Las placas tectónicas de América Latina han mostrado una actividad inusual en meses recientes, con sismos registrados en diversas naciones como Venezuela, Colombia, Perú y Costa Rica. Estos eventos, aunque geográficamente distantes, reavivan la preocupación sobre la preparación ante movimientos telúricos, especialmente en zonas de alta densidad poblacional y edificaciones verticales.
El Cinturón de Fuego del Pacífico, una zona de intensa actividad sísmica y volcánica que rodea al océano, es el escenario de muchos de estos fenómenos. Terremotos recientes en Colombia y Japón, ambos ubicados en esta región, subrayan la constante amenaza geológica. Sin embargo, especialistas de la UNAM han aclarado que sismos en Sudamérica no implican necesariamente un riesgo inminente para México, desmitificando la idea de una correlación directa e inmediata.
No obstante, la prevención y el conocimiento sobre cómo actuar en caso de sismo son fundamentales. Una pregunta recurrente surge cuando un terremoto sorprende a quienes habitan o trabajan en pisos altos de un edificio: ¿qué hacer si se está cerca de la azotea? ¿Es mejor intentar subir, bajar o permanecer en el sitio?
Resguardo Estratégico en Edificios Altos
Alan Sánchez, maestro y coordinador de la licenciatura en Ingeniería Civil de la Universidad Iberoamericana, ofrece directrices claras para estas situaciones. Contrario a lo que podría pensarse, la recomendación principal no es la evacuación inmediata por las escaleras de emergencia, sino el resguardo en un lugar seguro dentro del propio piso.
El especialista enfatiza la importancia de alejarse de elementos que puedan caer, como ventanas, lámparas o mobiliario pesado. La clave está en identificar los puntos estructurales del edificio, aquellos diseñados para soportar las cargas y resistir las fuerzas sísmicas. Las columnas, por ejemplo, son consideradas zonas relativamente seguras.
Asimismo, los muros de concreto que a menudo rodean los cubos de los elevadores ofrecen un nivel de protección adicional. Aunque los elevadores no deben usarse durante un sismo por riesgo de avería o corte de energía, la estructura que los alberga puede servir como punto de refugio temporal.
La Universidad de California, en sus directrices de seguridad sísmica, coincide en la estrategia de "agacharse, cubrirse y sujetarse" bajo una estructura resistente. Mantener la calma, incluso si se activan las alarmas de incendio, es crucial para tomar decisiones racionales.
Lo que definitivamente se desaconseja es intentar caminar o cruzar pasillos durante el movimiento. El riesgo de caer y sufrir lesiones graves aumenta considerablemente en estas circunstancias, haciendo más peligroso el intento de huida que el resguardo.
La Azotea: ¿Una Opción Viable?
La idea de subir a la azotea cuando se está en un piso alto durante un sismo puede parecer una estrategia para estar más expuesto y ser rescatado. Sin embargo, Sánchez aclara que esta acción solo sería remotamente justificable en el escenario extremo de un colapso inminente del edificio.
En la mayoría de los casos, subir a la azotea complica la evacuación posterior al temblor. Las rutas de escape y las escaleras de emergencia son las vías designadas para salir de forma segura una vez que el movimiento ha cesado.
El especialista advierte sobre la fragilidad de las estructuras dañadas. Un edificio que ha soportado un sismo, aunque no muestre daños evidentes a simple vista, puede haber perdido parte de su integridad estructural. Una réplica, incluso de menor magnitud, podría tener consecuencias devastadoras en una construcción comprometida.
Evacuación Post-Sismo: Calma y Precaución
La evacuación de un edificio alto debe realizarse únicamente cuando el sismo ha terminado por completo. El movimiento de las personas debe ser pausado y ordenado, siguiendo las rutas de evacuación establecidas por Protección Civil.
Es vital evitar transitar por zonas donde se observen daños estructurales visibles. Los recubrimientos como plafones o tablarroca pueden ocultar fisuras o daños mayores en la estructura principal del edificio.
La recomendación es evacuar y esperar en un punto de reunión seguro en el exterior, hasta que personal experto evalúe la integridad del inmueble. Esta revisión es indispensable para garantizar que la estructura pueda resistir futuras réplicas y que sea segura para su reingreso.
Fomentando la Cultura de Prevención en México
Septiembre es un mes emblemático para la memoria sísmica de México, marcado por los devastadores terremotos de 1985 y 2017. Estos eventos han impulsado una mayor conciencia y la difusión de la cultura de la prevención entre la población y las autoridades.
Las instituciones educativas y los organismos de protección civil juegan un rol crucial en educar a la ciudadanía sobre los protocolos de seguridad. La información proporcionada por especialistas como Alan Sánchez es vital para desmitificar creencias erróneas y promover acciones efectivas que salvan vidas.
La preparación ante sismos no se limita a saber qué hacer durante el movimiento, sino también a comprender las implicaciones de la arquitectura moderna, la importancia de la revisión estructural y la necesidad de planes de evacuación claros y actualizados. La resiliencia de las ciudades ante desastres naturales depende, en gran medida, del conocimiento y la preparación de sus habitantes.