Cinco pequeñas vidas se apagaron entre el 15 y el 19 de septiembre en el Hospital General de Zona número 1 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Durango, un suceso que ha desatado una tormenta de cuestionamientos y denuncias por parte del gobierno estatal.

El gobernador de Durango, Esteban Villegas Villarreal, ha alzado la voz para señalar un presunto hermetismo por parte del personal del IMSS, quienes habrían obstaculizado la intervención de las autoridades sanitarias locales tras las trágicas muertes. La información, según el mandatario, se mantuvo bajo un manejo "muy hermético", lo que impidió una indagatoria oportuna.

Investigación Federal en Marcha

Ante la gravedad de la situación y las denuncias de opacidad, personal de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) arribó a Durango este lunes para iniciar una investigación exhaustiva del caso. La presencia federal busca esclarecer las circunstancias que rodearon los fallecimientos y determinar si existió alguna negligencia o falla en los protocolos.

El gobernador Villegas expresó su frustración al revelar que tuvo conocimiento de los hechos apenas el domingo 20 de septiembre, a pesar de que el primer deceso ocurrió cinco días antes, el 15 de septiembre. "Yo en cuanto me enteré, porque me enteré apenas ayer... estaba muy hermética la información y eso es grave", declaró, subrayando la tardanza en la notificación y el acceso a la información.

Obstáculos a la Autoridad Estatal

La Comisión para la Protección contra Riesgos Sanitarios del Estado de Durango (Coprised) intentó iniciar su propia indagatoria, pero se encontró con un muro de negativas. Según el mandatario estatal, no se les entregaron los expedientes de los recién nacidos ni se les permitió el acceso a la documentación necesaria para comenzar la investigación.

"No quisieron sacar los expedientes, no se los prestaron a la Coprised", afirmó Villegas, evidenciando una aparente reticencia por parte de la dirección del hospital y del propio IMSS a colaborar con las autoridades locales. Esta falta de cooperación, según el gobernador, impidió que se pudieran revisar desde el inicio las condiciones de los neonatos y del área de cuidados intensivos.

El Papel del IMSS y sus Directivos

El gobernador Villegas confirmó haber sostenido comunicación con la titular del IMSS en Durango, Roxana Blanca Rivera Leaños, así como con el director general del Instituto, Zoé Robledo, para manifestar su preocupación y exigir información. Rivera Leaños asumió la representación del IMSS en la entidad en abril de este año, y su gestión se ve ahora marcada por este lamentable suceso.

La falta de transparencia y la demora en la notificación de los hechos han generado un clima de desconfianza hacia el manejo que el IMSS ha dado a la crisis. La pregunta que resuena es por qué se intentó minimizar o encubrir la información, y qué se buscaba ocultar.

Hallazgo Bacteriano y Medidas de Contención

En medio de la investigación, se reveló que durante la vigilancia epidemiológica en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales se detectó una bacteria. Aunque se ha señalado que esta bacteria es sensible a los antibióticos de uso habitual, su presencia en un entorno tan delicado ha levantado alarmas y se investiga su posible relación con los fallecimientos.

Como medida preventiva y de contención, el IMSS ha restringido los nuevos ingresos a la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales. Además, se están llevando a cabo acciones de limpieza profunda, desinfección, aislamiento preventivo de áreas y seguimiento de contactos, así como la toma de cultivos para monitorear la situación sanitaria.

Implicaciones y Expectativas

Este caso pone de manifiesto las deficiencias y los problemas de opacidad que pueden aquejar a las instituciones de salud pública, especialmente cuando se trata de eventos trágicos. La postura del IMSS, al parecer renuente a la colaboración con las autoridades estatales, genera serias dudas sobre su compromiso con la transparencia y la rendición de cuentas.

La investigación de Cofepris es crucial para determinar las causas exactas de los fallecimientos, el origen de la bacteria y si hubo fallos en la atención médica o en los protocolos de higiene y seguridad. La sociedad duranguense, y en general el país, esperan respuestas claras y acciones contundentes para evitar que tragedias como esta se repitan.

El hermetismo inicial y la obstaculización de las autoridades locales por parte del IMSS son, en sí mismos, un foco rojo que debe ser investigado a fondo. La confianza en las instituciones de salud se construye sobre la base de la transparencia y la responsabilidad, pilares que, en este caso, parecen haber sido seriamente vulnerados.

La investigación federal deberá deslindar responsabilidades y, de ser necesario, aplicar las sanciones correspondientes. La salud y la vida de los recién nacidos deben ser siempre la máxima prioridad, y cualquier indicio de negligencia o encubrimiento debe ser erradicado de raíz.

La situación en el Hospital General de Zona número 1 del IMSS en Durango es un llamado de atención sobre la necesidad de fortalecer los mecanismos de supervisión y control en las instituciones de salud, garantizando que la atención médica se brinde con la calidad y la seguridad que merecen todos los pacientes, especialmente los más vulnerables.