Grupo Televisa ha dado un paso audaz para expandir su dominio en el sector de la telefonía móvil, anunciando su intención de adquirir el 50% de las operaciones de AT&T en México. Esta jugada estratégica, que se materializará a través de un consorcio donde Fintech Holdings compartirá la propiedad a partes iguales, ha sido analizada por S&P National Ratings, la cual anticipa que la operación no erosionará los indicadores crediticios de la empresa.

La estructura del acuerdo, diseñada para mitigar riesgos financieros, y la considerable reserva de efectivo con la que cuenta Televisa, son factores clave que permitirían a la compañía absorber la inversión sin generar presiones adicionales sobre su capacidad de pago. Sin embargo, la evaluación de S&P no ignora los desafíos inherentes al sector, manteniendo una perspectiva negativa sobre la empresa debido a la persistente pérdida de suscriptores, un fenómeno que podría dificultar la reducción de su endeudamiento.

Un Movimiento Estratégico con Aval Crediticio

En un reporte emitido el pasado 14 de octubre, S&P detalló que la adquisición de AT&T México es considerada neutral para la calificación de Televisa en la escala nacional, la cual se mantiene en mxAA+ con una perspectiva negativa. Es crucial destacar que este informe no representa una acción de calificación en sí misma, sino una evaluación prospectiva de la operación. La noticia, sin embargo, resonó positivamente en el mercado bursátil, donde las acciones de Grupo Televisa experimentaron un notable avance del 6.67% el 14 de octubre, cerrando la jornada en 8.64 pesos, un incremento significativo respecto a la sesión anterior.

La operación, anunciada formalmente el 13 de octubre, contempla la formación de un consorcio entre Televisa y Fintech Holdings, cada uno con una participación del 50%, para la adquisición de las operaciones mexicanas de AT&T. El valor total de la transacción asciende a 2,000 millones de dólares, un monto que se cubrirá mediante una combinación de efectivo y deuda contraída por el nuevo consorcio. Es importante señalar que este precio corresponde al valor total de la operación y no al desembolso individual que realizará Televisa.

Estructura Financiera y Contable del Acuerdo

El reporte de S&P no especifica la aportación exacta de efectivo de cada socio ni la proporción del precio de compra que se financiará mediante deuda. Una de las características más relevantes del acuerdo, y un punto clave en la evaluación de S&P, es que el financiamiento se estructurará a nivel del consorcio y operará sin recurso directo para Televisa. Esto significa que la deuda asociada a la adquisición recaerá sobre el vehículo de inversión, liberando a Televisa de una obligación de pago directa frente a los acreedores. Por esta razón, la agencia calificadora no prevé que dicha deuda impacte negativamente los indicadores crediticios del grupo.

Adicionalmente, S&P considera que Televisa dispone de recursos líquidos suficientes para cubrir su cuota en efectivo sin comprometer su perfil de riesgo crediticio. Al cierre del segundo trimestre de 2026, la compañía reportaba aproximadamente 40,027 millones de pesos en efectivo y equivalentes. La liquidez de la empresa se vio fortalecida recientemente por la emisión de obligaciones forzosamente convertibles, concretada el 3 de junio, por un valor cercano a los 6,918 millones de pesos (equivalentes a 400 millones de dólares). Estos instrumentos, destinados a convertirse en capital, no son considerados por S&P dentro de sus cálculos de deuda corporativa. La calificadora ya había anticipado la posibilidad de que estos fondos se destinaran a operaciones estratégicas dentro del dinámico sector de las telecomunicaciones en México.

El Salto de Televisa al Mercado Móvil a Gran Escala

Esta inversión representa un salto cualitativo para Televisa en el ámbito de la telefonía móvil, otorgándole una participación en un negocio de una escala considerablemente mayor a la que posee actualmente. Las cifras citadas por S&P revelan que AT&T México se posicionaba como el segundo operador más importante del mercado móvil mexicano al cierre de 2025, contando con 24.7 millones de suscriptores. En contraste, Televisa registraba alrededor de 820,000 usuarios en este segmento al término del segundo trimestre de 2026. Aunque las fechas de los datos difieren, la disparidad en el tamaño de ambas operaciones es evidente.

Con esta adquisición, Televisa busca no solo consolidar su posición, sino también mantener su competitividad en el saturado mercado de las telecomunicaciones. S&P se compromete a evaluar las sinergias potenciales que Televisa pueda obtener de su participación en el nuevo consorcio, a medida que se disponga de mayor información sobre el desempeño operativo y financiero del negocio conjunto.

Perspectiva Negativa: El Reto de los Suscriptores

La principal advertencia de S&P para Televisa reside en la evolución de su base de clientes. La perspectiva negativa asignada a la empresa refleja la posibilidad de una rebaja en su calificación crediticia en un horizonte de 12 a 24 meses. Este escenario podría materializarse si la continua pérdida de suscriptores en sus operaciones consolidadas limita de manera significativa la capacidad de la compañía para reducir su apalancamiento ajustado. Este indicador, que relaciona la deuda total con la capacidad del negocio para generar flujos de efectivo, es crucial para evaluar la salud financiera a largo plazo.

Si la capacidad de generación de recursos se debilita, el proceso de desapalancamiento se vuelve considerablemente más complejo. No obstante, por el momento, S&P considera que Televisa está en una posición financiera robusta para afrontar la adquisición sin deteriorar su perfil crediticio. La evolución futura de su base de suscriptores y los beneficios derivados de su participación en AT&T México serán, sin duda, puntos clave en la vigilancia continua de la agencia calificadora sobre el desempeño de la empresa.

En el contexto empresarial mexicano, esta operación subraya la tendencia de consolidación y la búsqueda de economías de escala en el sector de las telecomunicaciones. La inversión de Televisa, respaldada por la evaluación de S&P, envía una señal de confianza sobre la viabilidad de sus planes de expansión y su compromiso con el desarrollo del mercado nacional. La estrategia de formar consorcios para adquisiciones de gran envergadura se perfila como un modelo a seguir para enfrentar los desafíos y capitalizar las oportunidades en un sector altamente competitivo y en constante evolución.