La Secretaría de Educación Pública anunció que reubicará dos escuelas colindantes con la refinería Dos Bocas en Tabasco, después de que padres y madres de familia se manifestaran exigiendo medidas urgentes de seguridad para sus hijos.
Los planteles educativos se encuentran separados de la controvertida refinería únicamente por una pared, una situación que las familias denunciaron como inaceptable y peligrosa para la salud e integridad de los menores.
La decisión de la SEP llega tras las protestas de los padres, quienes alzaron la voz ante la negligencia en la planeación urbana que permitió que instalaciones escolares quedaran prácticamente pegadas a una de las obras más emblemáticas —y cuestionadas— del sexenio anterior.
La refinería Dos Bocas, proyecto bandera de la administración pasada, ha enfrentado múltiples críticas por sobrecostos, retrasos y ahora por los riesgos que representa para comunidades aledañas, incluidos centros educativos.
Hasta el momento, las autoridades no han especificado la ubicación definitiva de los nuevos planteles ni el calendario para concretar el traslado, dejando a las familias en incertidumbre sobre cuándo sus hijos podrán estudiar en condiciones verdaderamente seguras.
La pregunta que queda en el aire es cómo fue posible que escuelas operaran tan cerca de una refinería sin que ninguna autoridad actuara preventivamente, evidenciando una vez más la improvisación que caracterizó la planeación de megaproyectos en el sexenio de Morena.