Petróleos Mexicanos (Pemex) ha registrado un notable repunte en sus exportaciones de crudo durante junio, alcanzando un volumen de 565.6 mil barriles diarios. Este dato representa un incremento anual del 23.5 por ciento, marcando el mayor crecimiento observado en los últimos ocho años, según se desprende de su más reciente reporte operativo.
Este desempeño se da en un contexto global de alta volatilidad en los precios del petróleo, exacerbada por el conflicto bélico entre Estados Unidos e Irán. La paraestatal mexicana ha sabido capitalizar esta coyuntura, logrando romper una racha de 14 meses consecutivos de caídas en sus ventas de crudo al extranjero.
Ingresos Millonarios Impulsados por la Guerra
Los ingresos generados por las exportaciones de Pemex en junio ascendieron a mil 392 millones de dólares, lo que se traduce en un aumento del 61.6 por ciento en comparación con el mismo mes del año anterior. Con este resultado, la empresa estatal suma ya cuatro meses consecutivos superando la barrera de los mil millones de dólares en ingresos petroleros, un logro directamente vinculado a los elevados precios internacionales del crudo, influenciados por la tensión geopolítica en Medio Oriente.
Los precios de la mezcla mexicana de exportación han mostrado una tendencia alcista durante el primer semestre del año. Tras promediar 67.62 dólares por barril en febrero, el precio escaló a 89.03 dólares en marzo, se mantuvo en 87.59 dólares en abril, alcanzó los 98.63 dólares en mayo y se situó en 82.05 dólares en junio. Esta fluctuación, aunque con un ligero descenso en el último mes reportado, ha sido favorable para los ingresos de la petrolera.
Composición de las Exportaciones y Destinos Geográficos
En cuanto a la composición del crudo exportado, el crudo Maya sigue siendo el principal producto, representando el 64.5 por ciento de las ventas totales. Le siguen el crudo Istmo con un 19.8 por ciento y el Olmeca con un 15.7 por ciento. Es importante destacar que el crudo Zapoteco no ha sido destinado a la exportación desde agosto de 2025.
Aunque Pemex no desglosa los países específicos a los que vende su petróleo, sí proporciona información sobre las regiones geográficas. Europa se consolidó como el principal destino en junio, recibiendo el 37.9 por ciento de los barriles exportados. América, por su parte, adquirió el 33.6 por ciento, mientras que el 28.6 por ciento restante se dirigió a países de Asia.
Recuperación en la Producción de Hidrocarburos
Paralelamente a las exportaciones, la producción de hidrocarburos líquidos de Pemex también ha mostrado signos de recuperación. En junio, la empresa logró producir un millón 665 mil barriles diarios, lo que representa un incremento del 2.3 por ciento respecto al mismo mes del año pasado. Este es el séptimo mes consecutivo en que la producción petrolera registra aumentos, rompiendo una prolongada racha de 23 meses de caídas que se extendió desde enero de 2024 hasta noviembre de 2025.
El Desbalance en la Balanza Volumétrica
No obstante los datos positivos en exportaciones y producción, un análisis independiente sobre el primer semestre del año revela un desbalance significativo en la balanza volumétrica de crudo y condensados. Francisco Barnés de Castro, excomisionado de la extinta Comisión Reguladora de Energía (CRE), estima un faltante acumulado de 23.3 millones de barriles, cuyo valor de mercado rondaría los 33 mil millones de pesos.
Las cifras indican que, durante el primer semestre, la producción promedio fue de 1 millón 655 mil barriles diarios, mientras que el Sistema Nacional de Refinación (SNR) procesó 1 millón 74 mil barriles diarios y las exportaciones promediaron 453 mil barriles diarios. La suma del crudo destinado a refinación y exportación deja un promedio diario de 129 mil barriles sin justificar.
Este desbalance se acentuó en el segundo trimestre, pasando de un faltante de 106 mil barriles diarios en el primero a 151 mil barriles diarios en el segundo. Con un precio promedio de la mezcla mexicana de 80.16 dólares por barril, el valor del crudo faltante en los primeros seis meses se estima en mil 870 millones de dólares, equivalentes a unos 32 mil 700 millones de pesos, considerando un tipo de cambio de 17.50 pesos por dólar.
El valor de este crudo faltante es comparable a la recaudación obtenida por el Gobierno Federal a través del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a las gasolinas durante el mismo periodo, que ascendió a 42 mil millones de pesos. Pemex, por su parte, ha señalado que para un balance volumétrico preciso se debe considerar el volumen total enviado tanto al SNR como a los puntos de exportación, y no solo el crudo efectivamente procesado o exportado.
En contexto, la recuperación en las exportaciones de Pemex, aunque positiva para los ingresos de la empresa y del Estado, se da en un escenario de incertidumbre global que eleva los precios del petróleo. La gestión de la producción y la minimización de desbalances volumétricos siguen siendo retos clave para la petrolera nacional, especialmente ante la necesidad de maximizar sus recursos en un mercado internacional volátil y ante las demandas internas de energía y divisas.
La estrategia de Pemex de aprovechar los altos precios internacionales para impulsar sus ingresos por exportación es una táctica financiera a corto plazo. Sin embargo, la sostenibilidad a largo plazo dependerá de la capacidad de la empresa para incrementar de manera consistente su producción y optimizar sus operaciones de refinación, al tiempo que se abordan las pérdidas y desbalances que afectan su eficiencia operativa y el aprovechamiento de sus recursos.
El liderazgo de Juan Carlos Carpio al frente de Pemex enfrenta el desafío de mantener esta inercia positiva en la producción y las exportaciones, mientras se resuelven las discrepancias en los balances volumétricos. La recuperación de 23 meses de caídas en la producción es un hito, pero la tendencia debe consolidarse para asegurar la autosuficiencia energética y la generación de divisas a largo plazo.
La dependencia de los precios internacionales del petróleo para sostener los ingresos de Pemex subraya la vulnerabilidad de la economía mexicana a las fluctuaciones del mercado global. Si bien la guerra en Medio Oriente ha beneficiado temporalmente a la petrolera, una eventual resolución del conflicto podría llevar a una caída en los precios, impactando negativamente los ingresos y la rentabilidad de la empresa.
El análisis de Barnés de Castro pone de manifiesto la importancia de la transparencia y la precisión en los reportes operativos de Pemex. La magnitud del faltante de crudo y su valor económico requieren una explicación detallada por parte de la empresa para disipar dudas sobre la gestión de sus recursos y asegurar la confianza en sus operaciones.
La estrategia de Pemex de enfocar sus exportaciones en crudo Maya, Istmo y Olmeca, y dejar de exportar Zapoteco, responde a las demandas del mercado internacional y a las capacidades de procesamiento de la empresa. Sin embargo, la diversificación de sus productos y mercados podría ser una vía para mitigar riesgos y maximizar el valor de sus exportaciones en el futuro.
La distribución geográfica de las exportaciones, con Europa y América como principales destinos, refleja las rutas comerciales establecidas por Pemex. La expansión hacia nuevos mercados o el fortalecimiento de las relaciones comerciales existentes podrían ser estrategias para diversificar riesgos y optimizar la colocación de su crudo en el mercado global.