La tan esperada reforma laboral para las plataformas digitales en México ha comenzado a dar frutos tangibles. Tras años de lucha y debate, los repartidores y conductores de aplicaciones ven materializado uno de los beneficios más anhelados: el pago de utilidades. Este avance, que marca un antes y un después en la protección de los derechos de los trabajadores de plataformas, se ha hecho evidente con los primeros depósitos reportados por repartidores de Rappi, quienes han recibido la Participación de los Trabajadores en las Utilidades (PTU) correspondiente al ejercicio fiscal de 2025.
Este hito se produce justo después de que concluyera el plazo legal para la entrega de esta prestación, establecida dentro del nuevo esquema laboral que entró en vigor en junio de 2025. Rappi ha dado un paso al frente, anunciando públicamente que cerca del 30% de su flota de repartidores independientes en México ha sido beneficiada. Este hecho no solo posiciona a la empresa como pionera en la distribución de este derecho, sino que también subraya la importancia de cumplir con las nuevas obligaciones laborales.
La propia compañía ha explicado que el 70% restante de su fuerza laboral no recibió esta prestación debido a que no cumplieron con los requisitos estipulados por la reforma. Entre los criterios clave se encuentra la acumulación de más de 288 horas de tiempo efectivamente laborado. Isabella Mariño Rivera, directora de Asuntos Públicos de Rappi México, enfatizó la relevancia de este pago: "En Rappi reconocemos que los repartidores son el motor de nuestra operación. El hecho de que una parte de nuestra flota activa reciba utilidades no solo es un acto de justicia económica, sino también un reflejo de la madurez y evolución que ha alcanzado nuestro negocio".
Este anuncio por parte de Rappi es uno de los primeros casos concretos que demuestran la aplicación práctica de la reforma laboral para los trabajadores de plataformas digitales. Dicha reforma fue diseñada para garantizar el acceso a prestaciones y mecanismos de protección social a quienes generan sus ingresos a través de aplicaciones de reparto y transporte, un sector que ha crecido exponencialmente en los últimos años.
Francisco Edgar, representante de Repartidores Unidos de México (RUM), ha confirmado la recepción de estos depósitos por parte de repartidores afiliados a su organización. Sin embargo, Edgar también señaló una preocupante disparidad: hasta el momento, no se han identificado casos similares entre los repartidores y conductores que operan para otras grandes plataformas como Uber y DiDi.
Ante esta situación, Expansión consultó directamente a Uber y DiDi sobre el estado de los pagos de utilidades. DiDi, de manera tajante, informó que no realizará reparto de utilidades este año. La empresa argumentó que, de acuerdo con el artículo 126, fracción I, de la Ley Federal del Trabajo, las sociedades responsables del cumplimiento de las obligaciones laborales derivadas de la reforma para plataformas digitales aún no cumplen su primer año de operación. Por lo tanto, según su interpretación, no estarían obligadas a repartir utilidades en este ejercicio fiscal.
Uber, por su parte, no emitió respuesta alguna hasta el cierre de esta edición, dejando en el aire las expectativas de sus conductores y repartidores. La falta de comunicación por parte de una de las plataformas líderes genera incertidumbre y alimenta las dudas sobre su compromiso con la nueva normativa.
La discusión sobre el reparto de utilidades en las plataformas digitales cobró una relevancia especial este año, ya que 2026 representa la primera oportunidad para que los trabajadores de estas aplicaciones accedan a este beneficio tras la entrada en vigor de la reforma. La expectativa era alta, y el cumplimiento, aunque incipiente, comienza a ser evaluado.
Si bien el número de repartidores que han recibido utilidades aún representa una fracción limitada del universo total de trabajadores de plataformas, el inicio de estos pagos es considerado por las organizaciones de trabajadores como una prueba de fuego. Sirve como un termómetro para evaluar el grado de cumplimiento de las nuevas obligaciones laborales por parte de las empresas en la llamada economía de plataformas.
La fecha límite para que las empresas cumplieran con el pago de utilidades a los trabajadores de plataformas digitales era el pasado 31 de mayo. Para los repartidores, la materialización de este pago es un indicador claro de que los derechos consagrados en la reforma laboral están comenzando a hacerse realidad en la práctica. Es un primer paso, pero un paso firme hacia una mayor equidad.
No obstante, para muchos repartidores consultados por Expansión, las interrogantes persisten. La principal preocupación gira en torno al alcance real de este beneficio y cuántos trabajadores lograrán acceder a él durante este primer año de implementación. La disparidad en los pagos entre plataformas sugiere que la aplicación de la ley aún enfrenta desafíos significativos y que la vigilancia por parte de las autoridades y las organizaciones de trabajadores será crucial.
Este escenario pone de manifiesto la necesidad de una supervisión constante y rigurosa por parte de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) para asegurar que todas las plataformas cumplan cabalmente con la reforma. La promesa de un trato más justo y equitativo para los repartidores y conductores de aplicaciones no debe quedarse solo en el papel, sino traducirse en beneficios concretos y generalizados.
La postura de DiDi y el silencio de Uber contrastan fuertemente con la acción de Rappi, creando un panorama complejo. Mientras algunos celebran este primer logro, otros se mantienen a la espera, con la esperanza de que la justicia laboral finalmente llegue a sus bolsillos. La batalla por los derechos de los trabajadores de plataformas está lejos de terminar, y este primer pago de utilidades es solo el comienzo de un camino que promete ser largo pero necesario.
El sector empresarial y productivo, que ha sido un actor clave en el impulso de reformas que buscan modernizar el mercado laboral y fomentar la formalización, ve en estos avances un reflejo positivo de la adaptabilidad y el compromiso con la justicia social. La implementación exitosa de la reforma laboral para plataformas digitales no solo beneficia a los trabajadores, sino que también fortalece el ecosistema económico al promover condiciones más equitativas y sostenibles para todos los actores involucrados.
La reforma laboral para plataformas digitales representa un avance significativo en la protección de los derechos de miles de trabajadores que, hasta ahora, operaban en un limbo legal. El pago de utilidades es solo una de las prestaciones que se buscan garantizar, y su aplicación, aunque desigual al inicio, sienta un precedente importante para el futuro del trabajo en la era digital en México. La comunidad de repartidores y conductores observa con atención los próximos pasos, esperando que la tendencia positiva se extienda y consolide.