El Mundial de Futbol de 2026, celebrado conjuntamente en México, Estados Unidos y Canadá, generó expectativas de un fuerte impulso al turismo mexicano durante junio. Sin embargo, las cifras oficiales revelaron un comportamiento mixto, con un aumento en el gasto de los visitantes extranjeros pero una disminución en la llegada de turistas por vía aérea.
De acuerdo con la Encuesta de Viajeros Internacionales (EVI) publicada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), México recibió 8.18 millones de viajeros internacionales en junio. Si bien esto representa un incremento del 2.1 por ciento respecto al mismo mes de 2025, la cifra general oculta tendencias divergentes dentro del sector.
Los turistas internacionales, definidos como aquellos que pernoctaron al menos una noche en el país, sumaron 4.11 millones, lo que se traduce en un modesto aumento anual del 1.1 por ciento. Este crecimiento contrasta con las ambiciosas proyecciones del Gobierno mexicano, que había estimado la llegada de entre 5.5 y 10 millones de visitantes durante junio, posicionando el Mundial como un motor clave para el turismo.
La brecha entre las expectativas y la realidad se hizo más evidente al analizar los segmentos específicos. Los turistas no fronterizos experimentaron una disminución del 3.2 por ciento, alcanzando los 2.2 millones. De manera más preocupante, la llegada de turistas por avión, un indicador sensible del turismo internacional de larga distancia y de mayor poder adquisitivo, cayó un 5.3 por ciento, situándose en 1.75 millones.
En contraparte, los turistas fronterizos mostraron una tendencia positiva, con un aumento del 6.5 por ciento. Asimismo, los excursionistas que arribaron por vía marítima experimentaron un crecimiento exponencial del 21.5 por ciento, aunque estos segmentos suelen tener un impacto económico menor en comparación con el turismo de pernocta.
Donde sí se observó un impacto positivo directo del Mundial fue en el gasto de los visitantes. Los viajeros internacionales en su conjunto desembolsaron 2 mil 912.5 millones de dólares en junio, lo que significó un incremento anual del 5.9 por ciento. El gasto de los turistas internacionales, específicamente, creció un 6.3 por ciento, sumando 2 mil 653.5 millones de dólares.
El gasto medio por turista también reflejó esta tendencia al alza. Los turistas no fronterizos gastaron en promedio mil 096 dólares, un 8.6 por ciento más que el año anterior. Para aquellos que llegaron por avión, el gasto medio se elevó a mil 283.8 dólares, un notable incremento del 9.6 por ciento.
Estas cifras nacionales contrastan con los resultados reportados específicamente en las sedes mundialistas. La Secretaría de Turismo (Sectur) informó que Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey atrajeron a 7.8 millones de viajeros, tanto nacionales como internacionales, generando una derrama económica superior a los 42 mil millones de pesos durante el periodo del torneo.
Estados Unidos se mantuvo como el principal mercado emisor de turistas no fronterizos hacia México, aportando 1.52 millones de visitantes, lo que representa el 69.2 por ciento del total. Le siguieron Sudamérica y el Caribe, con un 13.8 por ciento, y Canadá, con el 5.7 por ciento.
El desempeño turístico se da en un contexto económico nacional de señales encontradas. Recientemente, se reportó la pérdida de 19 mil 550 empleos formales en julio, una ligera contracción mensual, aunque junio había mostrado una creación neta de 61 mil 023 puestos. La generación acumulada de empleo formal en los primeros siete meses del año se ubicó en 243 mil 078 plazas.
El Gobierno mexicano mantiene su proyección de cerrar 2026 con la llegada de más de 52 millones de turistas internacionales, superando los 50 millones registrados en 2025. El Mundial, a pesar de las cifras mixtas en llegadas aéreas, se considera una plataforma importante para seguir impulsando el sector turístico en los próximos años.
El análisis de estos datos sugiere que, si bien el evento deportivo atrajo visitantes y aumentó el gasto, la conectividad aérea y la llegada de turistas de mayor poder adquisitivo por esta vía enfrentaron desafíos. La dependencia del mercado estadounidense y el crecimiento de segmentos fronterizos y marítimos marcan la pauta del comportamiento turístico actual.
La derrama económica generada por el Mundial en las ciudades sede subraya el potencial de grandes eventos para dinamizar economías locales y regionales. Sin embargo, la caída en llegadas aéreas plantea interrogantes sobre la efectividad de las estrategias para atraer turismo internacional de larga distancia y de alto valor.
En retrospectiva, el Mundial 2026 cumplió parcialmente las expectativas gubernamentales, logrando un incremento en el gasto turístico pero sin alcanzar el crecimiento esperado en la llegada total de visitantes, especialmente por la vía aérea, lo que invita a una reflexión sobre las estrategias futuras para fortalecer la conectividad y la atracción de turismo internacional.