El bolsillo de los mexicanos resiente el golpe de la inflación, y los seguros de gastos médicos mayores no son la excepción. El presidente de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de los Servicios Financieros (Condusef), Óscar Rosado, ha encendido las alarmas al señalar que el principal motivo por el cual los usuarios están cancelando sus pólizas de seguro de gastos médicos mayores es el incremento desmedido en el costo de las primas.
Si bien las quejas por mal servicio en este rubro han mostrado un ligero repunte respecto al año anterior, la tendencia más preocupante, según Rosado, es la renuncia masiva a estas coberturas. El funcionario detalló que el efecto del aumento en los costos de las primas se ha reflejado principalmente en la cancelación de los productos, dejando a miles de familias en una situación de mayor vulnerabilidad ante imprevistos de salud.
Estos señalamientos del titular de la Condusef encuentran eco en los datos oficiales de la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas (CNSF). Las cifras revelan una disminución alarmante: un millón de asegurados han perdido su cobertura de gastos médicos mayores en el último año. Al cierre del segundo trimestre de 2026, la cifra de personas protegidas se situaba en 15.2 millones, una caída significativa respecto a los 16.2 millones registrados en el mismo periodo de 2025, lo que representa una merma del 5.7%.
El panorama se agrava al observar los incrementos promedio en las pólizas. La industria reporta alzas que rondan el 24% en general, pero el golpe es aún más severo para los adultos mayores, quienes enfrentan incrementos que oscilan entre el 60% y hasta el 80%. Este escenario hace prácticamente insostenible el mantenimiento de estas pólizas para un sector considerable de la población.
“De acuerdo con las estadísticas publicadas por la CNSF al mes de agosto, el aumento en los costos de las primas ha tenido un mayor impacto en la cancelación de los seguros de gastos médicos y se ha reflejado en menor medida en las quejas que las personas usuarias presentan ante la Condusef", reiteró el funcionario, subrayando la magnitud del problema de accesibilidad.
En un contexto general, la Condusef ha registrado un incremento del 17 al 18% en las quejas contra el sector asegurador durante los primeros nueve meses de 2026. Sin embargo, es crucial desglosar estas cifras para entender dónde reside la mayor problemática.
Los seguros de daños, con un peso del 60% en el total de las quejas, se llevan la palma, y dentro de este segmento, los seguros de automóviles son los protagonistas indiscutibles. Las disputas giran principalmente en torno a la negativa de las aseguradoras a cubrir siniestros, los prolongados tiempos de reparación de los vehículos y las discrepancias en los montos reconocidos para solventar los daños.
En menor medida, los seguros de vida individual y de grupo concentran alrededor del 20% de las quejas, mientras que los seguros de gastos médicos, a pesar de la preocupación por su encarecimiento y cancelación, representan solo cerca del 10% de las reclamaciones formales ante la Condusef. El porcentaje restante se distribuye entre una miríada de otros tipos de seguros, cuyas quejas se encuentran dispersas.
Es importante notar que el número de quejas reportadas directamente ante la Condusef es solo una parte de la historia. El Buró de Entidades Financieras, que consolida información de diversas fuentes, incluyendo el Registro de Unidades de Atención Especializada (REUNE) de las propias aseguradoras, presenta un panorama más amplio.
Al cierre del segundo trimestre de 2026, el sector asegurador en México acumuló 26,863 reclamaciones, un aumento del 7.76% respecto al mismo periodo de 2025. El monto económico asociado a estas reclamaciones también experimentó un crecimiento considerable, al pasar de 2,087 millones de pesos en el primer semestre de 2025 a 2,386 millones de pesos entre enero y junio de 2026, lo que representa un incremento del 14.31%.
Este encarecimiento generalizado de los seguros, particularmente en el ramo de gastos médicos mayores, plantea un desafío significativo para la protección financiera de las familias mexicanas. La Condusef, como organismo garante de los derechos de los usuarios, se enfrenta a la tarea de mediar en estas disputas y buscar soluciones que permitan a los ciudadanos mantener el acceso a coberturas esenciales, ante un mercado que parece priorizar el incremento de primas sobre la accesibilidad y la protección.
El contexto económico actual, marcado por presiones inflacionarias, parece estar dictando las reglas del juego para el sector asegurador. Las aseguradoras, argumentando mayores costos operativos y de siniestralidad, trasladan estos incrementos a los consumidores, quienes, ante la imposibilidad de cubrir las nuevas tarifas, optan por la cancelación. Esta dinámica, de persistir, podría dejar a una porción cada vez mayor de la población sin el respaldo financiero necesario para afrontar emergencias médicas, exacerbando las desigualdades en el acceso a la salud.
La situación exige una reflexión profunda sobre la sostenibilidad del modelo de negocio de los seguros de gastos médicos mayores y la necesidad de encontrar mecanismos que equilibren la rentabilidad de las aseguradoras con la asequibilidad para los usuarios. La Condusef, en su rol de supervisor y mediador, deberá intensificar sus esfuerzos para garantizar que los derechos de los consumidores sean respetados y que se promuevan prácticas más justas y transparentes en el sector.
En definitiva, el alza en los precios de los seguros de gastos médicos mayores no es solo una estadística económica, sino un reflejo de las dificultades que enfrentan los mexicanos para acceder a servicios esenciales en un entorno de creciente incertidumbre económica. La cancelación de pólizas es una señal de alarma que no debe ser ignorada por las autoridades ni por las propias empresas aseguradoras.