El norte de México, cuna de la manufactura y con una fuerza laboral altamente capacitada, se encuentra en una encrucijada. Si bien el talento, la experiencia industrial y la proximidad con el mercado estadounidense continúan atrayendo el interés de inversionistas globales, la región enfrenta serias limitaciones que amenazan su potencial de crecimiento. Especialistas reunidos en el Summit Norte de Expansión, celebrado en Monterrey, Nuevo León, coincidieron en que la disponibilidad de energía eléctrica, la infraestructura básica y la certeza jurídica son factores críticos que deben atenderse urgentemente para capitalizar la ola de inversión.

El Legado Industrial Bajo Presión

María Elena Gallego, presidenta y CEO de Grupo Collectron International Management, recordó que la industria maquiladora en México suma seis décadas de operación, con una profunda experiencia en sectores clave como el automotriz, aeroespacial y electrónico. Esta trayectoria ha forjado generaciones de ingenieros y técnicos, una de las fortalezas más significativas del país. Sin embargo, Gallego advirtió que esta capacidad se ve mermada por una creciente pérdida de competitividad. Señaló que México ha dejado de ofrecer las facilidades que antes atraían a las empresas, y ahora países como Uruguay, Paraguay y República Dominicana están replicando esos beneficios.

La ejecutiva detalló que las dificultades para obtener permisos y el impacto de los aranceles sobre las materias primas complican aún más el panorama. "Hemos perdido mucha competitividad", sentenció Gallego, ilustrando la brecha entre el interés inicial de una compañía y las condiciones reales para su establecimiento y operación. Un ejemplo palpable es la falta de capacidad eléctrica en ubicaciones previamente identificadas por empresas, un obstáculo que detiene proyectos antes de que siquiera comiencen.

La Crisis Energética como Freno Principal

Ricardo Whaley, Head of Energy & Commodity Management and Renewable Energy Solutions de Enel, subrayó que la creciente demanda generada por la relocalización industrial y el auge de los centros de datos exige una expansión significativa en la capacidad de generación eléctrica. Además, es imperativo invertir en el fortalecimiento de las redes de transmisión y distribución para asegurar que la energía llegue a donde se necesita.

"Ya es un obstáculo en algunas regiones del país, entonces hay que resolverlo", afirmó Whaley, reconociendo la urgencia del problema. Si bien el norte de México posee vastos recursos solares y eólicos, y acceso al gas natural estadounidense, la explotación de estos recursos requiere una infraestructura robusta y una coordinación efectiva entre los sectores público y privado. El directivo estimó que revertir el rezago energético tomará tiempo, por lo que sugirió la implementación de alternativas a corto plazo, como el autoconsumo y una gestión más eficiente de la electricidad. Las energías renovables, en particular, ofrecen una vía para incorporar capacidad de generación en plazos más cortos, pero su efectividad depende de contar con redes de transmisión adecuadas.

La Certeza Jurídica: Un Pilar Fundamental

Margarita Ríos Farjat, exministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y exjefa del SAT, enfatizó que la protección jurídica es un requisito indispensable para que el talento, las universidades y la infraestructura de la región se traduzcan en inversiones concretas. "Todo eso se convierte en nada si al final tú no tienes cómo hacer valer inversiones, acuerdos, tratados, tus contratos mismos", declaró.

Ríos Farjat alertó sobre la incertidumbre generada por los cambios institucionales y regulatorios, que pueden disuadir a los inversionistas. Abogó por una mayor coordinación entre las autoridades federales, estatales y municipales para garantizar que las empresas conozcan a cabalidad los requisitos y eviten sanciones por desconocimiento. Asimismo, cuestionó la competencia por atraer capital a través de incentivos fiscales y subsidios, sugiriendo una revisión exhaustiva de los costos, los responsables del financiamiento y las condiciones para asegurar la permanencia de las inversiones. El acompañamiento a las empresas, insistió, debe ser un proceso continuo, incluso después de su establecimiento.

Infraestructura y Financiamiento: El Camino a Seguir

Luis de la Fuente, director general adjunto de Multiva, reiteró el persistente interés en invertir en el norte de México, dada su escala industrial, vocación exportadora y potencial de crecimiento. Sin embargo, para mantener este atractivo, consideró crucial anticipar las necesidades de infraestructura a la demanda futura.

"El gobierno no va a poder solo invertir esas cantidades de recursos y lo vamos a tener que hacer en conjunto", señaló De la Fuente, destacando la importancia de los esquemas de inversión mixta. La banca, explicó, está dispuesta a participar activamente mediante financiamiento y la estructuración de proyectos. Para que estos proyectos obtengan financiamiento, deben contar con una demanda claramente identificada, promotores con probada capacidad de ejecución, recursos suficientes y una evaluación favorable de su viabilidad social y ambiental.

De la Fuente propuso acelerar las inversiones en energía, agua y movilidad, además de enfocar esfuerzos en la formación de talento especializado para industrias de mayor sofisticación. María Elena Gallego añadió un punto crucial: la necesidad de fortalecer la proveeduría nacional. Si se logra que más empresas mexicanas participen activamente en las cadenas de suministro, la vasta experiencia manufacturera acumulada podría traducirse en un mayor valor agregado y competitividad para la región.

En resumen, el norte de México posee los cimientos para ser un polo de atracción de inversiones sin precedentes. No obstante, la materialización de este potencial depende de una acción decidida y coordinada para superar las barreras energéticas, de infraestructura y jurídicas, asegurando así un entorno propicio para el desarrollo económico sostenible.