La percepción común de que pertenecer a la clase media se define únicamente por el monto del salario mensual es una simplificación que ignora la complejidad de la realidad económica de los hogares mexicanos. Si bien el ingreso es un factor crucial, no es el único determinante de las condiciones de vida. La posesión de bienes, la calidad de la vivienda, el nivel educativo y el acceso a servicios como internet son elementos que, en conjunto, configuran la verdadera posición socioeconómica de una familia.

El Ingreso: Un Punto de Partida, No el Destino Final

La Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2024, elaborada por el Inegi, ofrece un panorama detallado sobre la distribución de los ingresos en México. El ingreso corriente promedio trimestral por hogar se situó en 77,864 pesos. Sin embargo, esta cifra varía significativamente entre zonas urbanas (85,550 pesos) y rurales (48,004 pesos). La ENIGH clasifica a los hogares en deciles, ordenándolos de menor a mayor ingreso. Los deciles V al VIII (con ingresos trimestrales promedio que van de 54,308 a 95,291 pesos) se consideran la zona intermedia de la distribución. No obstante, la ENIGH no establece definiciones oficiales de clase baja, media o alta, sino que permite ubicar a los hogares dentro de este espectro de recursos.

Más Allá del Dinero: El Modelo AMAI y la Calidad de Vida

Para una comprensión más profunda, el Modelo de Nivel Socioeconómico (NSE) AMAI 2024 introduce variables que van más allá del simple ingreso. Este modelo analiza el capital humano, la infraestructura de la vivienda, la conectividad y los bienes disponibles para evaluar la capacidad de los hogares para satisfacer sus necesidades y mejorar su calidad de vida. AMAI clasifica a los hogares en siete niveles: A/B, C+, C, C-, D+, D y E. Los segmentos C+, C y C- son los que se asocian comúnmente con la clase media, aunque presentan diferencias notables entre sí.

Factores Clave que Distinguen a la Clase Media

La metodología AMAI considera seis variables principales: escolaridad del jefe o jefa de hogar, número de dormitorios, cantidad de baños completos, número de personas ocupadas mayores de 14 años, posesión de automóviles y acceso a internet fijo. Estas variables revelan disparidades significativas incluso dentro de los estratos considerados de clase media.

Por ejemplo, en el nivel C+, el 39.4% de los hogares cuenta con tres dormitorios, mientras que en el C- la mayoría (50.5%) tiene dos. En cuanto a baños completos, el 56.9% de los hogares C+ dispone de dos o más, en contraste con los niveles C y C-, donde predominan las viviendas con un solo baño (73.1% y 77.8%, respectivamente).

La educación también es un diferenciador importante. Mientras que en el nivel C+ el 43.4% de los jefes de hogar tiene licenciatura completa, en el nivel C- predominan estudios de secundaria (33.6%) y preparatoria (20.2%).

La conectividad y la posesión de bienes como automóviles también marcan distancias. El 97.8% de los hogares C+ tiene acceso a internet, cifra que desciende al 83.1% en el nivel C-. De manera similar, el 61.3% de los hogares C+ posee automóvil, frente al 46.7% en el nivel C-.

El Gasto y la Capacidad Económica Real

Estas diferencias en infraestructura, servicios y bienes se reflejan en la estructura del gasto de los hogares. Los hogares del nivel C+ destinan el 32.8% de su gasto a alimentos, mientras que los del nivel C- dedican el 39.4% a este rubro. Aunque la diferencia porcentual pueda parecer menor, implica que las familias que deben destinar una mayor proporción de sus recursos a cubrir necesidades básicas tienen menos margen para invertir en educación, salud, entretenimiento, ahorro o mejoras en su vivienda.

En conclusión, la pertenencia a la clase media en México no se define por una cifra de ingresos aislada. La acumulación de capital humano, el acceso a infraestructura de calidad, la posesión de bienes duraderos y la conectividad son factores determinantes que configuran realidades económicas distintas, incluso entre familias con ingresos nominales similares. Entender estas variables es fundamental para un análisis preciso de la estratificación social y económica del país.