La presidenta de Perú, Keiko Fujimori, ha iniciado su mandato con un respaldo ciudadano significativo, alcanzando un 60 por ciento de aprobación según una reciente encuesta de la empresa Datum. Este nivel de aceptación, publicado por el diario El Comercio, se da tras las primeras semanas de su gobierno, que comenzó oficialmente el pasado 28 de julio.
El sondeo nacional indica que un 24 por ciento de los peruanos desaprueba las acciones iniciales de Fujimori, mientras que un 16 por ciento se mantiene indeciso. La mandataria, hija y heredera política del expresidente Alberto Fujimori, asumió el cargo tras una reñida segunda vuelta electoral el 7 de junio, donde obtuvo el 50.135 por ciento de los votos válidos frente a su oponente, el izquierdista Roberto Sánchez.
Distribución Geográfica del Apoyo
La aprobación de Keiko Fujimori muestra variaciones regionales. El norte del país se destaca como su bastión más fuerte, con un 66 por ciento de apoyo y solo un 17 por ciento de rechazo. Lima y Callao, la capital y su área metropolitana, también le otorgan un sólido respaldo del 64 por ciento, con un 19 por ciento de desaprobación.
En el centro del país, la aprobación se sitúa en un 62 por ciento, con un 27 por ciento de rechazo. La región amazónica, en el oriente, registra un 54 por ciento de apoyo y un 28 por ciento de desaprobación. El sur peruano, sin embargo, muestra el menor respaldo, con un 44 por ciento de aprobación frente a un 39 por ciento de rechazo, lo que sugiere áreas de oportunidad para la mandataria.
Optimismo Generalizado y Expectativas Económicas
Más allá de la aprobación personal, el clima de opinión en Perú es predominantemente optimista. Un 62 por ciento de los encuestados declaró sentirse esperanzado con el futuro del país, contrastando con un 32 por ciento que se muestra pesimista. Este optimismo se traslada a las expectativas sobre la gestión de Fujimori en áreas clave.
En cuanto a la gestión económica y de inversión, los peruanos muestran una alta confianza. Un 71 por ciento cree que Fujimori impulsará la inversión privada, un 66 por ciento confía en que generará más empleo, y un 65 por ciento espera una mejora en la economía nacional. Estas cifras reflejan una apuesta ciudadana por las políticas que se anticipan bajo su administración.
Seguridad y Lucha contra el Crimen
La promesa de mano dura contra la criminalidad, un eje central de su campaña y discurso inicial, parece resonar fuertemente en la población. Un 62 por ciento de los encuestados confía en que Fujimori "pondrá orden en el país" y un 60 por ciento cree que "reducirá la delincuencia". La percepción sobre la reducción de la corrupción es ligeramente menor, con un 51 por ciento de confianza.
Un aspecto particularmente destacado es la aprobación del plan de Fujimori para involucrar a las Fuerzas Armadas en la lucha contra la criminalidad. Un abrumador 87 por ciento de los peruanos está de acuerdo con que los militares apoyen a la Policía Nacional y patrullen las calles. Asimismo, un 86 por ciento respalda que las Fuerzas Armadas lideren la seguridad en zonas de emergencia, y un 85 por ciento aprueba su participación en la seguridad de los centros penitenciarios.
Relación con el Congreso y Facultades Legislativas
La encuesta también abordó la percepción sobre la relación entre el Ejecutivo y el nuevo Congreso bicameral, caracterizado por una división de fuerzas. Un 47 por ciento de los encuestados anticipa una "actitud de confrontación" por parte del legislativo, mientras que un 44 por ciento espera "diálogo".
En este contexto, una mayoría significativa, el 67 por ciento, considera que el Congreso debería otorgar al Ejecutivo las facultades legislativas especiales solicitadas. Estas facultades se centran en áreas críticas como la prevención del fenómeno climático de El Niño, la seguridad ciudadana, y asuntos económicos y laborales, lo que sugiere una voluntad ciudadana de dar herramientas al gobierno para abordar desafíos apremiantes.
La encuesta de Datum se realizó a 1,205 personas a nivel nacional entre el 5 y el 7 de agosto, con un margen de error del 2.8 por ciento y un nivel de confianza del 95 por ciento, proporcionando un panorama detallado del sentir ciudadano en los albores del gobierno de Keiko Fujimori.