En un esfuerzo por conectar con las bases y escuchar las demandas más apremiantes, Santiago Nieto Castillo sostuvo un encuentro directo con habitantes de las comunidades de Don Lucas y San Pedro de los Eucaliptos, en el municipio de Tolimán, Querétaro. Durante esta asamblea, el político se comprometió a ser el conducto para gestionar los apoyos federales necesarios que permitan mejorar la conectividad y la seguridad en una región que, según los propios pobladores, ha sido dejada de lado por las autoridades estatales.
Las necesidades expuestas por los ciudadanos fueron claras y urgentes: la construcción de puentes peatonales y la conclusión de caminos de empedrado. Estas obras, vitales para la movilidad diaria, se encuentran actualmente en estado precario o inconcluso, lo que representa un riesgo constante para estudiantes y trabajadores que deben desplazarse a sus centros de estudio y empleo, especialmente durante la temporada de lluvias, cuando la infraestructura existente se vuelve intransitable.
Ante el sentimiento de abandono y las promesas incumplidas que, según los denunciantes, emanan del gobierno estatal hacia municipios gobernados por fuerzas políticas distintas a la suya, Santiago Nieto Castillo aseguró haber iniciado ya gestiones ante instancias federales. Específicamente, mencionó haber entablado comunicación con representantes de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) y del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), organismos clave para poder canalizar los recursos y proyectos necesarios.
"Desde la presidencia municipal no se puede hacer todo y menos si el gobierno del estado no apoya a Tolimán; necesitamos cambiar esta ruta", afirmó Nieto Castillo, enfatizando la necesidad de recurrir a la federación para obtener resultados tangibles y atender las demandas ciudadanas que han sido ignoradas por la administración estatal. Esta declaración subraya la percepción de un bloqueo institucional que impide el desarrollo local.
En el mismo foro, el aspirante a coordinar los Comités de Defensa de la Cuarta Transformación en Querétaro aprovechó para lanzar un enérgico llamado a la unidad y a la defensa de la soberanía nacional. En un contexto de posibles presiones externas, Nieto Castillo recalcó la importancia de proteger a los connacionales y mantener una postura de respeto y dignidad como nación, reafirmando los principios de la Cuarta Transformación.
Para consolidar estos objetivos, exhortó a los asistentes a trabajar en unidad y en estrecha colaboración con la presidenta Claudia Sheinbaum. La visión es fortalecer el movimiento de transformación desde la base, involucrando a cada comunidad y municipio en la construcción de un proyecto de nación que priorice el bienestar de la población.
Santiago Nieto no escatimó en señalar el "abandono sistemático" que, a su juicio, sufre el municipio de Tolimán. Este abandono, detalló, no se limita a la infraestructura vial, sino que se extiende a las graves carencias que aquejan al sistema de salud local, incluyendo la falta de especialistas médicos, un problema que afecta directamente la calidad de vida de los habitantes del semidesierto queretano.
Lamentó que decisiones de índole política por parte del gobierno estatal estén obstaculizando la implementación de programas sociales de gran calado, como el IMSS-Bienestar. La llegada de este programa, señaló, representaría un beneficio inmenso para la población, garantizando el acceso a servicios de salud de calidad para todos.
En un cierre enfocado en los principios de la Cuarta Transformación, Nieto Castillo reiteró el compromiso de "por el bien de todos, primero los pobres". Subrayó que las políticas impulsadas bajo este movimiento son universales y buscan beneficiar a todos los sectores de la sociedad, sin exclusiones. Su compromiso final fue seguir luchando por la justicia social en Querétaro, actuando como un puente entre las necesidades de las comunidades y las soluciones a nivel federal.
El contexto político en Querétaro, donde la administración estatal no siempre ha mostrado una alineación con la agenda federal, añade una capa de complejidad a las gestiones de figuras como Santiago Nieto. Su estrategia parece centrarse en movilizar el apoyo ciudadano y presionar a través de la opinión pública y la gestión directa con instancias federales, buscando así superar los posibles obstáculos impuestos a nivel local. La promesa de infraestructura y servicios básicos se convierte así en un eje central de su discurso, buscando capitalizar el descontento existente y presentarse como la alternativa capaz de generar un cambio real para municipios como Tolimán.
La labor de Santiago Nieto en esta etapa preelectoral, si bien se enfoca en la gestión de recursos y la atención de necesidades básicas, también tiene un claro componente de posicionamiento político. Al denunciar el supuesto abandono estatal y al vincular sus promesas con la administración federal de Claudia Sheinbaum, busca consolidar su liderazgo dentro de la 4T en Querétaro y presentarse como un defensor de las causas populares frente a lo que describe como una administración estatal insensible a las necesidades de la gente.
La infraestructura, especialmente en zonas rurales y semiáridas como Tolimán, es un factor determinante para el desarrollo económico y social. La falta de caminos adecuados y puentes seguros no solo dificulta el acceso a servicios básicos como la salud y la educación, sino que también limita las oportunidades económicas al encarecer el transporte de productos y al dificultar la movilidad laboral. Por ello, el compromiso de Nieto Castillo aborda una de las problemáticas más sentidas por la población.
El discurso de "primero los pobres" y la universalidad de los programas sociales son pilares de la Cuarta Transformación. Al aplicarlos al contexto de Tolimán y al contrastarlos con las políticas estatales, Santiago Nieto busca reforzar la narrativa de un gobierno federal y un movimiento comprometidos con la justicia social, en contraposición a un gobierno estatal que, según su visión, prioriza otros intereses o simplemente carece de la voluntad política para atender las necesidades de las comunidades más vulnerables.
La estrategia de Santiago Nieto de acudir directamente a las comunidades y escuchar sus demandas, para luego comprometerse a gestionar soluciones a nivel federal, es una táctica recurrente en la política mexicana. Busca generar un vínculo de confianza con la ciudadanía y demostrar capacidad de gestión, al mismo tiempo que articula un discurso crítico hacia las administraciones que no se alinean con la agenda del partido en el poder. El caso de Tolimán y sus necesidades de infraestructura se convierten así en un estandarte de su campaña por el liderazgo en Querétaro.