El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha rechazado categóricamente la propuesta presentada por Irán para reabrir el Estrecho de Ormuz en un plazo de siete días. La oferta iraní, que buscaba un acuerdo para normalizar el tránsito marítimo en este punto neurálgico para el petróleo mundial, fue desestimada por Trump, quien declaró frente a la Casa Blanca que la iniciativa buscaba una apertura inmediata debido a la "pérdida de terreno" por parte de los dirigentes de Teherán.
Propuesta Iraní y Desconfianza Mutua
La propuesta iraní, anunciada el viernes, fue elaborada en coordinación con el guía supremo, Mojtaba Khamenei, y contó con un equipo de seis miembros con poder de decisión. Este movimiento se produce en un contexto de persistente desconfianza entre ambos países. Como muestra de esta tensión, Trump había publicado previamente en su red social Truth Social un mapa del Estrecho de Ormuz con el nombre "Estrecho Trump", evidenciando su postura.
El Estrecho de Ormuz, por donde tradicionalmente transita una quinta parte de los hidrocarburos mundiales, se ha convertido en el epicentro de un conflicto que Estados Unidos e Israel iniciaron con bombardeos sobre Irán a finales de febrero. Desde entonces, Irán ha reivindicado el control del pasaje, mientras que Washington ha respondido con un bloqueo a los puertos iraníes.
Evaluación de Trump y Posibles Acciones Militares
Fuentes de funcionarios estadounidenses citadas por The Wall Street Journal sugirieron que Trump había rechazado la oferta iraní al considerar que Teherán no cumpliría con las exigencias de Washington. Según el reporte, el mandatario estadounidense estaría evaluando la posibilidad de reanudar los bombardeos en Irán tras las elecciones legislativas de mitad de mandato en noviembre. Si bien Washington no ha atacado territorio iraní desde el 1 de septiembre, los ataques contra buques en el Estrecho de Ormuz continúan siendo un foco de preocupación.
La cercanía de las elecciones presidenciales en Estados Unidos pone a Trump ante la creciente impopularidad de la guerra en Oriente Medio, conflicto que ha provocado un alza significativa en el precio de los combustibles.
Antecedentes del Protocolo de Acuerdo
La oferta iraní se enmarcaba en un entendimiento previo que buscaba poner fin de manera duradera al conflicto. Este acuerdo contemplaba la reapertura del Estrecho de Ormuz y posteriores negociaciones sobre el sensible programa nuclear iraní. Sin embargo, las condiciones de paso por la vía marítima habían sido un obstáculo insalvable.
El protocolo original incluía el cese inmediato de hostilidades en todos los frentes, incluyendo Líbano, donde el ejército israelí mantiene combates contra el grupo proiraní Hezbolá. Además, preveía el desbloqueo y pago de activos iraníes congelados desde la Revolución Islámica de 1979, estimados en al menos 12,000 millones de dólares, así como el levantamiento de sanciones y el fin del bloqueo naval estadounidense.
Nuevos Frentes Regionales
El portavoz de los Guardianes de la Revolución, Hossein Mohebi, también había enfatizado la necesidad de un cese de combates en Yemen. Este país se ha convertido en un nuevo frente regional desde la reanudación en julio del conflicto entre los hutíes proiraníes y el gobierno yemení, apoyado por Arabia Saudita. La ofensiva hutí en septiembre consolidó su control sobre el Estrecho de Bab el Mandeb, otro paso estratégico para las exportaciones de petróleo que conecta Europa con Asia a través del Canal de Suez.
La situación en el Estrecho de Ormuz y sus implicaciones para el suministro energético global continúan siendo un punto crítico en las relaciones internacionales, con Estados Unidos y Irán manteniendo posturas firmes y evaluando sus próximos movimientos en un tablero geopolítico cada vez más complejo.