La administración de la Presidenta Claudia Sheinbaum ha puesto en marcha una consulta pública para definir y fortalecer los derechos de las audiencias en radio y televisión, un proceso que, según la mandataria, busca la autorregulación de los medios y no representa un acto de censura.
La Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) ha abierto este periodo de consulta, que se extenderá hasta el 21 de agosto, para recabar propuestas sobre los lineamientos que regirán la relación entre los medios de comunicación y su público. Sheinbaum enfatizó durante su conferencia matutina que la iniciativa parte de la premisa de que las audiencias tienen derecho a exigir veracidad y a obtener su versión cuando se les alude en alguna cobertura.
"Es un proceso de autorregulación del medio (...). No tiene nada que ver con censura. Nada. Porque nosotros creemos en el derecho a la información, pero también creemos que las audiencias tienen derecho a exigirle al medio: ‘Si dijiste una mentira, comunica que fue una mentira’ o ‘hablaste de mí, permíteme hablar en tu medio para poder dar mi versión’", declaró la Presidenta, buscando disipar las preocupaciones sobre posibles restricciones a la libertad de prensa.
Derechos de las Audiencias: ¿Qué se Propone?
La propuesta de la CRT contempla varios puntos clave para salvaguardar los derechos de quienes consumen contenidos en radio y televisión. Entre los lineamientos que ya se perfilan, destacan:
- Información Veraz y Oportuna: Se busca evitar la difusión de información falsa o sacada de contexto, obligando a los medios a mantener un estándar de veracidad.
- Distinción entre Noticia y Opinión: Los medios deberán implementar mecanismos claros, como menciones, mensajes en pantalla o cortinillas, para que la audiencia pueda diferenciar fácilmente entre el contenido noticioso y los comentarios u opiniones.
- Separación de Publicidad: De manera similar, se exigirá que la publicidad sea claramente distinguible del contenido editorial, utilizando también señales visuales o auditivas para tal fin.
- Derecho de Réplica: Se establece la facultad de las personas para solicitar la corrección de información inexacta o falsa que afecte su imagen o reputación, garantizando así un contrapeso ante posibles difamaciones.
- Inclusión y Accesibilidad: La propuesta también considera a las audiencias con discapacidad, promoviendo servicios de accesibilidad y representaciones visuales respetuosas e inclusivas.
Mecanismos de Autorregulación y Sanción
Más allá de los derechos individuales, la iniciativa impulsa la creación de estructuras internas en los medios para la gestión de quejas y la rendición de cuentas. Se prevé que los canales y estaciones, ya sean públicas, comerciales o sociales, deban registrar y difundir su Código de Ética.
Una figura central en este esquema será el Defensor de las Audiencias. Este rol, cuya función será atender y resolver las quejas de televidentes y radioescuchas, actuará como un intermediario entre el público y el medio de comunicación cuando se consideren vulnerados sus derechos.
El proceso para la atención de quejas se plantea con plazos definidos. Tras la presentación de un reclamo, la Defensoría de las Audiencias recibirá el caso y solicitará un informe al medio involucrado. Si se determina que hubo una vulneración de derechos, la Defensoría emitirá una recomendación.
En caso de que el medio no atienda dicha recomendación, la CRT tendría la facultad de intervenir. Finalmente, si persiste la violación a los derechos de las audiencias y el medio ignora las indicaciones, se podrían imponer sanciones y multas conforme a lo estipulado en la legislación vigente.
Contexto y Análisis
La iniciativa surge en un momento en que la discusión sobre la regulación de contenidos y la veracidad de la información cobra relevancia a nivel global. Si bien la administración de Sheinbaum asegura que el objetivo es proteger a la ciudadanía y fomentar un ecosistema mediático más responsable, voces críticas y sectores de la prensa han expresado su preocupación ante la posibilidad de que estas medidas, bajo el pretexto de defender a las audiencias, puedan derivar en formas de control o presión sobre los medios de comunicación.
Históricamente, las propuestas de regulación mediática en México han sido objeto de debate, polarizando opiniones entre quienes las ven como necesarias para garantizar el derecho a la información y la protección de grupos vulnerables, y quienes las consideran un riesgo para la libertad de expresión y la pluralidad informativa. La administración actual, proveniente de Morena, ha enfrentado señalamientos de intentos por controlar la narrativa pública, lo que añade una capa de escepticismo a iniciativas como esta consulta.
El desafío para el gobierno será demostrar que esta consulta y los subsecuentes lineamientos se traducen en un fortalecimiento genuino de los derechos de las audiencias, sin convertirse en una herramienta para coartar la crítica o la diversidad de voces. La transparencia en el proceso de consulta y la claridad en la aplicación de las normativas serán cruciales para generar confianza y asegurar que la autorregulación se mantenga como el eje central, tal como lo ha afirmado la Presidenta Sheinbaum.