Soriana ha tomado la drástica decisión de cerrar 18 de sus tiendas en lo que va de 2026, una medida que la deja con 801 sucursales operando bajo sus diversos formatos al finalizar el tercer trimestre del año. Esta contracción responde directamente a un entorno de consumo doméstico marcadamente débil, que ha impactado negativamente en los ingresos de la compañía.
Los ingresos de la cadena de autoservicio registraron una caída del 4.3 por ciento, sumando 40 mil 833 millones de pesos. A pesar de la reducción en el número de puntos de venta, Soriana proyecta un beneficio anual de 400 millones de pesos en su flujo operativo, aunque la estrategia de cierres ya ha supuesto una merma de 800 millones de pesos en sus ventas totales.
Para mitigar el impacto de la desaceleración, la empresa se ha visto obligada a optimizar sus gastos operativos, logrando una reducción del 2.4 por ciento anual. Esto se ha traducido en una disminución de los recursos destinados a áreas como mantenimiento, viajes corporativos, servicios de limpieza y actividades de mercadotecnia, buscando eficiencias en cada frente.
Rodrigo Benet Córdova, director de finanzas de Soriana, describió el panorama comercial del trimestre como "muy desafiante". Señaló que, a pesar de una moderación en la inflación general, los consumidores mexicanos continúan enfrentando presiones financieras significativas. Esta situación los lleva a administrar sus gastos con extrema cautela, manteniendo un enfoque casi exclusivo en el precio de los productos.
En respuesta a esta dinámica de mercado, Soriana ha implementado diversas estrategias para fortalecer su posición. Entre ellas, se destaca una mejora en el manejo de mermas, tanto en el volumen de ventas como en la gestión dentro de las tiendas. Además, la compañía ha apostado por incrementar su oferta de productos de marca propia, incorporando más de 300 nuevas referencias en 33 categorías distintas, buscando así ofrecer alternativas más accesibles a sus clientes.
Como contrapeso a los cierres estratégicos, Soriana ha acelerado sus inversiones en la mejora de sus sucursales existentes. Durante 2026, se completó la remodelación de 23 establecimientos, unidades que, tras su renovación, han experimentado un incremento promedio del 20 por ciento en sus ventas. Esta estrategia busca revitalizar la experiencia de compra y atraer a un público más sensible al valor.
La expansión geográfica también forma parte de los planes de la empresa, aunque de manera selectiva. Soriana proyecta la inauguración de nuevas tiendas en ubicaciones clave como Poza Rica y Nuevo León, sumando aproximadamente 8 mil metros cuadrados de área de ventas y generando cerca de 650 empleos directos. Para 2027, la compañía contempla la conversión de dos locales previamente cerrados al formato Sodimac, adaptándose a las demandas del mercado.
De cara al cierre del año, Soriana anticipa que el consumo se mantendrá cauto, pero deposita sus esperanzas en eventos estacionales como el Buen Fin y la temporada navideña para estimular un repunte en el gasto de los consumidores.
La competencia en el sector minorista se ha intensificado notablemente, con todas las empresas luchando por capturar una porción del limitado gasto disponible. Los compradores priorizan artículos de primera necesidad y toman decisiones de compra mucho más meditadas, lo que eleva la presión sobre los márgenes de ganancia.
Soriana también ha expresado su preocupación por los efectos de la reforma a la Ley del Impuesto sobre la Renta (ISR). La nueva normativa establece límites más estrictos para las deducciones autorizadas y la amortización de pérdidas fiscales, lo cual impacta de manera considerable a las empresas del sector minorista, caracterizado por altos volúmenes de venta y márgenes estrechos.
La cadena argumenta que cualquier sector con esta estructura operativa se verá significativamente afectado por las modificaciones en las reglas de deducción, dada la naturaleza intrínseca del negocio minorista de alimentos. La reforma fiscal podría erosionar aún más la rentabilidad si no se gestiona adecuadamente.
En el ámbito digital, Soriana ha mostrado un desempeño robusto. Sus canales en línea, que incluyen la aplicación móvil y el sitio web, han experimentado un crecimiento notable. Las ventas a través de estos canales aumentaron entre un 35 y 40 por ciento, al igual que el número de pedidos, reflejando una creciente adopción de las compras omnicanal.
El comercio electrónico se consolida como un canal de ventas relevante dentro del sector de alimentación. La mayor adopción de la compra omnicanal, la creciente demanda de los consumidores por conveniencia y el desarrollo continuo de los servicios de entrega a domicilio y recogida en tienda, son factores clave que impulsan este crecimiento y ofrecen un canal alternativo ante la debilidad del consumo físico.