La presencia de Petróleos Mexicanos (Pemex) en el mercado gasolinero mexicano ha experimentado un notable fortalecimiento, alcanzando al cierre de mayo de 2026 la operación de 8,925 estaciones de servicio bajo su imagen comercial. Esta cifra representa casi dos terceras partes del total de permisos vigentes en el país, evidenciando una tendencia de reconcentración del mercado en torno a la petrolera estatal.

Datos de la consultora PetroIntelligence revelan que, de las 14,325 estaciones de servicio con permisos vigentes y en operación, 8,925 lucen la marca Pemex. Las 5,400 restantes se distribuyen entre un amplio abanico de 392 marcas privadas. Este incremento representa un avance respecto a abril del mismo año, cuando Pemex contaba con 8,876 estaciones, lo que se traduce en una adición de 49 gasolineras a su imagen en tan solo un mes.

Contexto de Cambios Regulatorios y Políticos

Este crecimiento se enmarca en un contexto de ajustes regulatorios y de política energética. Si bien la reforma energética aprobada en 2024 ha buscado potenciar el rol de las empresas públicas en el sector, la apertura del mercado iniciada tras la reforma de 2013 permitió la entrada de numerosos competidores. Sin embargo, el liderazgo privado se mantiene altamente fragmentado, sin que ninguna marca privada logre superar las 1,000 unidades.

Las marcas privadas con mayor presencia son Mobil, con 713 estaciones; G500, con 491; y Valero, con 337. Adicionalmente, existen 469 estaciones genéricas, sin una imagen comercial definida o en proceso de cambio. El resto del mercado se divide entre cientos de enseñas regionales o familiares, muchas de ellas operando con apenas una o diez estaciones, lo que limita su capacidad de expansión a nivel nacional.

La Apertura del Mercado y su Impacto

La liberalización del mercado gasolinero se inició formalmente tras la reforma energética de 2013, la cual autorizó la comercialización de combustibles bajo marcas distintas a Pemex y la importación de gasolina y diésel. No obstante, la materialización de esta apertura tomó varios años. Fue hasta marzo de 2017 cuando BP inauguró la primera estación privada en México, rompiendo el monopolio comercial que Pemex ostentaba desde 1935. El objetivo era fomentar la competencia a través de la diferenciación de combustibles, programas de lealtad y servicios adicionales.

Para facilitar esta transición, la Comisión Reguladora de Energía (CRE) implementó una regulación asimétrica. Este esquema buscaba limitar el poder de mercado de Pemex mediante controles de precios y contratos de ventas de primera mano. Sin embargo, en octubre de 2025, la Comisión Nacional de Energía (CNE) eliminó dicha regulación, argumentando que los objetivos de competencia ya se habían alcanzado.

Es importante destacar que operar bajo la imagen de Pemex no implica necesariamente la propiedad estatal de las estaciones. Los establecimientos continúan siendo propiedad de empresarios gasolineros privados, quienes optan por adoptar la marca de la petrolera y abastecerse de sus productos.

Factores que Impulsan el Regreso a Pemex

Analistas del sector atribuyen el avance de Pemex a una combinación de factores regulatorios y comerciales. Alejandro Montufar, CEO de PetroIntelligence, señala que la priorización en la obtención de permisos y las estrategias implementadas desde febrero de 2025, como el acuerdo voluntario para mantener el precio de la gasolina regular por debajo de 24 pesos por litro, han sido determinantes.

Montufar explica que, en un contexto de precios internacionales elevados, Pemex ofrece un precio más competitivo. Los pactos voluntarios, junto con una política de permisos enfocada en Pemex y la trazabilidad de marcas, han favorecido a la empresa estatal. Los permisos de bandera blanca (genéricos) han disminuido, y muchos operadores eligen migrar a la marca Pemex.

Marcial Díaz, socio de QUA Energy Consulting, estima que actualmente alrededor del 62% del mercado gasolinero opera bajo la marca de Pemex. Según Díaz, esto se explica en parte por la salida de algunas marcas privadas y, de manera significativa, por la política de la administración actual, que facilita la obtención de permisos y autorizaciones para aquellos cuyo contrato de suministro es con Pemex. En contraste, los trámites para quienes proveen de otras marcas de combustible son considerablemente más lentos.

Díaz recuerda que, en los primeros años de la apertura, muchos empresarios migraron a marcas privadas como parte de una estrategia comercial de diferenciación. Sin embargo, la realidad actual es que la mayoría del suministro sigue proviniendo de Pemex, lo que agiliza los trámites ante las instancias de la CNE.

Competencia Concentrada en el Norte

A pesar del fortalecimiento general de Pemex, existen regiones donde las marcas privadas mantienen una presencia relativamente significativa. La Fotografía del Sector Gasolinero a mayo de 2026, elaborada por PetroIntelligence, indica que Baja California, Coahuila y Nuevo León son las entidades con la mayor penetración de imágenes distintas a Pemex.

En contraste, Guerrero se mantiene como el estado con la menor presencia de marcas privadas, donde únicamente el 9% de las estaciones operan con una imagen diferente a la de la empresa estatal. Esta distribución geográfica subraya las diferencias regionales en la dinámica competitiva del mercado gasolinero mexicano.