La gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle García, ha iniciado una estrategia de supervisión directa sobre la red hospitalaria del IMSS-Bienestar en la entidad. El objetivo principal de esta iniciativa es obtener un panorama claro y detallado de las condiciones de cada una de las 61 unidades médicas bajo su jurisdicción, yendo más allá de los informes administrativos convencionales.

Esta revisión, que comenzó el pasado 17 de septiembre, abarca múltiples facetas de la operación hospitalaria. Se examinan las farmacias, los almacenes de suministros, la infraestructura física de los nosocomios, el equipamiento disponible y la operatividad general. Un componente crucial de esta estrategia es el diálogo directo y constante con el personal médico y de enfermería, buscando captar de primera mano las realidades y desafíos que enfrentan en su labor diaria.

Según ha explicado la propia mandataria, Veracruz se distingue por ser la única entidad federativa que está llevando a cabo un ejercicio de revisión hospital por hospital de los nosocomios adscritos al programa IMSS-Bienestar. Este enfoque permite una identificación precisa de las necesidades específicas de cada centro de salud, facilitando la toma de decisiones informadas sobre la distribución y adquisición de medicamentos e insumos esenciales.

Nahle García ha enfatizado que esta supervisión detallada contribuye a optimizar el uso de los recursos públicos. Al tener un conocimiento exacto de dónde existen carencias y dónde pudieran existir excedentes, se facilita la redistribución de materiales, evitando compras innecesarias y asegurando que los suministros lleguen a donde más se requieren.

Como parte de estos recorridos, la gobernadora visitó recientemente el Hospital de Alta Especialidad de Veracruz. En esta unidad, se constató un nivel de abasto superior al 70 por ciento en medicamentos, más del 80 por ciento en material de curación y un impresionante 95 por ciento en medicamentos oncológicos. Estas cifras reflejan un panorama positivo en áreas críticas.

No obstante, la visita también sirvió para identificar áreas de oportunidad. En el Hospital de Alta Especialidad, se giraron instrucciones para la adquisición de dos refrigeradores destinados a fortalecer la red de frío, un componente vital para la conservación de ciertos medicamentos. Asimismo, se determinó la necesidad de adquirir sábanas y batas clínicas, así como lavadoras y secadoras industriales. Se prevén también trabajos de rehabilitación en diversas áreas del hospital para mejorar las instalaciones.

Posteriormente, la supervisión se extendió al Hospital General de Boca del Río. Allí, se verificó el funcionamiento de la farmacia y el almacén, se revisó el control de inventarios y se evaluó la conservación de la red fría. Este hospital, que cuenta con 61 camas censables y 37 no censables, es un punto clave en la atención médica de la región, brindando apoyo a 37 centros de salud cercanos.

La estrategia de supervisión ha puesto de manifiesto las diferencias en la disponibilidad de medicamentos e insumos entre los distintos hospitales. Ante esta situación, se ha instruido la redistribución de existencias entre las unidades para equilibrar el abasto. En los casos donde un insumo no se encuentra disponible, se procede a su adquisición directa.

En paralelo, se está colaborando estrechamente con el IMSS-Bienestar en la implementación y optimización del Sistema de Administración y Control de Inventarios de Abasto (SACIA). Esta herramienta tecnológica es fundamental para facilitar la localización y transferencia eficiente de medicamentos entre hospitales, agilizando la logística y mejorando la respuesta ante emergencias o desabastos.

Esta iniciativa permite que el gobierno de Veracruz, en una labor coordinada con la Federación, intervenga de manera efectiva para atender las necesidades específicas de cada unidad médica. Las acciones van desde la dotación de medicamentos y material de curación hasta la mejora del mantenimiento, la actualización del equipamiento y la optimización de los servicios generales.

Durante sus recorridos, Nahle García no solo se enfoca en los aspectos logísticos y de infraestructura, sino que también dedica tiempo a dialogar directamente con pacientes, sus familiares y el personal médico, de enfermería y de apoyo paramédico. Esta interacción busca obtener una perspectiva completa de las condiciones de atención y las necesidades más apremiantes de cada hospital.

En resumen, mediante este seguimiento exhaustivo y continuo, Veracruz está consolidando una revisión detallada de su red hospitalaria adscrita al IMSS-Bienestar. El propósito final es establecer acciones puntuales y efectivas basadas en las condiciones reales encontradas en cada unidad, con el fin último de mejorar la distribución de insumos, prevenir compras redundantes y, en definitiva, hacer un uso más eficiente y transparente de los recursos públicos destinados a la salud.