Atizapán de Zaragoza, Estado de México.- La esencia de México, destilada en el aguamiel del maguey, tendrá su máximo exponente en la cuarta edición de la Gran Feria del Pulque 2026. Este evento, que se ha consolidado como un referente para los amantes de esta bebida ancestral, promete una experiencia inmersiva que va más allá de la simple degustación.

La feria, que se llevará a cabo el fin de semana del 14 y 15 de noviembre, se celebrará en la Explanada Municipal, un espacio que se transformará para recibir a 23 pulquerías de renombre. Estas casas de pulque, verdaderos templos de la tradición, presentarán lo mejor de sus repertorios, desde el pulque natural hasta una vasta gama de curados, cada uno con su sello distintivo y sabor único.

Un Legado Histórico en Cada Gota

La elección de Atizapán de Zaragoza como sede no es casual. Este municipio mexiquense ostenta una profunda conexión histórica con el maguey y su néctar. Durante la época colonial, extensas haciendas como El Pedregal, Sayavedra y San Mateo dedicaban sus tierras al cultivo de esta planta milenaria, de la cual se extraía, entre otros productos, el codiciado pulque. El regidor Celso Rodríguez Cura ha sido un pilar en la recuperación y difusión de esta herencia, asegurando que las nuevas generaciones conozcan y valoren este legado.

La Gran Feria del Pulque 2026 se erige como un homenaje a esta rica historia, uniendo pasado y presente en un ambiente festivo. La intención es clara: preservar y promover el pulque como un pilar de la identidad gastronómica mexicana, reconociendo su valor cultural y económico.

Más Allá del Pulque: Una Fiesta Completa

Pero la feria no se limita a la bebida de los dioses. Los organizadores han diseñado un programa integral que incluye una vibrante oferta de artesanías, propuestas gastronómicas que complementan a la perfección el sabor del pulque, y un elenco artístico que promete animar las jornadas.

La Explanada Municipal se convertirá en un escaparate de la creatividad y el talento local. Los asistentes podrán deleitarse con creaciones artesanales únicas, desde textiles hasta cerámica, y saborear platillos que maridan a la perfección con las distintas variedades de pulque. La gastronomía, al igual que el pulque, es un reflejo de la diversidad y riqueza cultural de México.

Un Cartel Musical para Todos los Gustos

La música jugará un papel estelar en la Gran Feria del Pulque 2026. El sábado 14 de noviembre, la energía comenzará a las 4:00 p.m. con la presentación de Roy Rebelde & JAMRUFF, originarios de Atizapán y Tlalnepantla, quienes fusionan reggae con diversas variantes del género. A las 5:00 p.m., The Skalekter, también de Atizapán, subirá al escenario para contagiar con su ska tradicional y reggae.

El domingo 15 de noviembre, la jornada iniciará a las 12:00 p.m. con la majestuosidad del Ballet Folklórico Citlalmina, que ofrecerá una muestra de danza y bailes tradicionales mexicanos. A la 1:00 p.m., el Trío Murmullo Huasteco, con más de 15 años de trayectoria, deleitará al público con un recorrido por sones, canciones y huapangos, honrando la música tradicional de la Huasteca.

Información Clave para el Asistente

La Gran Feria del Pulque 2026 se desarrollará el sábado 14 y domingo 15 de noviembre, en un horario de 10:00 a.m. a 8:00 p.m. La entrada al recinto es completamente gratuita, un gesto que busca democratizar el acceso a esta celebración cultural. Sin embargo, se recomienda a los asistentes llevar efectivo para la adquisición de alimentos, bebidas y artesanías, cuyos precios variarán según el expositor.

La participación de 23 pulquerías, incluyendo nombres como Pulque Arte, La Valentina, La Pulcasa Cultural, El Quitapenas, El Inframundo, Curados de Spanto, La Cabula, Pulques Nery, La Colmena del Tlacuache, Pulques Uada Hñahñu, Bellas de Noche, Star Pulmex, Mich’Pulques, Mundo Pulque, Aka Pulquito, El Gallinero, Wapa Pulque, El Charro Negro, Vacas Verdes, El Gran Tlatoani, La Bella Renata, Santo Pulque y Bici Pulque, garantiza una experiencia diversa y enriquecedora para todos los paladares.

Esta feria no solo celebra una bebida, sino que reivindica un patrimonio cultural, fortalece la economía local y fomenta la cohesión social. Es una invitación a redescubrir los sabores y las tradiciones que definen a México, un país que se enorgullece de su herencia y la comparte con el mundo.