Un edificio en proceso de demolición se desplomó la mañana de este martes en la colonia Escandón, alcaldía Miguel Hidalgo, generando caos vial y preocupación entre los vecinos. El inmueble, ubicado en el cruce de Viaducto Presidente Miguel Alemán y la calle Minería, colapsó sobre uno de los carriles laterales de la importante vialidad, movilizando a equipos de emergencia.
El alcalde de Miguel Hidalgo, Mauricio Tabe, informó que la demolición contaba con una licencia vigente, expedida por la propia demarcación el pasado 15 de julio de 2026. Sin embargo, Tabe reconoció que algo falló en el proceso y exigió que el Director Responsable de Obra (DRO) y la empresa constructora expliquen las causas del colapso.
"Contaba con todos los permisos, pero algo falló y tendrá que ser el director Responsable de Obra (DRO) y la propia constructora quienes expliquen qué ocurrió. No debió haber fallado el proceso de demolición y tendrán que determinarse las causas y si se incumplieron las medidas de seguridad para evitar que esto sucediera", declaró el panista.
Responsabilidad en la Mira
Tabe enfatizó que la responsabilidad directa de la ejecución y supervisión de los trabajos recae en el Director Responsable de Obra (DRO) y en la empresa encargada de la demolición. El DRO, según explicó el alcalde, es el profesional encargado de garantizar que las obras se realicen conforme a las normativas de seguridad y que no se ponga en riesgo a terceros.
La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) ha iniciado las investigaciones pertinentes y realizará los peritajes necesarios para determinar las causas exactas del derrumbe. Se espera que estos análisis arrojen luz sobre si hubo negligencia, incumplimiento de protocolos de seguridad o alguna falla estructural imprevista.
Vecinos Exigen Respuestas
El incidente no solo generó afectaciones viales, sino también una ola de reclamos por parte de los habitantes de la colonia Escandón. Los vecinos expresaron su descontento por el ruido constante, el retiro de árboles y los riesgos que, según ellos, han representado los trabajos de demolición en la zona.
La preocupación de los residentes se centra en la posibilidad de que ocurran nuevos incidentes, dada la magnitud del colapso y las presuntas fallas en la supervisión. Algunos testimonios en redes sociales, como el del usuario @InstructorTX, cuestionaron la versión oficial, afirmando que no se contaba con un estudio de riesgo ni un Plan de Respuesta a Emergencias y Protección Civil (ROPC), lo que, de ser cierto, agravaría la responsabilidad de los encargados.
Contexto de Obras y Demoliciones
Este tipo de incidentes ponen de relieve la importancia de una supervisión rigurosa en los procesos de demolición y construcción en la Ciudad de México. Históricamente, la capital ha enfrentado desafíos en la regulación y control de obras, donde la celeridad en los permisos a veces contrasta con la falta de rigor en la ejecución y vigilancia.
La licencia de demolición, emitida por la alcaldía, es un documento clave que autoriza los trabajos bajo ciertas condiciones. Sin embargo, la ocurrencia de un colapso sugiere que estas condiciones pudieron haber sido insuficientes, mal aplicadas o que surgieron imprevistos que no fueron debidamente gestionados.
Implicaciones y Siguientes Pasos
Las autoridades locales han asegurado que los trabajos de remoción de escombros continuarán hasta garantizar la seguridad y permitir el restablecimiento del tránsito vehicular en Viaducto. La investigación de la FGJCDMX será crucial para deslindar responsabilidades y, en su caso, aplicar las sanciones correspondientes a los culpables.
Este evento subraya la necesidad de fortalecer los mecanismos de control y supervisión de obras en la ciudad, asegurando que los permisos otorgados vayan acompañados de una vigilancia efectiva que prevenga tragedias como la ocurrida en la Escandón. La credibilidad de las administraciones locales en materia de desarrollo urbano y obras públicas se pone a prueba ante este tipo de incidentes.
La hipótesis preliminar de que un árbol pudo haber afectado la estructura deberá ser confirmada o descartada por los peritajes oficiales. Mientras tanto, la alcaldía se compromete a despejar la zona y normalizar la circulación, aunque la sombra de la duda sobre la seguridad de los procesos constructivos y de demolición persiste en la capital.