Las dirigencias nacionales del PAN y el PRI respaldaron este sábado a la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, después de que la Fiscalía General de la República la citara a comparecer. Ambos partidos calificaron la acción como un acto de persecución política orquestado desde el poder federal.

Jorge Romero, presidente nacional del PAN, afirmó que el citatorio demuestra que el gobierno morenista "ha optado por la persecución política de sus opositores". El líder panista señaló que la mandataria estatal es investigada "por el delito de haber desmantelado un narcolaboratorio", mientras que el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, goza de protección oficial pese a las acusaciones en su contra.

"Este gobierno morenista, ya sin máscaras, sin tapujos, persigue opositores y cubre delincuentes", declaró Romero. El dirigente panista minimizó las consecuencias legales contra Campos y aseguró que cualquier acción en su contra debe pasar por el Congreso local de Chihuahua, donde la gobernadora cuenta con mayoría. Adelantó movilizaciones de apoyo en favor de la mandataria estatal.

Por su parte, Alejandro 'Alito' Moreno, líder nacional del PRI, acusó al gobierno federal de operar como un "narcogobierno" y cuestionó la disparidad en el trato hacia ambos mandatarios estatales. "El único escenario en el que tiene lógica perseguir a quien combate al crimen organizado y darle impunidad a quienes forman parte de él, es en el de un narcogobierno", sostuvo el senador priista.

La FGR citó a Campos como parte de las investigaciones por el operativo que desmanteló un narcolaboratorio en Sierra del Pinal, en el que habrían participado dos agentes estadounidenses. El mismo día, la fiscalía también requirió la comparecencia de Rocha Moya, aunque los partidos de oposición señalan un trato diferenciado entre ambos casos.

La controversia evidencia la fractura entre el gobierno federal y las administraciones estatales de oposición. Mientras Morena controla la FGR y las principales instituciones federales, gobernadores panistas y priistas denuncian un uso político de la justicia para debilitar a sus adversarios. El caso de Campos se suma a una lista creciente de conflictos entre el centro y las entidades gobernadas por la oposición.

Los líderes opositores advirtieron que no permitirán que se hostigue a la gobernadora chihuahuense. "Maru, no estás sola", escribió Alito Moreno en redes sociales, mientras Romero prometió que "miles de mexicanas y mexicanos" respaldarán a Campos en las próximas semanas. La tensión política se intensifica mientras ambos bandos se preparan para una confrontación que trasciende el ámbito judicial.