El peso mexicano ha protagonizado una jornada de fortaleza sin precedentes, pulverizando la psicológica barrera de las 17 unidades por dólar para cotizar en 16.9544 unidades. Este hito, que no se veía desde mediados de 2024, subraya el vigor actual de la divisa azteca en los mercados internacionales.
El Viento a Favor del Peso
La apreciación del peso no es un fenómeno aislado, sino el resultado de una confluencia de factores. Por un lado, la debilidad intrínseca del dólar estadounidense en el escenario global ha cedido terreno, permitiendo que otras monedas, como la mexicana, ganen terreno. Por otro lado, las operaciones de carry trade han resurgido con fuerza, una estrategia financiera que consiste en financiarse en monedas con tasas de interés bajas para invertir en activos de mayor rendimiento, como los que ofrece la economía mexicana.
En este sentido, Banco Base ha señalado que el peso ha acumulado una apreciación de 5.22% en lo que va del año 2026, lo que se traduce en 94 centavos ganados frente al dólar. Específicamente durante agosto, la moneda mexicana había tocado mínimos de 16.97 pesos por dólar, un nivel que no se registraba desde principios de junio de 2024. La cotización de este miércoles, sin embargo, ha superado esas marcas, profundizando la tendencia alcista.
El Carry Trade y la Fortaleza del Yen
El resurgimiento del carry trade se ve favorecido, en parte, por la persistente debilidad del yen japonés. A pesar de las intervenciones de finales de julio por parte de Japón y Estados Unidos para intentar frenar la depreciación de su moneda, el yen ha continuado su tendencia a la baja durante agosto. Al cierre de esta edición, cotizaba alrededor de 159.6 yenes por dólar. La expectativa de que el Banco de Japón mantenga una política monetaria cautelosa respecto a la elevación de sus tasas de interés sigue haciendo atractivas las estrategias de inversión en monedas con mayores rendimientos, como el peso mexicano.
Las cifras del mercado de futuros en Chicago respaldan esta tendencia. Entre el 29 de julio y el 11 de agosto, las posiciones netas que apuestan por una apreciación del peso mexicano aumentaron un 15.37%, lo que equivale a 11,145 contratos. En total, se alcanzaron 83,673 contratos, cada uno por 500,000 pesos, marcando el nivel más alto desde el 24 de febrero, según datos de Banco Base.
El Dólar Pierde Brillo
Paralelamente, el debilitamiento generalizado del dólar estadounidense ha sido un factor crucial en la fortaleza del peso. Monex reportó una caída del 0.24% en el índice dólar durante la jornada, mientras los mercados aguardaban la publicación de las minutas de la Reserva Federal. La reciente desaceleración de la inflación en Estados Unidos ha llevado a los inversionistas a replantear sus expectativas sobre posibles incrementos en las tasas de interés de la Fed durante 2026. Como resultado, el índice ponderado del dólar acumulaba hasta el martes una caída del 0.46% en lo que va de agosto.
Sin embargo, la trayectoria de las tasas de interés en Estados Unidos aún presenta incertidumbre. La publicación de las minutas de la última reunión de política monetaria de la Reserva Federal podría ofrecer nuevas pistas sobre la disposición de sus miembros a mantener o incluso elevar el costo del dinero. Este factor, junto con la volatilidad en los precios del petróleo, mantiene un grado de expectación en los mercados.
El Petróleo: Un Freno Potencial
El principal riesgo para este escenario de fortaleza del peso, y de debilidad del dólar, proviene de los mercados energéticos y la inestabilidad en Oriente Medio. Los precios del petróleo han mostrado un repunte en la apertura de las operaciones. El West Texas Intermediate (WTI) ganaba 0.66% para cotizar en 85.50 dólares por barril, mientras que el Brent subía 0.57% a 91.54 dólares. La mezcla mexicana, por su parte, aumentaba 0.75% hasta los 80.50 dólares.
Un encarecimiento sostenido del crudo podría exacerbar las presiones inflacionarias en Estados Unidos, limitando el margen de maniobra de la Reserva Federal para flexibilizar su política monetaria. Este escenario, de materializarse, fortalecería al dólar y erosionaría parte del atractivo del carry trade que actualmente beneficia al peso mexicano.
Perspectivas a Futuro
Ante este panorama, las proyecciones a futuro sugieren una posible moderación en la fortaleza del peso. Banco Base ha ajustado sus pronósticos para el tipo de cambio al cierre de 2026, reduciéndolo de 17.82 a 17.29 pesos por dólar. Para finales de 2027, el pronóstico se ajustó de 18.31 a 17.84 pesos por dólar. Ambas cifras implican una depreciación esperada respecto a los niveles actuales de 16.95 pesos, lo que sugiere que la racha alcista podría no ser indefinida y que factores externos podrían reconfigurar el panorama cambiario.
En el contexto económico actual, la fortaleza del peso mexicano se interpreta como un reflejo de la confianza de los inversionistas en la estabilidad y el potencial de crecimiento de la economía nacional, así como en las atractivas tasas de interés que ofrece el país. Sin embargo, la interconexión de los mercados globales y la volatilidad inherente a factores geopolíticos y de precios de materias primas, como el petróleo, advierten sobre la necesidad de mantener una vigilancia constante sobre la evolución del tipo de cambio.