Kiko Campos, figura clave en la producción musical de la icónica banda Timbiriche, ha roto el silencio para ofrecer una disculpa pública a Sasha Sokol, reconociendo una falla colectiva de su generación en el medio artístico.
En una reciente conversación con la periodista Shanik Berman, Campos abordó la compleja relación que Sasha Sokol mantuvo con Luis de Llano cuando la cantante era apenas una adolescente. El productor admitió que, si bien tuvo la oportunidad de intervenir y advertir sobre la situación, no lo hizo, un acto que ahora lamenta profundamente.
"Nosotros fuimos una generación equivocada, por eso yo me disculpo nuevamente con Sasha por no haber realmente profundizado. Yo no lo vi en ese momento", declaró Campos, señalando una ceguera colectiva ante dinámicas que hoy se reconocen como graves.
El compositor, conocido por éxitos de Timbiriche como "Besos de ceniza" y "Si no es ahora", explicó que este tipo de relaciones no eran casos aislados en la industria del entretenimiento de la época. La normalización de conductas inapropiadas, según Campos, se extendía a la percepción de quienes rodeaban a los artistas, quienes tampoco cuestionaban lo que sucedía.
"¿Era el único caso? No, muchísimos. Normalizamos una cosa que es muy grave, pero hoy lo vemos así", reflexionó el productor, subrayando el cambio de perspectiva que ha traído el tiempo y una mayor conciencia social.
Campos también reveló que acudió a declarar ante la Fiscalía a petición de Sasha Sokol, aportando su testimonio sobre los hechos que rodearon la relación entre la cantante y Luis de Llano. Este acto subraya la gravedad con la que se toman ahora estas situaciones, contrastando con la pasividad del pasado.
Al reflexionar sobre el concepto de "grooming", Campos lo describió como un "exceso de poder sobre alguien que de alguna manera te envuelve", una definición que encaja con las dinámicas de poder que a menudo caracterizan las relaciones entre figuras de autoridad y jóvenes en el ojo público.
La entrevista también tocó aspectos oscuros de la época, como el consumo de alcohol y drogas entre los integrantes de Timbiriche. Sin embargo, Campos expresó su desacuerdo con la forma en que la serie biográfica de la banda retrató estos eventos, calificando algunas escenas de "exageradas y morbosas".
Las declaraciones de Kiko Campos surgen en un contexto de tensión renovada entre Sasha Sokol y Luis de Llano. Recientemente, el productor difundió un video de disculpa pública que Sokol rechazó por no cumplir con los términos ordenados por un tribunal.
Sasha Sokol ha sido enfática en que la disculpa debía reconocer explícitamente su edad (14 años) al inicio de la relación con De Llano (entonces de 39), el ejercicio de poder por parte del productor y la ausencia de complicidad de sus padres. La cantante ha señalado que el video de De Llano no se ajusta a la sentencia firme por daño moral emitida en enero de 2026.
Los abogados de Sokol han manifestado que el productor modificó el texto autorizado y no respetó el procedimiento judicial, lo que ha llevado a una nueva controversia legal. La sentencia, confirmada tras la negativa de amparo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación en junio de 2025, establece condiciones claras para la reparación del daño.
Este episodio pone de manifiesto la persistente lucha por la justicia y el reconocimiento de agravios pasados, así como la evolución de las normas sociales y legales en torno a las relaciones de poder y la protección de menores en la industria del entretenimiento.
La disculpa de Campos, aunque tardía, representa un reconocimiento de las fallas sistémicas y personales que permitieron que situaciones como la vivida por Sasha Sokol ocurrieran y se perpetuaran sin cuestionamiento.
El caso subraya la importancia de la memoria histórica y la necesidad de confrontar las "generaciones equivocadas" para construir un futuro donde la protección y el respeto sean primordiales, especialmente para las figuras jóvenes y vulnerables dentro del espectáculo.
La industria del entretenimiento, a menudo vista como un escaparate de glamour, también es un reflejo de las complejidades sociales y las luchas por la equidad y la justicia que continúan desarrollándose.