El telón del Mundial 2026 ha caído, con España alzándose como monarca del certamen. Sin embargo, la sombra de la duda planea sobre la actuación de Argentina, subcampeona del torneo, y las decisiones arbitrales que, según la percepción popular en México, habrían favorecido al equipo de Lionel Messi.

Una encuesta realizada por El Financiero revela una profunda desconfianza entre los mexicanos respecto a la imparcialidad de la FIFA durante la justa mundialista. A pesar de que el trofeo se quedó en Europa, la percepción generalizada es que la Albiceleste recibió un trato privilegiado, lo que ha mermado la credibilidad de la organización y su presidente, Gianni Infantino.

La Sombra de la Duda sobre la Albiceleste

Aunque este Mundial no repitió los cinco penales dudosos que se le señalaron a Argentina en Qatar 2022, sí hubo jugadas clave durante la fase de grupos y las rondas de eliminación que generaron controversia. Decisiones arbitrales que, para muchos, inclinaron la balanza a favor de los dirigidos por Lionel Scaloni o en detrimento de sus rivales.

Esta percepción de favoritismo no solo afecta la imagen de la selección argentina, sino también la de la FIFA. El presidente del organismo, Gianni Infantino, obtiene una calificación de apenas 31 por ciento de opinión buena o muy buena entre los mexicanos encuestados, mientras que un considerable 47 por ciento lo considera como malo o muy malo.

La encuesta, publicada este lunes 20 de julio, subraya que la FIFA se vio envuelta en polémicas durante el torneo, no solo por las marcaciones en los partidos de Argentina, sino también por incidentes como la supuesta eliminación de una tarjeta roja a un jugador de Estados Unidos, presuntamente influenciada por Donald Trump.

Argentinamanía y Desconfianza Generalizada

Al ser consultados directamente sobre si creen que la FIFA favorece a ciertas selecciones, un contundente 57 por ciento de los mexicanos respondió afirmativamente. Solo un 28 por ciento considera que el organismo rector del fútbol mundial opera con imparcialidad.

La pregunta abierta sobre a qué equipo favorece más la FIFA arrojó resultados aún más reveladores. Un abrumador 46 por ciento señaló directamente a Argentina como la selección beneficiada. En contraste, selecciones como Inglaterra, Francia y la propia campeona España recibieron menciones mínimas, con 3, 1 y 1 por ciento, respectivamente.

Esta creencia en el favoritismo hacia Argentina parece influir directamente en la percepción general de las selecciones participantes. Mientras que España, Francia e Inglaterra gozan de entre 69 y 70 por ciento de opiniones favorables, la Albiceleste se queda rezagada con un 55 por ciento.

El Legado de la FIFA y el Mundial 2026

Las opiniones negativas refuerzan esta tendencia. España, Francia e Inglaterra suman entre 6 y 9 por ciento de opiniones desfavorables, pero Argentina alcanza un preocupante 19 por ciento. Este dato, sumado a las jugadas polémicas como la entrada de Messi a un jugador argelino que pudo haber sido sancionada con expulsión, o un gol anulado a Egipto, dejan una marca imborrable en la memoria colectiva.

En el contexto del Mundial 2026, que se celebró en suelo norteamericano y que buscaba consolidar la imagen de la FIFA y el fútbol a nivel global, estas percepciones de favoritismo son un lastre. La organización, bajo el liderazgo de Infantino, enfrenta el desafío de reconstruir la confianza y demostrar una imparcialidad férrea en futuras competiciones.

Históricamente, las grandes competiciones deportivas a menudo están sujetas a escrutinio y debate sobre la actuación arbitral y la posible influencia de los organismos rectores. Sin embargo, la magnitud de la desconfianza expresada por los mexicanos en esta encuesta sugiere una crisis de credibilidad que la FIFA deberá abordar de manera proactiva.

El legado del Mundial 2026, más allá del campeón, podría estar marcado por estas sospechas. La FIFA, y en particular su presidente, Gianni Infantino, se enfrentan a la tarea de limpiar su imagen y asegurar que las futuras ediciones del torneo se desarrollen bajo un manto de total transparencia y equidad deportiva.

La FIFA, como ente rector del fútbol mundial, tiene la responsabilidad ineludible de garantizar la integridad de sus competiciones. Las percepciones de favoritismo, especialmente hacia una selección tan prominente como Argentina, erosionan la confianza de los aficionados y ponen en entredicho la pureza del deporte.

El camino hacia la recuperación de la confianza será largo y requerirá acciones concretas por parte de la FIFA. La implementación de tecnologías más avanzadas para la revisión de jugadas, una mayor transparencia en la designación de árbitros y una comunicación más clara sobre las decisiones tomadas serán pasos cruciales.

En última instancia, el éxito del Mundial 2026 y de futuras ediciones dependerá no solo de la calidad del espectáculo deportivo, sino también de la percepción de justicia y equidad que la FIFA logre cultivar entre los aficionados de todo el mundo. La encuesta de El Financiero es una llamada de atención que no puede ser ignorada.