Los bancos en México están a punto de dar un salto significativo en la forma en que los consumidores realizan sus transacciones. Se prevé que antes de la temporada de compras de El Buen Fin 2026, las principales instituciones financieras implementen la funcionalidad de pagos a través de CoDi (Cobro Digital) directamente desde sus aplicaciones móviles. Esto significa que los usuarios podrán efectuar pagos sin necesidad de sacar sus tarjetas físicas, agilizando el proceso y modernizando la experiencia de compra.
Esta iniciativa, impulsada por el Gobierno y detallada por José Antonio Peña Merino, titular de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT), forma parte de una estrategia más amplia contenida en la propuesta de Ley de Economía Digital. Dicha ley busca consolidar y expandir el uso de pagos digitales en el país, aprovechando la infraestructura existente del Banco de México, como el Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI) y la propia plataforma CoDi.
Aunque el plazo oficial para que las instituciones financieras completen estas adaptaciones vence en diciembre, la buena noticia es que varios bancos han comunicado al gobierno su intención de adelantar la implementación. Se espera que durante la primera quincena de noviembre, justo a tiempo para el arranque de El Buen Fin (programado del 13 al 17 de noviembre), los usuarios ya puedan disfrutar de esta nueva modalidad de pago.
¿Cómo funcionará el pago vía CoDi desde el celular?
El proceso para realizar un pago utilizando CoDi desde la aplicación bancaria se ha diseñado para ser sencillo y rápido, requiriendo apenas tres pasos. Primero, el usuario deberá seleccionar la cuenta bancaria desde la cual desea efectuar el pago. Posteriormente, tendrá la opción de generar un código QR con el monto específico de la transacción o, alternativamente, escanear un código QR que el comercio le proporcione. El último paso consiste en revisar detenidamente los detalles de la operación y confirmar la transferencia.
El Banco de México estima que la confirmación de cada pago se realizará en un lapso de cuatro a cinco segundos, lo que representa una mejora considerable en la agilidad de las transacciones. Un aspecto fundamental de CoDi, y que Peña Merino ha enfatizado, es que tanto SPEI como CoDi operan bajo un esquema de gratuidad. Esto significa que no se aplicarán comisiones ni al consumidor que realiza el pago ni al comercio o proveedor del servicio que lo recibe, eliminando un obstáculo común en las transacciones digitales.
Facilidades para los comercios
La implementación de CoDi no solo beneficia a los consumidores, sino que también ofrece ventajas significativas para los comercios, especialmente para los pequeños negocios, microempresas y prestadores de servicios. Estos establecimientos podrán recibir pagos de manera digital a través de códigos QR, lo que simplifica la gestión de cobros y amplía sus opciones de recepción de dinero.
Existen diversas modalidades para que los comercios utilicen CoDi. Pueden optar por exhibir un código QR estático en su mostrador, el cual los clientes escanearán para indicar el monto y completar la transferencia. Otra alternativa es que el propio comercio genere un código QR dinámico desde su dispositivo móvil, especificando el importe exacto de la compra. Incluso, se contempla la posibilidad de que el código QR aparezca directamente en la pantalla del punto de venta, como en las cajas de los supermercados, donde el cliente podrá escanearlo con su celular para autorizar el pago.
El rol de la Ley de Economía Digital
La propuesta de Ley de Economía Digital juega un papel crucial en esta transformación. Su objetivo principal es acelerar la adopción de pagos digitales mediante el aprovechamiento de la infraestructura tecnológica que México ya posee. El SPEI, como sistema de transferencias electrónicas, y CoDi, que se apoya en él para los pagos, son pilares fundamentales de esta estrategia.
Uno de los objetivos centrales de esta ley es democratizar el acceso al sistema financiero. La visión es que pequeños comercios y trabajadores independientes, al poder recibir pagos digitales a través de una cuenta bancaria, puedan acceder a un abanico más amplio de productos y servicios financieros, incluyendo el crédito, lo que podría impulsar su crecimiento y formalización.
Impulso a la bancarización de pequeños negocios
Paralelamente, se están realizando esfuerzos para facilitar la bancarización de pequeños negocios y trabajadores autónomos. En este sentido, se está trabajando en la optimización de la cuenta N2 Bis, un tipo de cuenta que actualmente puede abrirse de forma remota con una simple identificación. Si bien estas cuentas tienen un límite de operaciones en efectivo de 25 mil pesos, la propuesta busca elevar este umbral hasta 135 mil pesos una vez que se integren las transferencias digitales.
Este ajuste pretende hacer que la cuenta N2 Bis sea una herramienta más útil y funcional para pequeños establecimientos y prestadores de servicios, permitiéndoles recibir pagos de sus clientes de manera más eficiente y segura, y abriendo la puerta a una mayor inclusión financiera.
En el contexto económico actual, la digitalización de los pagos representa un paso lógico y necesario. La adopción de tecnologías como CoDi, respaldada por una legislación que fomenta la economía digital, no solo moderniza las transacciones, sino que también promueve la inclusión financiera y fortalece el ecosistema de pagos en México. La anticipación de los bancos por implementar estos cambios antes de El Buen Fin subraya la importancia estratégica de estas mejoras para el comercio y los consumidores por igual.
La iniciativa de permitir pagos vía CoDi desde las aplicaciones bancarias es un reflejo del avance tecnológico y la búsqueda constante por simplificar las operaciones financieras. Al eliminar la necesidad de portar tarjetas físicas y agilizar el proceso de pago, se espera un impacto positivo en la experiencia del consumidor y en la eficiencia de las transacciones comerciales, especialmente durante periodos de alto volumen de ventas como El Buen Fin.
La Ley de Economía Digital, al sentar las bases para una mayor adopción de pagos digitales, también busca cerrar brechas y fomentar la formalización de pequeños negocios. La posibilidad de acceder a productos financieros como el crédito, una vez bancarizados, puede ser un catalizador para el crecimiento y la consolidación de un sector vital para la economía mexicana.
En resumen, la integración de CoDi en las aplicaciones bancarias y el impulso legislativo a la economía digital marcan un hito en la modernización financiera de México. Estos avances prometen una experiencia de pago más fluida, segura y accesible para todos los actores del ecosistema económico.