La selección nacional de fútbol de la República Democrática del Congo enfrentará restricciones sanitarias sin precedentes para participar en la Copa Mundial 2026. Las autoridades de Estados Unidos han ordenado que el equipo permanezca en aislamiento durante tres semanas completas antes de poder pisar territorio estadounidense, como respuesta al brote de ébola que afecta al país africano.
Andrew Giuliani, quien dirige el Grupo de Trabajo de la Casa Blanca para el Mundial, confirmó a ESPN que tanto la FIFA como el gobierno congoleño han sido notificados sobre la obligatoriedad de mantener una "burbuja sanitaria" en Bélgica. El plantel se encuentra actualmente concentrado en la ciudad de Lieja, preparándose para su debut mundialista programado para el 11 de junio.
"Hemos sido muy claros con Congo en que deben mantener la integridad de su burbuja durante 21 días antes de poder venir a Houston", expresó Giuliani. El funcionario advirtió que cualquier violación a este protocolo podría resultar en la prohibición de ingreso del equipo completo al país norteamericano.
La medida responde a la declaración de alerta sanitaria internacional emitida por la Organización Mundial de la Salud debido al brote de ébola en el este del Congo. Hasta el momento se han confirmado 82 casos de la enfermedad, con siete decesos reportados. La OMS calificó el riesgo epidémico como "muy alto" a nivel nacional.
El calendario del equipo congoleño incluye dos encuentros en suelo estadounidense: enfrentará a Portugal en Houston el 17 de junio y a Uzbekistán en Atlanta el 27 del mismo mes. Entre ambos compromisos, disputará un partido contra Colombia en Guadalajara, México, el 23 de junio.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades trabajan en coordinación con agencias federales y socios internacionales para garantizar la seguridad sanitaria del torneo. Satish Pillai, responsable de la gestión del ébola en los CDC, confirmó que se implementan protocolos para proteger tanto a deportistas como a visitantes.
Washington ha reforzado los controles fronterizos y prohibido el ingreso de extranjeros que hayan visitado Uganda, República Democrática del Congo o Sudán del Sur en las últimas tres semanas. Todos los viajeros procedentes de zonas afectadas deben aterrizar en el aeropuerto de Washington-Dulles para someterse a revisiones sanitarias exhaustivas, medida que aplica incluso para ciudadanos estadounidenses y residentes permanentes.