La compañía aeroespacial SpaceX se alista para realizar su debut bursátil en el mercado Nasdaq el 12 de junio de 2026, bajo el ticker SPCX. La operación podría convertirse en la Oferta Pública Inicial más grande jamás registrada en Wall Street, con estimaciones de valuación que oscilan entre 1.75 y 2 billones de dólares.
Para inversionistas mexicanos interesados en participar, existen múltiples vías de acceso. Actualmente, aunque la firma permanece como privada, es posible invertir mediante fondos cotizados (ETF) que ya mantienen participación en SpaceX, como el XOVR (Entrepreneur Private-Public Crossover ETF). Estas opciones ofrecen diversificación y menor riesgo al no depender exclusivamente de una sola compañía.
Plataformas como GBM, Funtual México, XTB México e Interactive Brokers permiten a inversionistas locales acceder al mercado estadounidense. Una vez que SpaceX cotice públicamente, será posible adquirir acciones directamente a través de brokers regulados con acceso al Nasdaq. Los expertos recomiendan contar con asesoría profesional, documentación fiscal actualizada y capacidad para operar en dólares.
La documentación presentada ante la Comisión de Bolsa y Valores reveló cifras financieras inéditas de la compañía fundada hace 24 años. SpaceX reportó ingresos por 18,700 millones de dólares durante 2025, aunque registró una pérdida operativa de 2,600 millones debido a inversiones masivas en desarrollo de cohetes de nueva generación e inteligencia artificial.
Starlink, el servicio de internet satelital, se consolidó como el principal motor financiero al generar 11,400 millones de dólares en ingresos durante 2025, representando un crecimiento anual cercano al 50%. En contraste, el segmento de inteligencia artificial —que incluye xAI y la plataforma 𝕏— enfrentó dificultades con pérdidas operativas de 6,400 millones de dólares frente a ingresos de 3,200 millones.
Tras la salida a bolsa, Elon Musk mantendrá aproximadamente 79% del poder de voto mientras posee alrededor del 42% del capital accionario. El analista Dan Ives, de Wedbush, calificó esta operación como "un punto de inflexión importante para el sector espacial y tecnológico".