El campo sonorense avanza con paso firme hacia un modelo productivo más sustentable y resiliente. En una gira de trabajo por el Valle del Yaqui, el gobernador Alfonso Durazo Montaño y la secretaria de Agricultura y Desarrollo Rural, Columba Jazmín López Gutiérrez, constataron los resultados alentadores de la estrategia de reconversión que está transformando la agricultura regional.

Más de 32 mil hectáreas ya fueron sembradas con cultivos alternativos durante el ciclo Otoño-Invierno 2025-2026, una cifra que refleja el compromiso de los productores con la adaptación climática. Girasol, cártamo y canola emergen como las opciones más viables para enfrentar la sequía que ha golpeado a la región.

Los agricultores del Valle del Yaqui recorrieron junto a las autoridades parcelas donde el girasol ha demostrado un comportamiento excepcional frente a condiciones adversas. Este cultivo no solo resiste mejor el estrés hídrico, sino que consume aproximadamente la mitad del agua que demanda el trigo tradicional, sin sacrificar las perspectivas comerciales.

La estrategia integral cuenta con respaldo de programas estatales y federales que han permitido a los productores realizar la transición sin comprometer su viabilidad económica. Según destacaron durante el encuentro, la rentabilidad de estas alternativas resulta competitiva y ofrece nuevas oportunidades de mercado.

El sector triguero, pilar histórico de la agricultura sonorense, no queda abandonado: las autoridades garantizaron acuerdos estratégicos para fortalecerlo en las zonas donde las condiciones lo permitan, buscando un equilibrio entre tradición e innovación.

La apuesta por cultivos de menor consumo hídrico representa una respuesta concreta al cambio climático y a la realidad de los mantos acuíferos regionales. Los productores del Valle del Yaqui se consolidan así como pioneros de una agricultura más inteligente y adaptada a los desafíos del siglo XXI.

Con visión de largo plazo y acompañamiento institucional, el campo sonorense demuestra que la sustentabilidad y la productividad pueden ir de la mano, trazando un camino que otras regiones agrícolas del país podrían seguir en los años venideros.