El Servicio de Administración Tributaria (SAT) y la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) han anunciado una nueva extensión en el plazo para la presentación de la Manifestación de Valor Electrónica (MVE). La fecha límite ahora se pospone hasta el 30 de septiembre de 2026, marcando la tercera prórroga para esta obligación que originalmente debía entrar en vigor el 1 de abril.
Esta medida busca otorgar a los actores del comercio exterior un periodo adicional para realizar las adecuaciones técnicas y operativas necesarias, así como para familiarizarse con el nuevo esquema digital. La decisión se formalizó a través de la Tercera Versión Anticipada de la Segunda Resolución de Modificaciones a las Reglas Generales de Comercio Exterior (RGCE) para 2026, publicada en el portal del SAT.
Contexto de la Manifestación de Valor Electrónica
La Manifestación de Valor Electrónica es un conjunto de documentos digitales mediante los cuales los importadores, bajo protesta de decir verdad, declaran el valor real y completo de las mercancías que ingresan al país. Este proceso, que ahora se realiza de manera 100% digital, es fundamental para la trazabilidad y el correcto valor en aduana de las importaciones.
Históricamente, la presentación de esta información recaía en gran medida en los agentes aduanales. Sin embargo, con las recientes reformas a las reglas de comercio exterior y a la Ley Aduanera, la responsabilidad recae directamente en los importadores. Ellos son quienes conocen los términos y negociaciones de las transacciones internacionales, lo que los posiciona como los principales responsables de cumplir con esta obligación.
Facilidades y Adaptación Digital
La nueva disposición publicada por la autoridad fiscal incluye facilidades para el cumplimiento de la MVE. Por ejemplo, ya no será estrictamente necesario transmitir documentos como los de transporte, certificados de origen o aquellos que establezcan garantías, siempre y cuando estos se adjunten al pedimento correspondiente. Adicionalmente, se permitirá la transmisión del formato E15 con información general de contratos asociados a la MVE, sin necesidad de adjuntar los contratos completos a través de la Ventanilla Única de Trámites de Comercio Exterior Mexicana (VUTCE).
Estas medidas buscan aliviar la carga administrativa y técnica para las empresas. La transición a un sistema completamente digital implica para muchas compañías la necesidad de digitalizar procesos y documentos, así como capacitar a su personal. Algunas empresas visionarias ya han adoptado tecnologías, incluyendo inteligencia artificial, para optimizar el cumplimiento de estas obligaciones, demostrando el potencial de la digitalización en el sector.
Implicaciones para el Sector Empresarial
La ampliación del plazo es una noticia positiva para el sector empresarial y productivo, que se ha visto en la necesidad de invertir en tecnología y en la reconfiguración de sus procesos internos para adaptarse a las nuevas exigencias. La prórroga permite a un mayor número de empresas, especialmente a las pequeñas y medianas, completar su proceso de digitalización y capacitación sin incurrir en sanciones o retrasos operativos.
El sector empresarial ha mostrado una disposición favorable hacia la modernización de los procesos aduaneros, reconociendo los beneficios a largo plazo de la transparencia y la eficiencia que prometen los esquemas digitales. Sin embargo, la complejidad de la implementación y la necesidad de asegurar la precisión en la declaración del valor de las mercancías han hecho que el tiempo adicional sea crucial.
El Rol de la ANAM y el SAT
La Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) y el SAT continúan trabajando en la consolidación de un sistema aduanero más moderno y eficiente. La Manifestación de Valor Electrónica es una pieza clave en esta estrategia, diseñada para fortalecer la recaudación fiscal y combatir prácticas de subvaluación o sobrevaluación de mercancías, lo cual impacta directamente en la economía nacional.
La autoridad fiscal ha reiterado su compromiso de mantener un diálogo abierto con los sectores productivos para asegurar una transición fluida. Las prórrogas, si bien extienden el periodo de adaptación, también reflejan la complejidad inherente a la transformación digital de un sector tan dinámico como el comercio exterior.
Perspectivas Futuras
Con la nueva fecha límite fijada para finales de septiembre de 2026, se espera que la mayoría de los importadores logren cumplir con los requisitos de la MVE. La experiencia adquirida durante estas prórrogas servirá como base para futuras optimizaciones del sistema y para la implementación de nuevas tecnologías que agilicen aún más los procesos aduaneros.
La digitalización del comercio exterior no solo beneficia a la autoridad fiscal, sino que también promete mejorar la competitividad de las empresas mexicanas al reducir tiempos y costos asociados a trámites aduaneros, integrando a México de manera más robusta en las cadenas de suministro globales.
La continua colaboración entre el sector público y privado será esencial para consolidar estos avances y asegurar que la Manifestación de Valor Electrónica cumpla su objetivo de modernizar y transparentar las operaciones de importación en el país.