Un juez federal en Boston ha dictaminado en contra del expresidente Donald Trump, desestimando una demanda presentada por su administración contra la Universidad de Harvard. La querella acusaba a la prestigiosa institución académica de no haber protegido adecuadamente a sus estudiantes judíos frente a un presunto acoso.
El juez de distrito Richard G. Stearns determinó que el gobierno de Trump no logró presentar pruebas suficientes para demostrar una violación vigente de las leyes federales de derechos civiles. Según el magistrado, la demanda se basaba en gran medida en incidentes ocurridos durante el año académico 2023-2024 y algunos casos de marzo de 2025, los cuales consideró "demasiado aislados y episódicos" para configurar una violación persistente de los derechos civiles en el campus de Cambridge, Massachusetts.
Ni Harvard ni el Departamento de Justicia emitieron comentarios inmediatos tras la decisión judicial.
Orígenes del Conflicto
La disputa legal se originó a raíz de las manifestaciones propalestinas que convulsionaron el campus de Harvard tras los ataques de Hamás contra Israel el 7 de octubre de 2023. El gobierno de Trump argumentó que la universidad había sido negligente, permitiendo que estudiantes judíos fueran "acosados, agredidos físicamente, perseguidos y les escupieran" sin una intervención adecuada por parte de las autoridades universitarias.
En respuesta a las acusaciones, Harvard había emitido un comunicado asegurando su profundo compromiso con el bienestar de sus estudiantes judíos e israelíes, y su dedicación a crear un ambiente donde se sintieran acogidos, respetados y pudieran prosperar.
El presidente de Harvard, Alan M. Garber, había señalado la creación de un grupo de trabajo específico para combatir el antisemitismo en el campus. Adicionalmente, la universidad había implementado cambios en su estructura académica y administrativa, incluyendo la contratación de nuevos directivos y la reforma de sus políticas disciplinarias para asegurar mayor coherencia, justicia y eficacia.
Implicaciones Financieras y Legales
La demanda del gobierno de Trump buscaba recuperar miles de millones de dólares en subvenciones federales destinadas a la investigación, que habían sido otorgadas a Harvard desde octubre de 2023. Los funcionarios de la administración Trump argumentaban que, en virtud del Título VI de la Ley de Derechos Civiles de 1964, tenían el derecho de recuperar estos fondos ante una violación de la ley federal que prohíbe la discriminación por motivos de raza u origen nacional.
Este caso se suma a una serie de acciones legales emprendidas por el gobierno de Trump contra Harvard, particularmente después de que la universidad rechazara una serie de exigencias planteadas por la Casa Blanca. Previamente, las autoridades habían intentado restringir el financiamiento federal para la investigación de la universidad y limitar su capacidad para admitir estudiantes extranjeros y personal militar.
En un fallo anterior, un juez federal había ordenado al gobierno de Trump revertir recortes de financiamiento federal por más de 2.6 mil millones de dólares a Harvard. Dicha decisión calificó las condiciones impuestas por la Casa Blanca como inconstitucionales y sugirió que el antisemitismo se utilizaba como una "cortina de humo para un ataque selectivo, motivado ideológicamente" contra las instituciones académicas.
Negociaciones y Estancamiento
A pesar de la intensa disputa, existieron periodos de negociación entre Harvard y el gobierno de Trump, con el propio expresidente indicando que ambas partes estuvieron cerca de alcanzar un acuerdo. Sin embargo, la presentación de esta demanda por derechos civiles por parte del Departamento de Justicia en marzo marcó un punto de inflexión, evidenciando un notable estancamiento en las conversaciones. Tradicionalmente, cuando las universidades son señaladas por infringir la ley federal de derechos civiles, suelen resolver estas situaciones mediante acuerdos voluntarios para cumplir con la normativa.