Félix Salgado Macedonio, el otrora aspirante a la gubernatura de Guerrero y ahora senador con licencia, ha lanzado una ofensiva política de cara a las próximas elecciones, a pesar de haber sido marginado del proceso interno de Morena. En un movimiento que desafía abiertamente las directrices de su propio partido, Salgado Macedonio ha anunciado una serie de "asambleas informativas" que recorrerán el estado de Guerrero, presentándolas como un esfuerzo por defender la "transformación" y la soberanía nacional.
Este despliegue, que algunos ya califican como una campaña paralela, comenzó con un nutrido mitin en la colonia Galeana, al norte de Chilpancingo, donde el político conocido como "El Toro sin Cerca" congregó a sus simpatizantes. La energía del evento era palpable, con consignas de "¡Gobernador, gobernador!" resonando a pesar de que el propio Salgado Macedonio ha reconocido públicamente su exclusión de la contienda oficial por la coordinación de los comités de defensa de la transformación.
La exclusión, según explicó el senador con licencia, se debe a las reglas internas de Morena que buscan prevenir el nepotismo en cargos de elección popular, una norma que le afecta directamente al ser padre de la actual gobernadora de Guerrero, Evelyn Salgado Pineda. Sin embargo, en lugar de acatar la decisión, Salgado Macedonio ha optado por una estrategia de movilización popular, prometiendo recorrer todas las regiones del estado hasta diciembre.
"Yo les pregunto: ¿Me muevo en todo el estado o no me muevo? ¿Vamos o no vamos? ¿Sí o sí?", inquirió a sus seguidores, quienes respondieron con un rotundo "sí". "No hagan corajes, no se pongan tristes; todo lo contrario, hay que estar alegres y ser felices porque ¡hay Toro!", arengó, reafirmando su presencia y determinación.
En sus discursos, Salgado Macedonio ha intentado desviar la atención de su aspiración personal, declarando que para él es más importante defender la soberanía nacional y respaldar a la presidenta Claudia Sheinbaum que buscar una candidatura. Esta declaración, sin embargo, contrasta con la evidente movilización de sus bases y la insistencia de sus seguidores en verlo como el "gobernador".
La gira inició formalmente en Acapulco, donde se reportó la asistencia de más de seis mil simpatizantes en las canchas de la colonia Emiliano Zapata. A pesar de que Morena ha cerrado la puerta a su participación directa en la elección interna, Salgado Macedonio asegura que estas asambleas son independientes del proceso oficial y que su objetivo es mantener el contacto con la gente y defender los principios de la "Cuarta Transformación".
El senador con licencia también afirmó que su permanencia con licencia del Senado se extenderá hasta diciembre, tiempo durante el cual planea intensificar su recorrido por el estado. Rechazó categóricamente las acusaciones de acarreo o entrega de apoyos gubernamentales en sus eventos, presentándolos como genuinas muestras de apoyo popular.
Sorprendentemente, Salgado Macedonio reveló haber recibido una llamada de la dirigencia nacional de Morena, la cual, según él, lo felicitó por la convocatoria en Acapulco. Incluso, aseguró que fue informado de que la presidenta del partido, Claudia Sheinbaum, lo acompañará en futuras asambleas programadas en Taxco e Iguala. Esta supuesta invitación, de confirmarse, añadiría una capa de complejidad a la ya tensa relación entre el senador y la cúpula de Morena.
En Chilpancingo, Salgado Macedonio reiteró su compromiso de no ser un obstáculo para su partido ni para la presidenta Sheinbaum. Insistió en que su decisión de priorizar la unidad del movimiento por encima de una candidatura personal es un acto de lealtad, aunque su actual estrategia de movilización pueda ser interpretada de otra manera por la dirigencia nacional.
El "Toro sin Cerca" parece estar jugando una partida de ajedrez político en Guerrero, utilizando su base de simpatizantes como moneda de cambio y presionando a la dirigencia de Morena. Su gira, bajo la consigna "¡Hay Toro!", no solo busca mantener viva su figura política, sino también influir en el panorama electoral del estado, demostrando que, a pesar de las reglas, su influencia en Guerrero sigue siendo considerable.
Este escenario pone de manifiesto las fracturas internas dentro de Morena, especialmente en estados clave como Guerrero. La decisión de excluir a figuras prominentes como Salgado Macedonio, y la posterior reacción de estas, plantean serios interrogantes sobre la cohesión y la estrategia del partido oficialista de cara a los próximos comicios. La postura de Salgado Macedonio, aunque declaradamente en apoyo a la "transformación" y a la presidenta Sheinbaum, podría interpretarse como un desafío directo a la autoridad de la dirigencia, que busca imponer orden y unidad.
La situación en Guerrero es un reflejo de las tensiones que a menudo surgen en los partidos políticos cuando se definen candidaturas. La exclusión de figuras con fuerte arraigo popular puede generar descontento y divisiones, obligando a los líderes a buscar estrategias para mantener la unidad y el control. La gira de Salgado Macedonio, en este contexto, se convierte en un termómetro de la fuerza de su liderazgo y de la capacidad de Morena para gestionar las aspiraciones de sus militantes más influyentes.
El futuro político de Félix Salgado Macedonio y su impacto en la elección de gobernador en Guerrero aún están por definirse. Sin embargo, su actual estrategia de movilización popular y su discurso de defensa de la "transformación" lo posicionan como un actor relevante, capaz de influir en el resultado electoral, independientemente de su participación formal en el proceso interno de Morena. La pregunta que queda en el aire es si esta "campaña" independiente fortalecerá o debilitará al partido en el estado.