado para defender su actuación tras versiones periodísticas que apuntan a su salida de la institución.

En su defensa, Lara López negó categóricamente haber incurrido en "conductas contrarias a la ley, al servicio público o a las responsabilidades que tuve encomendadas". El exfuncionario subrayó que su desempeño se apegó estrictamente al marco legal y a las atribuciones conferidas durante su gestión.

La salida de Lara López, quien previamente fue vocero de la Fiscalía General de la Ciudad de México, se produce en un contexto de controversia, particularmente tras la captura y posterior entrega a Estados Unidos del piloto presuntamente involucrado en el secuestro y traslado de Ismael ‘El Mayo’ Zambada.

Al ser cuestionada sobre los motivos de la renuncia de Ulises Lara, la presidenta Claudia Sheinbaum señaló el pasado 15 de julio que la explicación correspondía a la propia fiscalía. "Lo tiene que explicar la fiscal, no me corresponde a mi evaluar por qué razón salió de la Fiscalía, es un asunto de la Fiscalía", declaró la mandataria en su conferencia de prensa desde Palacio Nacional.

En su comunicado, el exfiscal afirmó que no participará en discusiones públicas basadas en "versiones parciales, interpretaciones personales o señalamientos formulados fuera de los cauces correspondientes". Insistió en que cualquier aclaración o información deberá ser atendida a través de las vías formales, con datos completos y verificables.

Lara López también aprovechó para agradecer las muestras de confianza recibidas en los últimos días, las cuales, dijo, asume "con prudencia, responsabilidad y pleno apego a la ley".

Casos Pendientes y Controversias

Durante su gestión al frente de la Fiscalía Especial en Investigación de Asuntos Relevantes, Ulises Lara estuvo a cargo de investigaciones de alto perfil. Entre ellas, destacan las relacionadas con las acusaciones de narcotráfico emitidas por el Departamento de Justicia de Estados Unidos contra nueve altos funcionarios del Gobierno mexicano, incluido el gobernador de Sinaloa con licencia, Rubén Rocha Moya.

En su momento, Lara reiteró que Estados Unidos no había proporcionado las pruebas necesarias para justificar la petición de detención urgente de Rocha Moya y los demás funcionarios señalados. Esta postura generó debate sobre la cooperación bilateral en materia de justicia y combate al narcotráfico.

Asimismo, como una de las caras visibles de la FGR, Lara López ofreció actualizaciones sobre las investigaciones y acciones relacionadas con el rancho Izaguirre, donde el año pasado se descubrió un campo de adiestramiento del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Este hallazgo subrayó la presencia y operación de grupos delictivos en diversas regiones del país.

Otro caso relevante que se dio a conocer bajo su encargo, en colaboración con Omar García Harfuch, entonces secretario de Seguridad Ciudadana, fue el desmantelamiento de una red de "huachicol fiscal". Esta red, según las autoridades, logró evadir impuestos por un monto superior a los 23 mil millones de pesos, evidenciando la complejidad de los esquemas de evasión fiscal y el crimen organizado asociado.

La salida de Ulises Lara de la FGR, y sus posteriores declaraciones, reavivan el debate sobre la autonomía y el funcionamiento de las instituciones encargadas de la procuración de justicia en México, así como sobre la transparencia en los procesos de renuncia y remoción de altos funcionarios. El caso subraya la delicada línea que separa la defensa de la legalidad y la percepción pública en torno a las instituciones de seguridad y justicia del país.

El contexto de la renuncia, marcado por la entrega del piloto vinculado a los cárteles, añade una capa de complejidad a la situación, sugiriendo posibles presiones o implicaciones políticas derivadas de la cooperación internacional y las investigaciones sobre crimen organizado. La FGR, bajo la dirección de la fiscal general, deberá ahora gestionar las repercusiones de esta salida y asegurar la continuidad y el buen curso de las investigaciones que Lara López tenía bajo su responsabilidad.