La presidenta Claudia Sheinbaum mantiene una aprobación general del 67 por ciento en julio, según la más reciente encuesta nacional de El Financiero. Sin embargo, este dato, que refleja una consistencia en la percepción pública, contrasta con la persistente preocupación ciudadana por la inseguridad y la corrupción, problemas que continúan marcando la agenda nacional.

Desempeño General y Eventos Internacionales

La encuesta destaca que el 55 por ciento de los encuestados calificó positivamente la participación de la mandataria en la final del Mundial de futbol. Sheinbaum asistió al evento deportivo, celebrado en Estados Unidos, acompañada por los mandatarios de ese país y de Canadá, Donald Trump y Justin Trudeau, respectivamente. Este evento, aunque de índole deportiva, puso a la presidenta mexicana en un escenario internacional de alto perfil, lo cual parece haber sido visto con buenos ojos por una parte de la población.

En el ámbito económico, el desempeño del gobierno de Sheinbaum registró una ligera alza, pasando de 46 a 48 por ciento de opiniones positivas entre junio y julio. Este avance, aunque modesto, sugiere una percepción de estabilidad o mejora en las políticas económicas implementadas por su administración, un área que históricamente ha sido crucial para la aprobación presidencial.

La Sombra de la Inseguridad y la Corrupción

No obstante, las cifras positivas en la aprobación general y el desempeño económico se ven opacadas por la cruda realidad de la inseguridad y la corrupción. Los indicadores sobre el desempeño del gobierno en estas áreas cruciales no solo no muestran mejoría, sino que se mantienen en niveles alarmantes. La opinión positiva sobre seguridad se estancó en un bajo 21 por ciento, con un contundente 61 por ciento de opiniones negativas. De manera similar, la lucha contra la corrupción registra un 20 por ciento de aprobación y un 62 por ciento de desaprobación.

En cuanto al desempeño frente al crimen organizado, la opinión negativa, aunque disminuyó ligeramente de 76 a 69 por ciento respecto al mes anterior, sigue siendo abrumadoramente mayoritaria. Esto subraya la profunda desconfianza de la ciudadanía en las estrategias y resultados del gobierno para pacificar el país y desmantelar las redes criminales que operan con impunidad en diversas regiones.

Apoyos Sociales y Relación Bilateral

Los apoyos sociales, uno de los rubros mejor evaluados de la gestión de Sheinbaum, también mostraron un ligero retroceso. Las opiniones favorables registraron 63 por ciento, dos puntos menos que en junio y ocho puntos menos que en mayo, alcanzando su cifra más baja en lo que va del año. Este descenso, aunque no drástico, podría indicar una creciente preocupación por la sostenibilidad o efectividad de los programas sociales, o bien, una reevaluación por parte de la ciudadanía.

En el plano internacional, la relación entre la presidenta Sheinbaum y su homólogo estadounidense, Donald Trump, mostró una leve mejoría. Las opiniones favorables pasaron de 33 a 35 por ciento, mientras que la opinión negativa sobre la relación bilateral disminuyó de 49 a 40 por ciento. Este balance positivo en la percepción de la relación bilateral podría tener implicaciones en diversos ámbitos, desde la cooperación en seguridad hasta las dinámicas comerciales.

El T-MEC y la Agenda Comercial

Respecto al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), las opiniones positivas se mantuvieron estables en 51 por ciento, la misma cifra de junio. Sin embargo, las opiniones negativas continúan una tendencia al alza, pasando de 37 a 40 por ciento entre junio y julio. Esta escalada en la desaprobación, que suma seis puntos desde abril, sugiere una creciente inquietud sobre los beneficios o la implementación del acuerdo comercial, especialmente en el contexto de las revisiones en curso.

La Inseguridad como Principal Preocupación

La encuesta de El Financiero reafirma que la inseguridad se consolida como el principal problema que aqueja a México. Un 52 por ciento de los entrevistados señaló la inseguridad como el principal desafío del país, una cifra que, si bien disminuyó 10 puntos porcentuales respecto a junio, sigue siendo abrumadoramente alta. En contraste, la corrupción fue señalada como el principal problema por el 19 por ciento de los encuestados, un aumento de seis puntos respecto al mes anterior, lo que evidencia una creciente percepción de que la corrupción es un factor clave detrás de la inseguridad y otros males sociales.

La metodología de la encuesta, realizada vía telefónica a 800 mexicanos adultos entre el 13 y 25 de julio de 2026, con un margen de error de +/-3.5 por ciento, proporciona un panorama detallado de la opinión pública. Los resultados, si bien muestran una aprobación presidencial estable, lanzan una seria advertencia sobre la urgencia de abordar de manera más efectiva los flagelos de la inseguridad y la corrupción, que siguen siendo las principales asignaturas pendientes del gobierno.

En el contexto de la gestión de Claudia Sheinbaum, estos datos sugieren un panorama complejo. Por un lado, la mandataria goza de un respaldo ciudadano considerable que le permite mantener una base de apoyo sólida. Por otro, la persistencia de problemas estructurales como la violencia y la impunidad, así como la percepción de ineficacia en su combate, erosionan la confianza pública y plantean serios interrogantes sobre la capacidad del gobierno para garantizar la paz y la seguridad de sus ciudadanos. La atención a estos temas no es solo una cuestión de política pública, sino un imperativo para la estabilidad y el desarrollo del país.

La divergencia entre la aprobación general y la percepción sobre seguridad y corrupción es un fenómeno recurrente que pone de manifiesto la complejidad de la gobernanza en México. Mientras que aspectos como la economía o la participación en eventos internacionales pueden generar satisfacción o interés, la vida cotidiana de millones de mexicanos sigue marcada por el miedo y la incertidumbre derivados de la violencia. Abordar esta brecha entre la percepción de la gestión presidencial y la realidad de la seguridad pública será fundamental para el futuro de la administración Sheinbaum y para la reconstrucción del tejido social en el país.