La Fiscalía General de la República (FGR) ha lanzado una bomba diplomática al confirmar que el exembajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, habría mentido sobre la participación de agencias estadounidenses en la detención de Ismael “El Mayo” Zambada en julio de 2024. A pesar de las contundentes declaraciones de la FGR, Salazar no enfrentará cargos debido a su inmunidad diplomática.

LA BUENA FE VIOLENTADA

Raúl Jiménez Vázquez, titular de la Fiscalía Especializada de Control Competencial, expuso durante una conferencia de prensa que la información recabada en la carpeta de investigación demuestra que la afirmación de Salazar, negando la intervención de agencias estadounidenses en la captura del capo, es “falsa de toda falsedad”. Según la FGR, este acto representa una clara violación al principio de buena fe, un pilar fundamental del derecho internacional y de las relaciones diplomáticas.

“Una columna vertebral del derecho internacional es la buena fe, no solamente como una conducta de naturaleza ética, sino que es una norma imperativa que tiene que prevalecer en todos los ámbitos de las relaciones internacionales. Este principio fue claramente violentado por el embajador Ken Salazar”, sentenció Jiménez Vázquez.

Sin embargo, la propia FGR, encabezada por Ernestina Godoy, reconoció que la inmunidad diplomática de la que goza Ken Salazar le impide ser llamado a declarar o ser investigado por las autoridades mexicanas. Esto deja un sabor amargo en la exigencia de justicia y transparencia por parte de México.

RECLAMO DIPLOMÁTICO Y SOBERANÍA NACIONAL

El Gobierno de México ha mantenido un firme reclamo diplomático hacia Estados Unidos por la forma en que se llevó a cabo la detención de Ismael “El Mayo” Zambada, uno de los líderes históricos del Cártel de Sinaloa. La administración mexicana considera que la captura pudo haberse realizado al margen de los mecanismos de cooperación bilateral, y lo que es más grave, con una posible violación a la soberanía nacional.

Desde que Zambada apareció bajo custodia de las autoridades estadounidenses en julio de 2024, junto con Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán, la postura de México ha sido clara: Washington debe explicar detalladamente cómo ocurrieron los hechos. La versión que ha circulado, y que la FGR investiga, es que el capo habría sido secuestrado en territorio mexicano y trasladado por la fuerza a Estados Unidos.

La presidenta Claudia Sheinbaum ha sido enfática en reiterar que el combate al crimen organizado debe basarse en la coordinación entre ambas naciones, pero siempre bajo el estricto respeto al derecho internacional y a la soberanía de México. Por ello, la FGR mantiene abierta una investigación para esclarecer si se cometieron delitos como secuestro, privación ilegal de la libertad o traslado ilícito de personas.

UN CASO QUE DESNUDA LA RELACIÓN BILATERAL

El caso Zambada ha escalado hasta convertirse en un tema crucial de política exterior, generando tensiones diplomáticas significativas. Las autoridades mexicanas sostienen que no fueron notificadas previamente sobre la operación que culminó con la llegada del narcotraficante a territorio estadounidense. La FGR ha presentado indicios de que Zambada habría sido engañado para asistir a una reunión en Sinaloa, donde posteriormente fue privado de su libertad y trasladado en una aeronave privada hacia Texas.

De confirmarse esta versión, México argumenta que se ejecutó una acción unilateral en su propio territorio, sin la autorización expresa del Estado mexicano. Este escenario pone en entredicho la confianza y la cooperación entre ambos países.

CONSECUENCIAS Y LA LUCHA POR LA TRANSPARENCIA

Además del proceso penal que enfrenta Zambada en Estados Unidos, el expediente se ha convertido en un símbolo de la compleja relación bilateral. El Gobierno mexicano busca determinar el grado de participación de las agencias estadounidenses y, crucialmente, si existió alguna colaboración, tácita o explícita, de funcionarios mexicanos en la operación.

Este caso no solo ha generado un conflicto diplomático, sino que también ha exacerbado la violencia en Sinaloa. La disputa entre las facciones de ‘Los Chapitos’ y el grupo afín a ‘El Mayo’ Zambada se ha intensificado, lo que refuerza la exigencia de México para que Washington transparente las circunstancias de la captura y, sobre todo, fortalezca la cooperación bilateral dentro del marco legal establecido entre ambas naciones. La FGR, a pesar de las limitaciones impuestas por la inmunidad, continúa su labor para desentrañar la verdad detrás de este polémico evento.