La Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar), junto a un bloque de organizaciones del sector, ha declarado un paro nacional de transportistas por tiempo indefinido, que inició este lunes 26 de octubre. La medida de protesta surge como respuesta directa a la escalada de violencia e inseguridad que azota las carreteras del país, el precario estado de la infraestructura vial y el elevado costo del servicio de grúas, factores que, según los transportistas, hacen insostenible su operación.

El Factor Fiscal: Un Detonante Adicional

Además de las preocupaciones por la seguridad, el paro también tiene como objetivo manifestar el rechazo a una modificación propuesta en la Ley de Ingresos 2027. Esta reforma, de ser aprobada, reduciría el umbral para que las empresas accedan a beneficios fiscales, limitando el monto de acreditamiento contra el Impuesto Sobre la Renta (ISR) por gastos en casetas. Augusto Ramos, presidente de Canacar, señaló que este cambio fiscal representa un "golpe" al sector, al disminuir de 300 a 250 millones de pesos el límite para que las empresas puedan deducir hasta el 50 por ciento de sus gastos en peajes.

“No queremos detener a México. Queremos que México nos escuche (...) México no aguanta más. Vamos a un paro nacional. El autotransporte de carga no puede seguir siendo ignorado mientras se enfrenta a la inseguridad, extorsiones, cobro de piso, carreteras deficientes, una sobrerregulación, reducción de estímulos fiscales”, declaró Ramos, subrayando la gravedad de la situación que enfrentan.

Amplio Respaldo y Afectaciones Previstas

A la convocatoria de Canacar se han sumado otras importantes agrupaciones del sector, como la Federación Mexicoamericana de Transportistas (Fematrac), la Honorable Alianza Mexicana Organización de Transportistas (HAMOTAC) y la Organización Integradora de Derechos Convencionales (Indeco). Se anticipa que los bloqueos se extiendan a carreteras federales, vías de acceso a centros urbanos clave y corredores logísticos en más de 20 estados de la República Mexicana.

Sin embargo, es importante notar que no todo el sector del transporte se ha unido a esta movilización. La Cámara Nacional del Autotransporte de Pasaje y Turismo (CANAPAT), la Confederación de Cámaras Industriales de los Estados Unidos Mexicanos (Concamin), la Alianza Mexicana de Transportistas A.C. (AMTAC), la Alianza Mexicana de Organización de Transportistas (AMONTAC), la Confederación Nacional de Transportistas Mexicanos (CONATRAM) y la Asociación Nacional Transportista (ANTAC) han anunciado su deslinde de las protestas, declarando que no participarán en los bloqueos.

Impacto Económico Devastador

La inactividad del sector transportista representa una amenaza directa para el flujo de mercancías en el país. Diariamente, el autotransporte de carga mueve aproximadamente 1.6 millones de toneladas de productos y realiza unos 21 mil cruces fronterizos hacia Estados Unidos, equivalentes a un valor estimado de mil 800 millones de dólares. La paralización de estas operaciones podría generar un daño económico diario de hasta 21 mil 500 millones de pesos, según advirtió Carlos García Álvarez, presidente de HAMOTAC.

“La intención es manifestarnos de manera pacífica y respetuosa. No vamos a bloquear (las carreteras) no queremos afectar a quien no tiene la culpa. Por eso pedimos la comprensión de la sociedad y todos los sectores. El impacto económico sí va a ser muy fuerte”, señaló García Álvarez, buscando mitigar la percepción de un paro agresivo pero sin subestimar sus consecuencias.

Lauro Rincón, líder de Fematrac, expuso la crítica condición de la infraestructura carretera, señalando que el 80 por ciento de ella se encuentra en pésimas condiciones. Propuso que, ante este panorama, los costos de los peajes deberían reducirse en un 50 por ciento para que los transportistas puedan, al menos parcialmente, compensar el daño que sufren sus unidades en el camino.

Diálogo Oficial y Desconfianza del Sector

La Secretaría de Gobernación (Segob) ha reiterado su apertura al diálogo, asegurando que mantiene canales de comunicación abiertos con los transportistas para atender sus demandas. La dependencia informó que desde el inicio de las advertencias de protesta se ofreció un espacio de interlocución y una mesa permanente de trabajo con las autoridades competentes, con el objetivo de escuchar las peticiones del sector y buscar acuerdos.

Sin embargo, Canacar ha expresado su escepticismo ante estas ofertas. El organismo recordó que, a lo largo de los años, han participado en innumerables reuniones, mesas de trabajo y ejercicios de diálogo con diversas administraciones. A pesar de estos esfuerzos, los resultados han sido, según su perspectiva, insuficientes. Los problemas que aquejan al sector, lejos de resolverse, se han agravado con el tiempo, generando una profunda desconfianza en las promesas gubernamentales.

“Se establecieron compromisos para atender las múltiples problemáticas que afectan nuestra actividad. Sin embargo, los resultados han sido insuficientes y, lejos de resolverse, los problemas se han agravado”, puntualizó Canacar en un comunicado.

La Figura Presidencial como Único Interlocutor

Ante la persistencia de los problemas y la aparente falta de soluciones efectivas, las organizaciones convocantes al paro han manifestado que México no puede continuar atrapado en un ciclo de reuniones infructuosas y compromisos incumplidos. El autotransporte de carga es un pilar fundamental de la economía mexicana, movilizando más del 58 por ciento de las mercancías del país, mientras que el transporte marítimo y ferroviario manejan el 28 y 14 por ciento, respectivamente.

En este contexto de frustración y descontento, Canacar ha señalado que el único interlocutor con el que están dispuestos a entablar un diálogo para encontrar una solución de fondo a la crisis que atraviesa el sector es la presidenta Claudia Sheinbaum. Esta postura subraya la magnitud de la problemática y la necesidad de una intervención de alto nivel para abordar las complejas demandas de los transportistas, que abarcan desde la seguridad hasta la política fiscal y la infraestructura vial.