Stellantis México ha puesto la mira en el dinámico sector del autotransporte, anunciando una ambiciosa meta de colocar 30 mil vehículos comerciales en los próximos dos años. Esta estrategia busca capitalizar las crecientes demandas de flexibilidad operativa, disponibilidad mecánica y optimización de costos que caracterizan a las empresas de transporte de carga.

La compañía automotriz, que hizo su debut en la Convención Nacional 2026 de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (CANACAR), ha identificado un nicho de mercado significativo. Más allá de los camiones pesados tradicionales, existe una necesidad palpable de unidades de menor tamaño para la distribución de mercancías, la crucial operación de "última milla" y el acceso a zonas urbanas con restricciones de circulación para vehículos de gran tonelaje.

Jesús Rodríguez, vicepresidente Comercial de Stellantis México, expresó con optimismo la visión de la empresa: "Queremos crecer al menos un 30 por ciento en los próximos dos años respecto al volumen que vendemos actualmente". Esta declaración subraya la confianza de la armadora en su capacidad para expandir su presencia en un mercado cada vez más competitivo y exigente.

En los primeros seis meses del año, Stellantis ya ha comercializado alrededor de 6,000 unidades de sus reconocidas marcas RAM y Peugeot, un indicativo del potencial que la empresa vislumbra para sus vehículos comerciales. La estrategia se cimienta principalmente en la robusta gama de pick-ups RAM, que abarca desde la versátil RAM 700, ideal para pequeños negocios y emprendedores, hasta modelos de mayor capacidad como la RAM 1200, 1500, 2500, 4000 y 5500. Complementando esta oferta, las vanes de Peugeot se posicionan como soluciones eficientes para el transporte de mercancías y pasajeros.

La adaptabilidad de la oferta de Stellantis responde a un espectro diverso de necesidades operativas. La RAM 700, por ejemplo, se ha convertido en una aliada para actividades como el reparto de alimentos y la logística de floristerías. Por su parte, la RAM 1200, con su caja seca, es una opción viable para la distribución urbana, mientras que las unidades de mayor capacidad, como la RAM 5500, son idóneas para servicios especializados como grúas o transporte refrigerado, e incluso para cargas de hasta cinco toneladas en entornos urbanos complicados.

"El modelo [RAM 5500] ofrece motorizaciones a gasolina y diésel, una opción para empresas que buscan diversificar sus unidades de acuerdo con sus necesidades operativas", detalló Rodríguez, resaltando la flexibilidad que la marca ofrece a sus clientes empresariales.

Posventa y Financiamiento: Pilares de la Estrategia

Stellantis México no solo busca ampliar su cuota de mercado, sino también diferenciarse a través de soluciones integrales que permitan a los transportistas gestionar eficientemente los costos operativos a lo largo de la vida útil de sus vehículos. La compañía ofrece esquemas de financiamiento personalizados, alternativas de arrendamiento, paquetes de mantenimiento prepagado y extensiones de garantía, diseñados para adaptarse al tamaño y las necesidades de cada empresa.

Un componente clave de esta estrategia es Mopar Fleet Services, una plataforma dedicada a la gestión de servicios de mantenimiento de flotas y al acceso a precios preferenciales en refacciones. Según Jesús Rodríguez, algunos clientes han logrado ahorros significativos, que oscilan entre el 15 y el 20 por ciento en costos de refacciones, gracias a estos programas.

La robusta red de posventa de Stellantis se apoya en Mopar, que opera con dos marcas de refacciones: Mopar y BProAuto. Un moderno centro de distribución en Toluca, Estado de México, con más de 50 mil metros cuadrados, es el epicentro desde donde se movilizan más de 30 mil piezas diarias. Esta infraestructura se complementa con una red nacional de 172 talleres, tres centros certificados para atención de flotillas y ocho distribuidores independientes de refacciones, garantizando así la disponibilidad y el soporte técnico requerido por el sector.

En cuanto a la adaptación de equipos y transformaciones en las unidades, Stellantis colabora estrechamente con empresas carroceras certificadas. Este modelo permite a los clientes recurrir a proveedores externos para personalizar sus vehículos sin sacrificar la garantía. El proceso es claro: una vez realizada la transformación, el cliente debe presentar la documentación correspondiente al concesionario, la cual es registrada por Stellantis para mantener activa la garantía en las partes no modificadas, mientras que las intervenciones del carrocero quedan cubiertas por este último.

Electromovilidad: Un Horizonte en Construcción

Respecto a la electromovilidad, Stellantis México reconoce que, si bien ya ha introducido vehículos eléctricos Peugeot en algunas flotillas y cuenta con una RAM 1500 híbrida, la demanda actual del mercado de autotransporte sigue fuertemente inclinada hacia los motores de combustión interna. La principal barrera identificada es la limitada infraestructura de recarga, especialmente para operaciones interurbanas.

"Actualmente, las aplicaciones para vehículos eléctricos son viables para el reparto intermunicipal o entre ciudades, pero todavía no para trayectos fuera de ellas", señaló Rodríguez. No obstante, la compañía reafirma su compromiso con la innovación y asegura que "seguimos trabajando en un par de soluciones de vehículos 100 por ciento eléctricos", anticipando futuras incorporaciones que respondan a las necesidades de un mercado en transición hacia la sostenibilidad.

La apuesta de Stellantis por el sector del autotransporte refleja una comprensión profunda de las necesidades logísticas modernas. Al combinar una oferta de vehículos robusta y adaptable con servicios de posventa y financiamiento integrales, la armadora se posiciona como un actor clave para impulsar la eficiencia y la competitividad del transporte de carga en México, un sector vital para la economía nacional.

El enfoque en vehículos comerciales ligeros y medianos no solo responde a una demanda específica, sino que también se alinea con las tendencias globales de optimización de rutas y la necesidad de soluciones de movilidad más ágiles y eficientes en entornos urbanos y periurbanos. La estrategia de Stellantis, por tanto, no es solo una meta de ventas, sino una visión a largo plazo para consolidarse como un socio estratégico para las empresas de autotransporte en México.