La Presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha lanzado una dura crítica contra el expresidente Felipe Calderón Hinojosa, a quien acusa de haber abierto las puertas del país a agencias de Estados Unidos, permitiendo que estas dictaran la política económica nacional desde el extranjero y operaran con total libertad en territorio mexicano.
En su conferencia matutina de este viernes 9 de octubre, Sheinbaum Pardo enfatizó la importancia de defender la soberanía de México y de tener un profundo conocimiento de la historia nacional para evitar ser vulnerables ante las presiones de potencias extranjeras. "No es retórica la presencia de la soberanía, es fácil de nuestra historia y tenemos que defenderla así. No es un instrumento para no hablar de otras cosas, son principios que deben estar siempre", declaró la mandataria, subrayando que la historia de México está plagada de "amagos de potencias extranjeras, particularmente en el siglo XIX, pero también en el siglo XX".
Defensa de la Soberanía y Memoria Histórica
La Presidenta Sheinbaum reiteró su convicción de que "pueblo que no tiene memoria, no tiene brújula". Esta frase encapsula su visión sobre la necesidad de que la ciudadanía conozca y comprenda los episodios históricos de intervención y subordinación para no repetir los errores del pasado. La crítica hacia Calderón se enmarca en esta perspectiva, sugiriendo que su administración representó un punto de quiebre en la defensa de la autonomía nacional frente a intereses externos.
En el contexto de la relación bilateral con Estados Unidos, Sheinbaum ha sido enfática en la necesidad de una cooperación basada en el respeto mutuo y la coordinación, pero sin subordinación. La acusación directa a Calderón sugiere una visión de que las políticas implementadas durante su sexenio sentaron un precedente peligroso que la actual administración busca revertir activamente.
Encuentro con el Embajador de EU y Temas de Seguridad
Paralelamente a sus declaraciones sobre soberanía, la Presidenta Sheinbaum abordó temas de seguridad fronteriza y el combate al fentanilo durante una reunión con empresarios, a la que asistió como invitado el embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson. Aunque el encuentro tuvo un formato colectivo enfocado en el clima de negocios, Sheinbaum confirmó que se programará una reunión de trabajo específica con el diplomático y el Secretario de Relaciones Exteriores para tratar asuntos particulares.
La mandataria detalló que la cita con Johnson, realizada el jueves, se centró en la atracción de inversiones, la Ley de Ingresos y el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Sin embargo, aprovechó el foro para destacar los avances en la cooperación bilateral en materia de seguridad, incluyendo la disminución de flujos migratorios y el tráfico de drogas.
Resultados en Seguridad y Cooperación Bilateral
Sheinbaum presentó datos que, según su administración, demuestran la efectividad de las acciones conjuntas. Señaló una caída del 98 por ciento en la llegada de migrantes al norte del país y una disminución del 75 por ciento en la incautación de fentanilo en Estados Unidos, atribuyendo esta última cifra a los operativos realizados en territorio mexicano. Mencionó también la implementación de "operaciones espejo" en la franja fronteriza como parte de esta estrategia coordinada.
La Presidenta reiteró que la colaboración con Estados Unidos se rige por los principios de "integridad territorial, respeto a la soberanía, confianza mutua y coordinación sin subordinación". Esta declaración busca reafirmar la postura de México como un actor independiente en la escena internacional, capaz de cooperar con sus vecinos sin comprometer sus principios fundamentales.
Implicaciones y Contexto Histórico
La arremetida de Sheinbaum contra Calderón no es un hecho aislado. Se inserta en una narrativa recurrente de la administración actual que busca deslindarse de políticas pasadas, particularmente aquellas relacionadas con la seguridad y la relación con Estados Unidos. La estrategia de "guerra contra el narcotráfico" implementada por Calderón, que implicó una mayor cooperación y dependencia de agencias estadounidenses, ha sido objeto de críticas constantes por parte de Morena y sus aliados.
Históricamente, la relación entre México y Estados Unidos ha estado marcada por asimetrías de poder y tensiones en torno a la soberanía. Desde la intervención estadounidense en el siglo XIX hasta las complejas dinámicas de cooperación en seguridad del siglo XXI, México ha navegado constantemente la delicada balanza entre la necesidad de colaboración y la imperiosa defensa de su autonomía.
La administración de Calderón, con su enfoque en la lucha contra el crimen organizado y la estrecha colaboración con la Iniciativa Mérida, es vista por críticos como un periodo en el que México cedió prerrogativas importantes en materia de seguridad y política interna. La Presidenta Sheinbaum parece estar utilizando esta crítica para consolidar su propia agenda, que prioriza la soberanía y la autosuficiencia nacional.
Reacciones y Perspectivas Futuras
Si bien la fuente original no detalla reacciones inmediatas de Felipe Calderón o de su entorno político, es previsible que estas declaraciones generen un debate intenso. Los defensores de la política de Calderón argumentarán que su enfoque fue necesario ante la crisis de seguridad que enfrentaba el país y que la cooperación con Estados Unidos fue fundamental para contenerla. Por otro lado, los aliados de Sheinbaum verán en sus palabras una reafirmación de los principios de soberanía que, según ellos, fueron vulnerados en el pasado.
La estrategia de Sheinbaum de evocar la historia y las intervenciones extranjeras busca apelar a un sentimiento nacionalista arraigado en la población mexicana. Al vincular las acciones de Calderón con una supuesta entrega de soberanía, la Presidenta busca fortalecer su imagen como una líder que defiende los intereses de México frente a presiones externas, diferenciándose claramente de administraciones anteriores.
La relación con Estados Unidos, especialmente en temas de seguridad y migración, seguirá siendo un eje central de la política exterior de México. Las declaraciones de Sheinbaum sugieren que su gobierno mantendrá una postura firme en la defensa de la soberanía, buscando una cooperación equilibrada y respetuosa, y utilizando la memoria histórica como un pilar para legitimar sus políticas y criticar a sus predecesores.
En este contexto, la confrontación con Felipe Calderón se presenta no solo como una crítica a una administración pasada, sino como una declaración de principios para el presente y el futuro de la política exterior y de seguridad de México bajo el liderazgo de Claudia Sheinbaum.