La titular de la Secretaría de las Mujeres de la Ciudad de México, Daptnhe Cuevas Ortiz, ha lanzado una contundente propuesta para erradicar cualquier remanente legal que criminalice el aborto en la capital del país. Su llamado se centra en la eliminación del tipo penal asociado a la interrupción del embarazo, una medida que, según la funcionaria, es necesaria para consolidar los avances logrados en materia de derechos reproductivos y asegurar que ninguna mujer enfrente procesos legales por ejercer este derecho.
En un contexto donde la Ciudad de México se erigió hace dos décadas como pionera en América Latina al despenalizar el aborto, Cuevas Ortiz señala que aún persisten carpetas de investigación vinculadas a este procedimiento. Esta situación, advierte, contraviene el espíritu de la legislación y genera incertidumbre y temor entre las mujeres que buscan acceder a servicios de salud reproductiva.
Un Legado de Vanguardia en Derechos Reproductivos
La Ciudad de México marcó un hito histórico en 2007 al convertirse en la primera entidad en México y en América Latina en legalizar el aborto hasta la semana 12 de gestación. Esta decisión, producto de años de lucha de movimientos feministas y organizaciones de derechos humanos, representó un avance significativo en la autonomía corporal de las mujeres y en la reducción de muertes y complicaciones derivadas de abortos clandestinos.
Desde entonces, la capital ha sido un referente en la implementación de políticas públicas orientadas a garantizar el acceso a la salud sexual y reproductiva. La despenalización del aborto no solo se tradujo en un cambio legal, sino también en un esfuerzo por desmantelar el estigma social y por ofrecer servicios de salud integrales y seguros.
La Persistencia de Obstáculos Legales
Sin embargo, la secretaria Cuevas Ortiz pone el dedo en la llaga al señalar que la existencia de carpetas de investigación activas, incluso después de dos décadas de despenalización, evidencia que la aplicación de la ley no ha sido completamente efectiva o que existen resquicios legales que permiten la persecución de mujeres o personal de salud.
Este fenómeno, según analistas, puede deberse a diversas razones, como la interpretación restrictiva de algunos operadores de justicia, la falta de capacitación continua en perspectiva de género, o la persistencia de criterios conservadores en ciertas áreas del sistema judicial. La presencia de estas carpetas, aunque no necesariamente resulten en condenas, genera un ambiente de miedo y disuasión.
El Feminismo como Motor de Cambio
La propuesta de Daptnhe Cuevas Ortiz se alinea con las demandas históricas del movimiento feminista, que ha pugnado incansablemente por la eliminación total de cualquier tipo de criminalización hacia el aborto. Desde la perspectiva feminista, el aborto es una decisión personal y de salud pública, no un delito.
El feminismo, en su vertiente más progresista, aboga por un Estado laico y garante de derechos, donde las decisiones sobre el cuerpo y la sexualidad de las mujeres estén libres de injerencias punitivas o morales. La eliminación del tipo penal del aborto es vista como un paso indispensable para materializar la justicia reproductiva y la igualdad sustantiva.
Implicaciones y el Camino a Seguir
La iniciativa de la Secretaría de las Mujeres podría enfrentar debates legislativos y resistencias de sectores conservadores. No obstante, su impulso por parte de una funcionaria de alto nivel otorga un peso político significativo a la demanda.
En el ámbito de la Ciudad de México, la eliminación del tipo penal requeriría una reforma al Código Penal local. Este proceso implicaría la discusión y aprobación por parte del Congreso de la Ciudad de México, donde se espera que las fuerzas políticas con una agenda progresista apoyen la medida, mientras que las más conservadoras podrían oponerse.
La visión de Cuevas Ortiz es clara: consolidar a la Ciudad de México como un bastión de derechos para las mujeres, donde la autonomía y la libertad reproductiva sean plenamente respetadas y protegidas por el marco legal, sin ambigüedades ni amenazas de persecución. La meta es que la despenalización sea una realidad completa y efectiva en la práctica, no solo en el papel.
Este esfuerzo se enmarca en una agenda más amplia de fortalecimiento de las políticas de igualdad de género y de erradicación de la violencia contra las mujeres en todas sus manifestaciones. La funcionaria ha reiterado su compromiso de trabajar para que todas las mujeres en la capital tengan acceso a servicios de salud de calidad y a una vida libre de discriminación y violencia.