Un fallo judicial ha puesto fin a la incertidumbre en el caso de Leuteria Reyes Benito, una mujer de 31 años originaria de la comunidad na savi en Guerrero. Un juez de Enjuiciamiento Penal ha declarado culpable a Herminio, un policía municipal de Alcozauca, por el feminicidio de Leuteria, quien fue brutalmente asesinada el pasado 5 de enero de 2025. La decisión, emitida tras un juicio oral que presentó contundentes testimonios y peritajes, marca un hito en la búsqueda de justicia para las mujeres de la región.

Un Ataque Brutal y Sin Precedentes

Leuteria Reyes Benito fue víctima de un ataque salvaje que le provocó más de 30 lesiones con arma blanca. Según los detalles presentados durante el proceso judicial, la víctima sufrió 33 heridas en diversas partes del cuerpo, incluyendo cuello, torso y pulmones. El incidente ocurrió alrededor de las 18:00 horas del 5 de enero de 2025. A pesar de los esfuerzos médicos, que incluyeron traslados del Hospital Comunitario de Alcozauca a Tlapa y finalmente a Chilpancingo, Leuteria falleció a causa de la severidad de sus lesiones y la hemorragia masiva.

La Evidencia que Incriminó al Agresor

El Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, que ha acompañado a la familia de Leuteria, destacó la solidez de las pruebas presentadas. Durante el juicio, se desahogaron 13 testimonios y 14 peritajes realizados por especialistas de la Fiscalía General del Estado de Guerrero. Entre las declaraciones clave se encontraron las de cuatro policías municipales, la médica que atendió inicialmente a Leuteria y Rosalba, la pareja sentimental de la víctima. Los agentes que acudieron al lugar de la agresión encontraron a Leuteria aún con vida y a Herminio con evidentes manchas de sangre, quien intentó huir del sitio al percatarse de su presencia. La propia Leuteria, en sus últimos momentos, señaló directamente a Herminio como su agresor.

Los peritajes forenses fueron determinantes. Se estableció que las 33 lesiones fueron provocadas por un objeto punzocortante, y se encontró sangre de la víctima en la navaja presuntamente utilizada en el ataque. Adicionalmente, unas botas que Herminio portaba al momento de su ingreso al reclusorio presentaron manchas de sangre que correspondieron a Leuteria, consolidando la evidencia en su contra.

Feminicidio: Violencia de Género y Relación Sentimental

El juez Juan Carlos Martínez Marchán, del Tribunal de Enjuiciamiento Penal, consideró el crimen como feminicidio basándose en dos factores cruciales: la extrema violencia ejercida, evidenciada por la cantidad y gravedad de las lesiones, y la relación sentimental y laboral que existía entre la víctima y el agresor. Ambos trabajaban como policías municipales en la Dirección de Seguridad Pública de Alcozauca, un detalle que añade una capa de complejidad y tragedia al caso. La resolución subraya la necesidad de investigar y sancionar estos crímenes sin importar la posición o afiliación de los responsables.

La Lucha por la Máxima Pena

La familia de Leuteria Reyes y sus representantes legales esperan que el responsable reciba la pena máxima contemplada por la ley para el delito de feminicidio, que podría ascender a 90 años de prisión. Consideran que un castigo severo no solo es una cuestión de justicia para Leuteria, sino también un elemento disuasorio para prevenir futuros actos de violencia feminicida, especialmente contra mujeres indígenas en la región de La Montaña, una zona que, a pesar de este fallo, sigue enfrentando graves problemas de violencia de género e impunidad.

Un Faro de Esperanza en la Región

El Centro de Derechos Humanos Tlachinollan calificó la declaración de culpabilidad como un "rayo de luz" para las mujeres de La Montaña. Este fallo representa un avance significativo en la lucha por la justicia y un recordatorio de que la rendición de cuentas es posible. Sin embargo, la organización reitera el llamado a las autoridades para que redoblen esfuerzos en la investigación y sanción de todos los casos de feminicidio, garantizando que la ley se aplique con todo su rigor, sin excepciones. La sentencia definitiva se espera para el próximo martes 11 de agosto, un día clave para la familia de Leuteria y para la memoria de las mujeres que han sido víctimas de la violencia en Guerrero.

En el contexto de la violencia de género que azota a México, este caso resalta la importancia de la labor de organizaciones civiles y de la persistencia de las familias para obtener justicia. La condena de Herminio no solo cierra un capítulo doloroso para los allegados de Leuteria, sino que también envía un mensaje claro sobre la intolerancia hacia la violencia feminicida y la necesidad de fortalecer el sistema de justicia para proteger a las mujeres, especialmente a aquellas pertenecientes a comunidades indígenas que a menudo se encuentran en una situación de mayor vulnerabilidad. La lucha por erradicar la impunidad y garantizar la seguridad de todas las mujeres en el país continúa, y este fallo es un paso en la dirección correcta, aunque el camino por recorrer sea aún largo y desafiante.