A casi dos años de que Andy López Beltrán fungiera como Secretario de Organización de Morena, el partido ha abierto, a medias y bajo presión, la caja de sus viáticos. La información, solicitada vía transparencia por un ciudadano, revela un cúmulo de irregularidades y opacidad que ponen en entredicho las supuestas prácticas de austeridad del partido guinda.
Morena tardó 43 días, e incluso requirió una prórroga, para responder a la solicitud de información (SAIP 38526; oficio MORENA/CEN/UT/1171/2026). Lo que entregó, lejos de ser un informe claro y detallado, se convirtió en una "joya" de evasivas y datos incompletos. Para conocer el costo total de los viajes, el partido no proporcionó una cifra directa, sino que remitió al solicitante a la Plataforma Nacional de Transparencia, indicándole dónde hacer clic. Sobre los objetivos de los viajes, los acompañantes y el número total de comisiones, el silencio fue absoluto. Peor aún, en cuanto a hospedaje y alimentación, el área de Finanzas declaró que esa información simplemente "no existe", sin siquiera someterlo a revisión del Comité de Transparencia.
Un Viaje de Misterio y Cero Comprobantes
Lo que sí se entregó fueron 24 carpetas con facturas y oficios de comisión. Tras un minucioso conteo, se identificaron 27 Comprobantes Fiscales Digitales por Internet (CFDI) que suman un total de 138,182.55 pesos. De esta cantidad, 108,584.55 pesos corresponden a 22 facturas de 2025, y 29,598.00 pesos a 5 facturas de 2026. El destino de cada peso fue, según los documentos, exclusivamente el transporte aéreo: tarifas, impuestos y cargos de aerolíneas como Aeroméxico, VivaAerobus y Volaris. Lo que brilla por su ausencia son los comprobantes de hospedaje, alimentación, taxis, camionetas o gasolina.
Esto implica que, durante 19 comisiones a 17 entidades federativas entre enero de 2025 y marzo de 2026, el entonces Secretario de Organización de Morena, Andy López Beltrán, supuestamente no comió, no durmió y no utilizó ningún medio de transporte terrestre. Las únicas explicaciones posibles son que él cubrió estos gastos de su bolsillo, que alguien más lo hizo, o que Morena posee los comprobantes y deliberadamente optó por negar su existencia.
Un ejemplo ilustrativo es el viaje a Coahuila el 24 de febrero de 2026. El propio oficio de comisión (OF.SEC.ORG.OF.006/2026) admite que el traslado sería "vía ciudad de Monterrey". La factura presentada corresponde a un vuelo redondo México-Monterrey-México por 8,592 pesos (CFDI Aeroméxico F-1392163036475). Sin embargo, no hay rastro alguno de gastos en Monterrey o Saltillo, ni de transporte local. La situación se repite con un viaje anterior a Coahuila en 2025, donde solo se reporta un boleto sencillo a Monterrey (oficio 065-BIS; CFDI F-1392153948566).
Oficios Fantasma y Facturas Manipuladas
La opacidad se agrava al examinar los oficios de comisión. Todos los correspondientes a 2025 llevan el sufijo "BIS". En al menos cuatro casos, la compra del boleto aéreo se realizó antes de la emisión del oficio que supuestamente autorizaba dicha compra. Por ejemplo, un viaje a Michoacán fue facturado el 15 de enero de 2025, pero el oficio de autorización es del día 16 (CFDI F-1392153377725; oficio 016-BIS). Situaciones similares ocurren con viajes a Sinaloa y Durango (facturados el 12 de febrero, oficios del 13) y a Sonora (comprado el 8 de febrero, oficio del 17).
Una revisión más profunda revela que 18 de los oficios de 2025, contenidos en las carpetas 2 a 19, tienen como título interno "OF. SEC.ORG.OF.086-2026_solicitud viáticos Aguascalientes 23 JUN 2026". Sorprendentemente, todos fueron creados el mismo día y a la misma hora: 24 de julio de 2026, a las 20:05 horas. El oficio de la carpeta 1 se generó al día siguiente. Esto significa que oficios fechados en enero y febrero de 2025 fueron creados 17 meses después, utilizando como plantilla un documento de junio de 2026. Mientras las facturas conservan sus fechas originales de 2025, los oficios de 2026 parecen haber sido fabricados posteriormente. La pregunta es: ¿quién reconstruye autorizaciones de hace año y medio y con qué propósito?
Para colmo, el oficio 086/2026 menciona un viaje a Aguascalientes el 23 de junio de 2026 que Morena no incluyó en la información entregada. Además, una de las facturas de 2025 fue modificada el 11 de septiembre de 2026, justo cuando la solicitud de transparencia estaba en proceso.
¿De Quién Eran los Viáticos?
Los cuatro oficios de 2026 presentan una peculiaridad: solicitan autorización para "hacer efectivo el gasto solicitado por el colaborador Armando Zazueta Rey" e indican que López Beltrán "asistirá". Esto sugiere que sí existían solicitudes de viáticos en la Secretaría de Finanzas, contradiciendo la declaración de Morena. Sin embargo, estas solicitudes eran de otra persona, y de ellas tampoco se entregó ningún comprobante.
La falta de claridad persiste en otros aspectos. Uno de cada cinco pesos gastados en 2025 (21,950.55) se destinó a facturas de VivaAerobus y Volaris que no especifican quién voló ni el destino (CFDI Viva B-130734202, B-130771019 y 140136504; Volaris F-226133515 y 227065056). Cinco viajes de 2025 solo cuentan con boleto de ida: Tijuana, Villahermosa, Oaxaca, Culiacán y Monterrey. Tres cargos de Aeroméxico, con fecha del 1 de febrero de 2025, presentan como único concepto el número "16" y cubren tres rutas distintas (CFDI F-1394420762752, F-1394420764423 y F-1394420764588).
El calendario de viajes también resulta inverosímil. En febrero de 2025, López Beltrán habría visitado 13 estados en 22 días. Sin embargo, de marzo a diciembre de ese mismo año, Morena solo reporta un viaje: a Oaxaca el 9 de julio. ¿Dejó de viajar el Secretario de Organización durante 10 meses, o el partido dejó de registrar y entregar la información?
Finalmente, en los oficios de 2025, se refieren a López Beltrán como "colaborador", no como Secretario de Organización. Además, se solicitó al Comité de Transparencia aprobar una versión pública sin citar ninguna sesión o acuerdo del comité, lo cual resulta, cuanto menos, extraño.
Viajar es inherente al cargo de Secretario de Organización de un partido político. Lo que resulta anómalo es que una organización que pregona la austeridad admita por escrito no saber dónde durmió ni qué comió su dirigente en 19 viajes, y que las autorizaciones para dichos traslados hayan sido creadas 17 meses después. La falta de explicaciones y la opacidad en el manejo de recursos públicos son, en este caso, la norma, no la excepción. La pregunta que queda en el aire es quién dará la cara para explicar estas inconsistencias y si, ante la ausencia de comprobantes, se tomarán medidas al respecto.