LA INDUSTRIA DE NUEVO LEÓN, AHOGADA POR LA FALTA DE TÉCNICOS
La pujante industria de Nuevo León, motor económico del norte de México, se encuentra en una encrucijada crítica: una severa escasez de técnicos operativos. Se estima que el estado necesita urgentemente alrededor de 40,000 trabajadores especializados, una cifra alarmante si se compara con los escasos 6,000 egresados de carreras técnicas que se gradúan anualmente. Esta brecha, expuesta durante el Expansión Summit Norte 2026, no solo frena el crecimiento, sino que dispara los costos operativos y la complejidad de las contrataciones.
Allyson Teviño, gerente senior de Relación con Comunidades de Ternium, detalló la problemática, señalando que el tiempo promedio para contratar a un técnico calificado se extiende hasta 60 días, pudiendo llegar a 80 días en el caso de las pequeñas y medianas empresas. Durante este lapso, las compañías se ven obligadas a mantener vacantes sin cubrir, sobrecargar a su personal existente con jornadas extendidas y pagar costosas horas extras, todo con el fin de mantener la maquinaria en movimiento y cumplir con los compromisos productivos.
UN PROBLEMA NACIONAL CON RAÍCES PROFUNDAS
La situación en Nuevo León no es un caso aislado. La Encuesta de Escasez de Talento 2026 de ManpowerGroup revela que un abrumador 67% de los empleadores en todo México enfrenta dificultades para encontrar personal con las habilidades requeridas. Los sectores más golpeados son aquellos directamente vinculados a la actividad industrial: el automotriz, donde la escasez alcanza al 81% de los empleadores, y la manufactura, con un 71%. Estos datos pintan un panorama sombrío para la competitividad del país.
Sin embargo, Javier Torre, managing director de Michael Page México y Centroamérica, ofrece una perspectiva matizada. Según Torre, el problema no reside tanto en una falta absoluta de talento, sino en la ineficiencia de las empresas para identificar, atraer y retener a los profesionales adecuados. "Siempre hay talento. No hay una falta de talento. El problema es que no sabemos dónde buscarlo", afirmó, sugiriendo que las estrategias de reclutamiento actuales son, en muchos casos, obsoletas.
LA EVOLUCIÓN DE LA INDUSTRIA EXIGE NUEVOS PERFILES
El panorama industrial mexicano ha mutado. De ser un mero centro de operaciones de manufactura, el país ha evolucionado hacia actividades de mayor valor agregado, incluyendo investigación, desarrollo y especialización tecnológica. Esta transformación demanda perfiles profesionales cada vez más específicos y altamente calificados. La competencia por este talento no solo se da a nivel nacional, sino que las empresas mexicanas deben medirse con organizaciones extranjeras que también buscan captar a los mejores profesionales.
Además, Pato Bichara, CEO y cofundador de Collective Academy, señala otro factor crucial: la estabilidad laboral. Muchos profesionales experimentados priorizan la seguridad y las oportunidades de crecimiento dentro de sus empleos actuales, lo que reduce significativamente el grupo de candidatos disponibles para nuevas contrataciones. Bichara también critica duramente las prácticas de reclutamiento de muchas empresas, calificándolas de "pésimas". Procesos de entrevista erráticos, cambios constantes de fecha y una falta de consideración por el tiempo y las necesidades de los aspirantes son, según él, prácticas que ahuyentan al talento.
INVERTIR EN TALENTO: UNA ESTRATEGIA RENTABLE
Ante este panorama desalentador, una de las soluciones más prometedoras planteadas durante el summit es la inversión directa en la formación de talento. La idea es estrechar el vínculo entre las instituciones educativas y las necesidades reales de la industria, preparando a los futuros trabajadores desde las aulas.
Ternium, como ejemplo, ha apostado por este modelo desde hace años. En 2016, la compañía inauguró su primera Escuela Técnica Roberto Rocca en México, con una inversión inicial de 30 millones de dólares. Este centro educativo no solo otorga el certificado de bachillerato, sino que también ofrece formación técnica especializada en áreas como electromecánica y mecatrónica. El resultado es doble: aproximadamente la mitad de los egresados continúa su formación universitaria, mientras que la otra mitad se incorpora directamente al mercado laboral, ya con habilidades demandadas.
La clave del éxito de estos programas radica en la integración de prácticas profesionales durante la formación. Los estudiantes que realizan estas prácticas adquieren experiencia valiosa, lo que no solo facilita su posterior contratación, sino que también les permite acceder a mejores condiciones salariales. Según cifras de Ternium, los egresados con experiencia práctica pueden obtener salarios hasta un 25% superiores a aquellos que carecen de ella.
REDUCCIÓN DE COSTOS Y TIEMPOS DE CAPACITACIÓN
La inversión en formación se traduce en beneficios tangibles para las empresas. Los egresados de modelos educativos como el de Ternium requieren un tiempo de capacitación interna significativamente menor. Mientras que un trabajador técnico recién contratado en Ternium puede necesitar hasta un año y medio de preparación, un egresado de su escuela técnica puede completar esta fase en tan solo tres meses. Esta reducción drástica en el tiempo de adaptación representa un ahorro considerable en recursos y tiempo para la compañía, aunque no se proporcionó una estimación monetaria exacta del retorno de inversión.
Para Teviño, la formación de talento debe ser vista como una decisión estratégica de negocio, y no meramente como una iniciativa de responsabilidad social. Al invertir en el desarrollo de sus futuros empleados, las empresas no solo aseguran un flujo constante de personal calificado, sino que también fortalecen la lealtad de sus trabajadores y consolidan la relación con las comunidades donde operan.
LA BRECHA DIGITAL Y LA NECESIDAD DE ADAPTACIÓN
La necesidad de desarrollar habilidades no se limita a los puestos de operación en planta. En las oficinas y en los niveles directivos, también se observa una creciente brecha entre las herramientas tecnológicas que utilizan los trabajadores y la capacitación que reciben de sus empresas. Un estudio de PageGroup, citado por Javier Torre, revela que el 66% de los ejecutivos encuestados ya emplea alguna herramienta de inteligencia artificial en sus labores diarias, un porcentaje que casi se duplicó en un año.
Sin embargo, la adopción de estas tecnologías por parte de las empresas es alarmantemente lenta. Únicamente el 16% de las organizaciones cuenta con planes de capacitación en inteligencia artificial, mientras que un contundente 80% de los ejecutivos manifiesta su deseo de recibir formación sobre IA por parte de sus empleadores. Esta disparidad evidencia que la adopción individual de herramientas de IA avanza a un ritmo vertiginoso, superando con creces la capacidad de las empresas para preparar a su fuerza laboral para el futuro digital.
EL LIDERAZGO EMPRESARIAL, CLAVE PARA RETENER TALENTO
La capacidad de una empresa para retener talento también está intrínsecamente ligada a la calidad de su liderazgo. Un liderazgo deficiente, que no fomenta el desarrollo profesional, que no reconoce el esfuerzo o que no ofrece oportunidades de crecimiento, puede ser el principal factor de fuga de personal calificado. Las empresas que entienden la importancia de un capital humano motivado y capacitado son las que logran prosperar en un mercado cada vez más competitivo.
En este contexto, la colaboración entre el sector empresarial, las instituciones educativas y los gobiernos se vuelve fundamental. Es necesario crear sinergias que permitan alinear los planes de estudio con las demandas del mercado laboral, fomentar la inversión en tecnología y capacitación, y desarrollar estrategias de reclutamiento y retención de talento más eficientes y humanas. Solo así se podrá cerrar la brecha de técnicos y profesionales que hoy frena el potencial de desarrollo de Nuevo León y de todo México.