La mandataria de Chihuahua, Maru Campos, lanzó un contundente mensaje al senador morenista Javier Corral Jurado, celebrando el reciente desistimiento de este último para interponer un recurso de impugnación ante la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJ-CDMX) respecto al no ejercicio de acción penal en su contra. Campos Galván no solo festejó el fin de lo que considera un embate político, sino que aprovechó para señalar directamente a Corral de mantener una persecución personal y política en su contra que se remonta a una década atrás.
"Siempre tan valiente, tan entrón, tan justo, tan impoluto. Él sabe que tiene más de 10 años persiguiendo una servidora y bueno, pues se le acabó el 20. Espero que se le esté acabando el 20", declaró la gobernadora ante medios de comunicación, dejando clara su postura de que el senador de Morena ha estado enfocado en hostigarla durante un largo periodo.
La decisión de Javier Corral, comunicada a través de un comunicado, se fundamentó en lo que él describió como una "distorsión informativa" y una "utilización mediática y política" del caso en contra de Maru Campos. El senador argumentó que el ejercicio de sus derechos no debía ser objeto de tergiversación y que no contribuiría a una "campaña de victimización mediática" orquestada por la gobernadora. Sin embargo, la defensa de Corral aclaró que, si bien se desistía de la impugnación ante la FGJ-CDMX, las investigaciones en la Fiscalía General de la República (FGR) por otras presuntas irregularidades continuarían su curso.
El conflicto entre ambos políticos chihuahuenses tiene sus raíces en agosto de 2024, cuando agentes de la Fiscalía Anticorrupción de Chihuahua intentaron detener a Javier Corral en un restaurante de la Ciudad de México. El operativo fracasó ante la intervención de la FGJ-CDMX, y Corral calificó el hecho como un intento de secuestro, presentando una denuncia penal contra el gobierno de Maru Campos. Este incidente desató una serie de investigaciones y contra-acusaciones que han marcado la relación política entre ambos.
La defensa de Corral Jurado enfatizó que el desistimiento ante la fiscalía capitalina solo cerraba el capítulo relacionado con el intento de aprehensión del 14 de agosto de 2024. Señalaron que las investigaciones en la FGR abarcan "todo lo que antecede y lo que precede, y lo que sigue sucediendo al día de hoy", buscando que se investigue "a los dos lados", tanto las acusaciones contra la administración de Corral como la presunta "fabricación, manipulación y utilización ilegal de las instituciones del Estado de Chihuahua" por parte del gobierno de Campos.
Este episodio subraya la profunda fractura política en Chihuahua y la batalla legal y mediática que ha enfrentado la administración de Maru Campos. La gobernadora, emanada del Partido Acción Nacional (PAN), ha sido objeto de diversas investigaciones y señalamientos, muchos de ellos impulsados por figuras políticas de Morena, como el propio Javier Corral, quien ahora milita en las filas del partido guinda.
La reacción de Maru Campos no solo es una defensa ante las acusaciones, sino también una clara estrategia para reposicionarse políticamente. Al señalar la "persecución" de Corral, busca presentarse como víctima de un ataque orquestado por el partido en el poder, buscando capitalizar el apoyo de su partido y de la oposición en general.
El PAN, por su parte, ha cerrado filas en torno a Maru Campos en diversas ocasiones, denunciando lo que consideran un "embate de Morena" contra sus gobiernos. La resolución favorable en este caso, aunque sea por desistimiento, es vista como una victoria que fortalece la narrativa de resistencia contra lo que perciben como un uso faccioso de la justicia por parte del oficialismo.
La postura de Javier Corral, aunque busca desvincularse de una posible "victimización mediática", deja abierta la puerta a futuras investigaciones y mantiene la tensión política. Su argumento de "investigar a los dos lados" podría ser interpretado como un intento de equilibrar la balanza o, por el contrario, como una estrategia para mantener la presión sobre la gobernadora.
El "no ejercicio de acción penal" por parte de la fiscalía de la Ciudad de México, como bien señaló la defensa de Corral, es un pronunciamiento específico sobre los hechos del 14 de agosto. Sin embargo, la FGR sigue con su propia indagatoria, lo que significa que el caso aún no está completamente cerrado y podría haber desarrollos futuros.
La narrativa de Maru Campos de "10 años persiguiéndola" busca deslegitimar las acciones de Corral y presentarlo como un actor político con un resentimiento personal y prolongado, más allá de una búsqueda genuina de justicia. Esta estrategia busca erosionar la credibilidad de sus adversarios y consolidar su imagen como una líder fuerte y perseguida.
Este enfrentamiento es un reflejo de la polarización política que vive el país, donde las disputas legales y las acusaciones de corrupción se entrelazan con la lucha por el poder. La gobernadora de Chihuahua, con esta declaración, busca marcar un antes y un después en su relación con Javier Corral y reafirmar su posición política frente a los embates del oficialismo.
La celebración de Maru Campos es un mensaje claro: no se dejará intimidar y responderá con firmeza a quienes, desde su perspectiva, buscan minar su gobierno y su carrera política. La "década de persecución" se convierte en el eje de su defensa, buscando generar empatía y apoyo.
En última instancia, este episodio pone de manifiesto la compleja red de acusaciones y contra-acusaciones que caracterizan la política mexicana actual, donde las figuras públicas se ven envueltas en batallas legales y mediáticas que definen su futuro político y la percepción pública.
La "victoria" de Maru Campos, aunque sea parcial, le permite respirar y reenfocar sus esfuerzos en la administración de Chihuahua, mientras que la figura de Javier Corral queda expuesta a nuevas investigaciones y a la crítica de haber sido parte de una estrategia que no prosperó como esperaba.