La crisis bancaria que sacudió a Paraguay ha puesto en el ojo del huracán al expresidente Santiago Peña, cuya administración se vio implicada en el colapso de Ueno Bank, una de las instituciones financieras más relevantes del país. A pesar de no ser propietario directo de la entidad, Peña mantenía vínculos empresariales con Miguel Vázquez, el accionista mayoritario del banco, y su gobierno realizó depósitos millonarios que hoy son objeto de escrutinio.

La relación entre Peña y Vázquez se remonta a años antes de que el primero asumiera la presidencia en 2023. Peña invirtió en una de las compañías de Vázquez, un joven empresario de 36 años al frente del Grupo Vázquez, un conglomerado que abarca Ueno Bank y otros negocios en diversos sectores. Esta conexión, aunque previa a su mandato, cobró una dimensión crítica durante su gobierno, especialmente cuando Ueno Bank comenzó a recibir una cantidad sin precedentes de fondos públicos.

Depósitos Estatales Bajo la Lupa

Una de las decisiones más controvertidas de la administración Peña fue la canalización de recursos estatales hacia Ueno Bank. Según reportes de Bloomberg, el gobierno paraguayo transfirió más de 800 millones de dólares a la institución, una cifra récord que posicionó al Estado como uno de sus principales clientes. Estos depósitos experimentaron un crecimiento exponencial tras la llegada de Peña al poder, pasando de menos de 100 millones de dólares a principios de 2024 a representar aproximadamente el 20% de los ahorros estatales en el sistema bancario para finales de septiembre.

Entre los fondos depositados se encontraban sumas considerables provenientes de la agencia de seguridad social paraguaya. El incremento de los fondos gubernamentales coincidió con la obtención de la licencia bancaria por parte de Ueno y su posterior fusión con Visión Banco en 2024, una operación que catapultó a la entidad a convertirse en el sexto banco más grande de Paraguay en términos de volumen de depósitos.

Peña, lejos de distanciarse, defendió públicamente la decisión de su gobierno de operar con Ueno Bank. Ante los crecientes cuestionamientos sobre posibles conflictos de interés a finales de 2024, el entonces mandatario aseguró que su administración velaba por la protección de los ahorros de los cuentahabientes y desestimó las críticas como parte de una "campaña mediática mezquina y mentirosa".

El Inicio del Fin: Irregularidades en Ueno Bank

Las primeras señales de alarma sobre la salud financiera de Ueno Bank surgieron en 2025. Funcionarios de BID Invest, el brazo de inversión del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), visitaron las instalaciones del banco en Asunción como parte de un análisis para una posible adquisición de participación accionaria. Durante su evaluación, detectaron irregularidades significativas, incluyendo préstamos entre empresas vinculadas al Grupo Vázquez y una tasa de morosidad reportada de apenas el 2%, notablemente inferior a la de otros bancos paraguayos.

BID Invest ya había otorgado a Ueno un préstamo cercano a los 20 millones de dólares en 2024, pero, según fuentes consultadas por Bloomberg, el organismo no había recibido el reembolso completo. La presión sobre la institución aumentó en septiembre de 2026, tras la publicación en el periódico paraguayo ABC de documentos internos del banco central y correos electrónicos que sugerían prácticas crediticias irregulares.

La Intervención y la Caída del Presidente

Ante las crecientes sospechas, el Banco Central de Paraguay inició una investigación formal en septiembre de 2026, obligando a Ueno a revisar sus cuentas. Las correcciones contables revelaron que el índice de solvencia de la institución había caído por debajo del mínimo requerido. El 3 de noviembre de 2026, los reguladores intervinieron el banco, declarándolo insolvente y con capital insuficiente, lo que desencadenó la crisis.

La crisis bancaria también provocó la dimisión de Carlos Carvallo, presidente del Banco Central de Paraguay, quien previamente había trabajado para Vázquez como director en una entidad que luego se fusionaría para formar Ueno. La renuncia de Carvallo se produjo días después de ordenar el cierre de Ueno Bank.

La situación escaló hasta la esfera política. La Cámara de Diputados votó de manera unánime a favor de la destitución de Peña el 5 de noviembre. Sin embargo, el expresidente presentó su renuncia antes de que la votación concluyera, mientras el Senado debatía si aceptaba su dimisión o continuaba con el proceso de juicio político. La sesión culminó sin una resolución definitiva, ya que varios senadores abandonaron el recinto en señal de protesta.

En un mensaje difundido en redes sociales, Peña declaró que su principal objetivo era asegurar la devolución de los fondos a los ciudadanos paraguayos que habían confiado sus ahorros a Ueno Bank. La crisis ha dejado al descubierto las complejas interconexiones entre el poder político y el sector financiero, y las consecuencias de decisiones que, en retrospectiva, parecen haber puesto en riesgo la estabilidad económica del país.