El Hospital Infantil Teletón de Oncología (HITO) ha anunciado que la ciudad de Querétaro fungirá como sede para la realización del Segundo Simposio Internacional de Cuidados Paliativos y Psicooncología Pediátrica. Este evento, programado para el próximo 16 de octubre, tiene como objetivo principal fortalecer la atención integral que reciben niñas, niños y adolescentes que enfrentan enfermedades complejas o que, lamentablemente, no tienen cura.

El simposio congregará a una destacada lista de especialistas tanto a nivel nacional como internacional. Su labor se centrará en un análisis profundo de los desafíos médicos, psicológicos, sociales y hasta legislativos que rodean la práctica de los cuidados paliativos en la población pediátrica. La meta es clara: garantizar que estos pacientes y sus familias reciban el acompañamiento necesario, el alivio del dolor y, sobre todo, una calidad de vida digna, incluso en las circunstancias más adversas.

Durante una conferencia de prensa convocada para detallar el evento, la directora del HITO, Lourdes Vega, hizo un llamado enérgico a diversos sectores de la sociedad, incluyendo a los medios de comunicación. Solicitó una mayor profundización en el debate público sobre la trascendencia de construir una cultura nacional sólida en torno a los cuidados paliativos. Asimismo, instó a la movilización de recursos, tanto públicos como privados, que permitan consolidar y expandir esta labor fundamental.

El HITO, en colaboración con el Early Institute, una de las instituciones coorganizadoras, ha extendido una invitación abierta. El llamado está dirigido al personal de salud, estudiantes de carreras afines, instituciones académicas, organizaciones de la sociedad civil y al público en general que muestre interés en la temática. El simposio se presenta como un espacio vital para la formación continua, el diálogo constructivo y la reflexión profunda sobre un tema de gran sensibilidad social.

María del Carmen Esmer y José Méndez, representantes del HITO, junto con el maestro Cándido Pérez del Early Institute, detallaron los objetivos del encuentro. Subrayaron que el simposio busca abordar con el máximo rigor científico el tipo de cuidado, la atención personalizada y la cercanía humana que requieren los niños y adolescentes que padecen enfermedades complejas. La intención es ir más allá de la mera atención médica, abarcando todas las dimensiones del bienestar del paciente.

Una idea central que los organizadores buscan diseminar es el lema "acabar con el dolor, no con el doliente". Bajo esta premisa, los cuidados paliativos se definen como un conjunto de intervenciones destinadas a ofrecer una atención digna y un acompañamiento integral, asegurando la mejor calidad de vida posible, incluso en aquellos casos donde la curación de la enfermedad ya no es una opción viable.

Los especialistas que participarán en el simposio hicieron hincapié en la necesidad de desterrar mitos y creencias erróneas. Una de las falsas concepciones más extendidas es que, ante una enfermedad terminal, lo único que resta es esperar el desenlace. Los expertos recalcaron que los cuidados paliativos existen precisamente para permitir que cada paciente viva de la manera más activa y plena posible, hasta el último momento.

Las estadísticas presentadas durante el anuncio revelan la magnitud del desafío a nivel global. Según estimaciones citadas por el HITO, cada año, aproximadamente 40 millones de personas en todo el mundo requieren cuidados paliativos. De esta cifra alarmante, un abrumador 78 por ciento reside en países de ingresos bajos y medianos, lo que evidencia una profunda brecha de acceso.

La desigualdad se torna aún más crítica cuando se enfoca en la población infantil. Se estima que el 98 por ciento de las niñas y niños que necesitan cuidados paliativos pertenecen a naciones con recursos limitados. A nivel mundial, apenas un 14 por ciento de los menores que requieren esta atención logran recibirla, dejando a la gran mayoría sin el soporte necesario.

Entre los obstáculos más significativos que impiden la universalización de estos cuidados, los organizadores señalaron la existencia de regulaciones restrictivas sobre el uso de morfina y otros medicamentos esenciales. Estas normativas, a menudo, dificultan que los pacientes accedan a un alivio adecuado del dolor. A esto se suma la persistente falta de formación especializada y de una conciencia generalizada sobre la importancia de los cuidados paliativos entre los profesionales de la salud.

El programa académico del simposio ha sido diseñado para ofrecer una visión completa y multifacética del tema. Contempla la participación de expertos que abordarán desde la política de salud y el panorama legislativo, hasta aspectos cruciales como la nutrición en niños con cáncer y el cuidado bucal en etapas finales de la vida.

Otras ponencias destacadas incluirán la comunicación de malas noticias, la Terapia Centrada en el Significado y estrategias para la preservación de la esperanza en pacientes y familias. El modelo de atención y un balance general del encuentro serán presentados por especialistas, completando así un panorama exhaustivo de las prácticas y enfoques actuales.

Los cuidados paliativos, por su naturaleza, van más allá del manejo del dolor físico. Implican la prevención y el alivio del sufrimiento a través de la detección temprana y el tratamiento adecuado del dolor, pero también abordan de manera integral los problemas psicosociales y espirituales que inevitablemente acompañan a las enfermedades graves. Por ello, su correcta implementación requiere equipos interdisciplinarios altamente capacitados, capaces de responder no solo a las necesidades médicas, sino también a las prácticas y emocionales de las familias, brindando apoyo psicológico incluso durante el proceso de duelo.

La sinergia entre la psicooncología pediátrica y la asistencia paliativa es fundamental. Este enfoque integrado acompaña al paciente desde el momento del diagnóstico, a lo largo de todo el proceso de tratamiento y hasta el final de su vida. Es importante destacar que una intervención paliativa temprana puede tener beneficios tangibles, como la reducción de hospitalizaciones innecesarias y un uso más eficiente de los servicios de salud, optimizando recursos y mejorando la experiencia del paciente.

En esencia, el simposio busca elevar el debate nacional sobre la necesidad imperante de fortalecer las políticas públicas en materia de cuidados paliativos. Esto incluye la asignación del presupuesto necesario para su implementación efectiva. Sin los recursos adecuados, sin personal debidamente capacitado y sin un acceso oportuno a los medicamentos esenciales, el derecho fundamental a no sufrir seguirá siendo, para innumerables familias, una promesa incumplida.

El llamado a fomentar una cultura de cuidados paliativos, una cultura que priorice el alivio del sufrimiento y no la terminación de la vida, es un clamor global. Detrás de cada estadística, de cada cifra, se encuentra la realidad de una niña, un niño y su familia. Todos ellos comparten una petición común: que ninguna vida, sin importar cuán breve o frágil pueda ser, transcurra sin el cuidado, el alivio y la compañía que merecen.