La figura mediática Larissa Riquelme, inmortalizada como la ‘Novia del Mundial’ tras su aparición en Sudáfrica 2010, ha emergido como una de las voces que denuncian la severa crisis bancaria que azota a Paraguay. En declaraciones que han resonado en la región, Riquelme expuso la cruda realidad de no poder acceder a sus ahorros, depositados en su mayoría en Ueno Bank, una institución financiera que ha sido intervenida por las autoridades paraguayas ante evidentes problemas de solvencia.

La situación, descrita por la propia modelo como un cambio drástico de la noche a la mañana, ha dejado a miles de paraguayos en una precariedad financiera alarmante. Riquelme, quien también se desempeña como conductora de televisión, añadió una capa más de incertidumbre a su vida al revelar que su empleo en la empresa de comunicación VMedia ha sido suspendido, dejando a cientos de empleados en la incertidumbre sobre su futuro laboral y sin información clara sobre la continuidad de sus contratos.

El Impacto de la Crisis Bancaria

La intervención de Ueno Bank por parte del Banco Central del Paraguay, iniciada a principios de noviembre de 2026, se debió a la detección de graves problemas financieros que comprometían la estabilidad de la institución. Esta medida, si bien necesaria para intentar contener el daño, ha generado una ola de pánico y desconfianza entre los clientes, quienes veían en sus cuentas bancarias el refugio de sus ahorros y el medio para cubrir sus gastos esenciales.

Larissa Riquelme, en una entrevista concedida a la cadena Ecuagol, detalló que, a pesar de contar con ingresos adicionales provenientes de su activa presencia en redes sociales, la mayor parte de su patrimonio financiero estaba concentrada en Ueno Bank. La decisión de depositar sus fondos en esta entidad, según explicó, estuvo influenciada por las atractivas promociones, programas de reintegro y otros beneficios que el banco ofrecía, lo que la llevó a invertir significativamente allí.

“Tengo, a Dios gracias, como decía anteriormente, la posibilidad de estar trabajando a través de mis redes sociales, pero fueron muchos años de sacrificio y lamento mucho lo que está pasando en mi país”, confesó Riquelme, evidenciando el profundo pesar por la situación que atraviesa su nación.

La modelo enfatizó que su caso no es aislado, sino que representa la angustia de numerosas familias que se encuentran en una situación similar, sin acceso al dinero indispensable para sus necesidades básicas. “Casi son tres millones de personas que estamos prácticamente sin plata, y si bien tengo otros bancos, obviamente que soy una persona que fue trabajando por mucho tiempo, pero mi mayor inversión la tenía ahí”, declaró, subrayando la magnitud del problema que afecta a una porción considerable de la población.

Incertidumbre Laboral y Social

La crisis financiera no solo ha mermado los ahorros de Riquelme, sino que también ha puesto en jaque su carrera profesional. La suspensión de actividades de VMedia, empresa donde laboraba junto a aproximadamente 300 empleados, ha generado un clima de total desasosiego. Los trabajadores fueron notificados de una suspensión temporal de 90 días, pero la falta de una comunicación formal sobre la rescisión de sus contratos ha intensificado la preocupación.

“Ya se desmanteló el lugar, nadie nos informó, no nos han desvinculado de la empresa”, lamentó Riquelme, describiendo un escenario de abandono y falta de transparencia por parte de la dirección de VMedia. Ante la ausencia de respuestas, algunos de sus compañeros han recurrido a las autoridades laborales en busca de soluciones, mientras una abogada del grupo ha comenzado a ofrecer asesoría legal.

La modelo también señaló la vulnerabilidad de otros sectores afectados, incluyendo mujeres embarazadas y trabajadores que dependen de sus ingresos para subsistir, incluso para conseguir alimentos. La crisis ha extendido sus tentáculos a pequeños comerciantes, vendedores ambulantes y cuidadores de vehículos, quienes también utilizaban los servicios de Ueno Bank, atraídos por sus ofertas.

“Es triste ver cómo nos han robado, cómo han manipulado nuestro dinero, y que ojalá, y ruego a Dios que se pueda solucionar, y que podamos de vuelta sonreír por lo menos”, expresó Riquelme con palpable desánimo, reflejando el sentir de muchos paraguayos que claman por una pronta solución a esta crisis que ha golpeado duramente la economía y el tejido social del país.

El Contexto de la Crisis Bancaria en Paraguay

La crisis de Ueno Bank, que estalló a principios de noviembre de 2026, se desencadenó tras la intervención del Banco Central del Paraguay, que identificó serios problemas de solvencia en la institución. Esta intervención resultó en la restricción de operaciones bancarias, impidiendo a miles de clientes acceder a sus depósitos, realizar transacciones o disponer de sus fondos. Ueno Bank se había destacado por su enfoque en servicios digitales y por ofrecer promociones agresivas, lo que le permitió captar una base considerable de usuarios, incluyendo pequeños empresarios y trabajadores que buscaban maximizar sus recursos.

Históricamente, la estabilidad bancaria es un pilar fundamental para el desarrollo económico de cualquier nación. Las crisis bancarias, como la que ahora enfrenta Paraguay, suelen tener repercusiones profundas y duraderas, afectando la confianza en el sistema financiero, desalentando la inversión y provocando contracciones en la actividad económica. La rápida intervención del Banco Central es un intento por mitigar estos efectos, pero la recuperación de la confianza y la normalización de las operaciones financieras suelen ser procesos largos y complejos.

Las implicaciones de esta crisis van más allá de las pérdidas económicas directas. La incertidumbre generada puede llevar a una fuga de capitales, a una menor disponibilidad de crédito y a un encarecimiento del financiamiento para empresas y particulares. Además, la pérdida de empleos en sectores como el de la comunicación, como en el caso de VMedia, agrava la situación social y económica, aumentando la presión sobre los servicios públicos y las redes de apoyo social.

Las reacciones esperables en este tipo de escenarios incluyen protestas de los afectados, llamados a la renuncia de funcionarios públicos responsables de la supervisión financiera y exigencias de transparencia en la gestión de la crisis. Los analistas económicos suelen señalar la importancia de una regulación bancaria robusta y una supervisión efectiva para prevenir este tipo de colapsos, así como la necesidad de mecanismos de protección al depositante que aseguren una parte significativa de los ahorros en caso de quiebra bancaria.

Lo que sigue ahora es la resolución del proceso de liquidación de Ueno Bank, la posible recuperación de fondos para los depositantes y la evaluación de las responsabilidades de los directivos de la institución y de los supervisores. La forma en que las autoridades paraguayas manejen esta crisis sentará un precedente para la estabilidad futura del sistema financiero del país y para la confianza de los ciudadanos en sus instituciones económicas.