El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha declarado el fin de la tregua con Irán, advirtiendo que su país asestará "duros" golpes a la República Islámica en las próximas horas. La decisión se produce en un contexto de reavivación de los enfrentamientos en el Golfo Pérsico y el vital Estrecho de Ormuz, una ruta marítima crucial para el comercio mundial de hidrocarburos.
Escalada de Conflictos y Amenazas Directas
La tensión ha escalado significativamente desde finales de febrero, cuando una ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán marcó el inicio de una nueva fase del conflicto. Teherán, por su parte, ha buscado ejercer control sobre el Estrecho de Ormuz, imponiendo tasas y amenazando con atacar embarcaciones que no respeten los corredores marítimos designados. A pesar de las negociaciones en curso desde junio para buscar una solución duradera, la situación ha vuelto a deteriorarse.
Los recientes bombardeos, atribuidos a Irán, contra al menos tres embarcaciones en aguas del Golfo, provocaron una respuesta inmediata de Estados Unidos. Las fuerzas estadounidenses lanzaron una ofensiva contra objetivos iraníes el martes, a la cual Teherán respondió atacando a países aliados de Washington en la región.
"Por lo que a mí respecta, ha terminado", afirmó Trump el miércoles durante la cumbre de la OTAN en Turquía, al ser consultado sobre la vigencia de la tregua. "Es una pérdida de tiempo tratar con ellos", añadió, mostrando su frustración con las negociaciones. "Dejaré que nuestros excelentes negociadores sigan hablando si así lo desean, pero yo no lo veo. No me gusta esta gente", sentenció. Posteriormente, el mandatario lanzó la contundente advertencia: "Esta noche les vamos a dar duro".
Impacto en los Mercados y Reacciones Regionales
Las declaraciones del presidente estadounidense tuvieron un impacto inmediato en los mercados financieros. Los precios del petróleo experimentaron un alza, con el barril de Brent del mar del Norte subiendo un 6% hasta los 79 dólares. La volatilidad en los mercados energéticos subraya la importancia estratégica del Estrecho de Ormuz y la fragilidad de la estabilidad en la región.
La agencia de noticias iraní IRIB reportó múltiples explosiones en las inmediaciones del Estrecho de Ormuz, incluyendo la isla de Qeshm, la ciudad de Sirik y Bandar Abás, uno de los principales puertos del país. También se informaron detonaciones en Bushehr, sede de la única central nuclear civil de Irán y cercana a la isla de Jark, principal terminal petrolera por donde transita cerca del 90% de las exportaciones de crudo iraní. La prensa estatal confirmó la muerte de un miembro de la Guardia Revolucionaria en el suroeste de Irán.
El Mando Central de Estados Unidos en Oriente Medio (Centcom) detalló que sus fuerzas atacaron más de 80 objetivos, incluyendo sistemas de defensa antiaérea, radares costeros y 60 embarcaciones ligeras de la Guardia Revolucionaria. El objetivo de estos bombardeos, según el Centcom, era "degradar la capacidad de Irán para seguir atacando el comercio internacional que transita por esta ruta estratégica".
La respuesta iraní no se hizo esperar. La Guardia Revolucionaria afirmó haber lanzado ataques contra instalaciones militares estadounidenses en Kuwait y Baréin, donde se reportaron explosiones.
El "Fantasma de la Guerra" y la Frustración Diplomática
Mohamad Baqer Qalibaf, principal negociador iraní, acusó a Estados Unidos de violar "gravemente" el acuerdo bilateral, incluyendo la reimposición de sanciones al petróleo iraní. Washington había revocado exenciones que permitían ciertas ventas de crudo mientras las negociaciones avanzaban.
Un funcionario estadounidense declaró a la AFP que "las acciones de Irán en el estrecho fueron totalmente inaceptables para Estados Unidos y tendrán consecuencias". Kuwait condenó los ataques iraníes, calificándolos de "comprometedores" para los esfuerzos de desescalada. Catar, uno de los países mediadores, hizo un llamado a "seguir por la vía del diálogo".
Nawal Saad, una funcionaria de Bahréin, expresó su angustia ante la posibilidad de un recrudecimiento del conflicto: "El fantasma de la guerra vuelve a planear sobre nosotros". A pesar de que el tráfico marítimo por el Estrecho de Ormuz había comenzado a recuperarse tras un acuerdo previo, Teherán mantiene su postura de no retornar al sistema de libre circulación sin condiciones.
La Organización Marítima Internacional (OMI) informó sobre la situación de unos 6,000 marinos bloqueados en el Golfo debido al conflicto y condenó la reanudación de las hostilidades entre ambas naciones. La situación subraya la complejidad de las relaciones internacionales y el impacto directo de las tensiones geopolíticas en el comercio global y la seguridad marítima.