La administración de Donald Trump está desplegando una nueva estrategia de "frontera de detección" basada en inteligencia artificial (IA) con el objetivo de identificar y sancionar a socios comerciales que facilitan la elusión de aranceles estadounidenses por parte de China.

Un informe reciente de la Oficina de Política Comercial y Manufacturera de la Casa Blanca ha señalado a decenas de naciones por su presunta participación en una "red de transbordo clandestina" orquestada por China. Estos países son clasificados en función de la magnitud de su comercio vinculado a China, la profundidad de su integración económica con el gigante asiático y su vulnerabilidad a actividades de desvío de rutas comerciales.

El Mecanismo de la IA y las Cifras del Transbordo

La firma de inteligencia artificial Exiger ha proporcionado estimaciones que sugieren que el valor de las mercancías transbordadas ilegalmente entre febrero de 2025 y febrero de 2026 podría ascender a 75 mil millones de dólares. Esto se traduciría en una pérdida de ingresos arancelarios para Estados Unidos de entre 19 mil y 34 mil millones de dólares.

El informe, que cita análisis de fuentes gubernamentales y del sector privado, destaca que más de 40 países presentan un riesgo elevado de participar en este tipo de transbordo ilegal. Entre los "principales facilitadores de China" se mencionan a México y Canadá, por su proximidad geográfica, así como a la Unión Europea, India, Japón y Corea del Sur.

Peter Navarro, asesor comercial de la Casa Blanca, emitió una advertencia directa: "Esto es básicamente una advertencia al mundo: no intenten engañar a Estados Unidos".

Beneficios y Consecuencias del Transbordo Ilegal

El informe subraya que el transbordo ilegal no solo permite a China mantener su acceso al mercado estadounidense en detrimento de la política comercial de EE.UU., sino que también genera beneficios económicos para los países que actúan como intermediarios. Estos beneficios incluyen la apropiación de costos de ensamblaje, ingresos por almacenamiento, márgenes logísticos, cargos portuarios, corretaje aduanero y la inversión en zonas francas de exportación.

A nivel gubernamental, los países facilitadores obtienen beneficios en forma de creación de empleo, recaudación de impuestos, atracción de inversión extranjera y crecimiento del comercio.

Otros países mencionados en el informe por su potencial rol en el transbordo incluyen a Indonesia, Tailandia, Brasil y Malasia. Estos países a menudo cuentan con ventajas comparativas como mano de obra de bajo costo, acceso estratégico a puertos, una aplicación laxa de las normativas aduaneras o la existencia de zonas de libre comercio.

Antecedentes y Nuevas Herramientas

Esta estrategia de evasión arancelaria no es un fenómeno nuevo. Durante el primer mandato de Donald Trump, cuando se impusieron altos aranceles a las exportaciones chinas, muchas empresas buscaron diversificar sus cadenas de suministro y trasladar parte de su producción fuera de China, una táctica conocida como "China +1". Esta tendencia impulsó inversiones significativas en países como Vietnam y Camboya, a menudo por parte de fábricas de origen chino.

Tras su regreso al poder, Trump implementó una nueva serie de aranceles, algunos de ellos particularmente elevados, dirigidos tanto a aliados como a socios comerciales clave de Estados Unidos. Estas medidas han afectado a miles de millones de dólares en importaciones, impactando especialmente a los importadores que cumplen con la normativa.

El informe de la Casa Blanca reconoce que las diferencias arancelarias pueden incentivar el transbordo ilegal. Sin embargo, asegura que se están implementando herramientas avanzadas para "detectar, disuadir y prevenir" esta evasión.

El Rol de la Inteligencia Artificial en la Vigilancia

El sistema de "control fronterizo" con inteligencia artificial es el pilar de esta nueva estrategia. Este sistema escaneará datos de envíos, los comparará con historiales de rutas, verificará la capacidad de producción y las relaciones de propiedad de las empresas. Además, analizará patrones de embalaje e imágenes de rayos X en los puertos para identificar discrepancias entre lo declarado y el contenido real de los contenedores.

Históricamente, las autoridades estadounidenses han concentrado sus recursos limitados en los casos de mayor potencial de ganancia, procesos que a menudo son complejos y tardan años en resolverse. Esto ha permitido que productos ilícitos continúen ingresando al mercado estadounidense a precios inferiores a los del mercado justo, perjudicando el comercio legítimo de Estados Unidos.

La detección del transbordo ilegal es notoriamente difícil, y determinar el país de origen de las mercancías puede ser un desafío, especialmente cuando los productos provienen de múltiples países. El informe no aclara en qué medida los cambios en las cadenas de suministro reflejan actividades ilícitas en lugar de modificaciones legítimas en la producción y el comercio global.

La administración busca así endurecer la vigilancia y asegurar la integridad de las políticas comerciales, advirtiendo a las naciones que podrían ser cómplices en la elusión de aranceles.