La llamada "ministra del pueblo", Lenia Batres, se encuentra en una posición cada vez más solitaria dentro del propio partido que la cobija. Fuentes internas y declaraciones de la coordinación de legisladores de Morena revelan una contundente negativa a respaldar su reciente iniciativa para gravar las herencias en México. Esta postura, lejos de ser un simple desacuerdo, subraya las profundas divisiones y la falta de consenso que aquejan al partido en el poder, incluso en temas que buscan presentarse como progresistas.
La advertencia de la bancada guinda es clara y contundente: la propuesta de Batres no figura en la agenda legislativa actual. "Los únicos con capacidad de presentar una iniciativa de esta naturaleza serían la presidenta de la República, los senadores, los diputados federales y los diputados locales, y hasta el momento no hay una sola iniciativa sobre el tema", sentenció un vocero de la coordinación. Esta declaración no solo desestima la iniciativa de la ministra, sino que también la deja expuesta, evidenciando que su visión no cuenta con el respaldo de quienes ostentan el poder real en el Congreso.
Fracturas en el Poder Judicial
Este episodio se suma a una serie de desencuentros que han marcado la trayectoria de Lenia Batres en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN). La relación con sus colegas, particularmente con el ministro Giovanni Figueroa, ha estado plagada de tensiones. El 3 de junio, Figueroa ya había exhibido "problemas de coherencia jurisprudencial" en un proyecto de Batres. Ayer, el conflicto escaló cuando, durante la argumentación de Figueroa sobre otro proyecto de la "ministra del pueblo", Batres se levantó de su asiento para conversar con el ministro presidente, Hugo Aguilar. La escena provocó un incómodo silencio de 20 segundos, interrumpido por la pregunta de Figueroa: "¿Puedo continuar...?", reflejando una atmósfera de palpable incomodidad y falta de respeto profesional.
La imagen proyectada es la de una corte dividida, donde las dinámicas personales y las diferencias ideológicas amenazan con socavar la institucionalidad. La "ministra del pueblo", lejos de unificar, parece generar fricciones, poniendo en entredicho su capacidad para navegar las complejas aguas del máximo tribunal del país.
Relaciones Exteriores Frías
La falta de apoyo a Batres en el ámbito interno parece ser un reflejo de una política exterior que, bajo la administración anterior, priorizó posturas ideológicas sobre relaciones diplomáticas pragmáticas. Un ejemplo claro es la relación con Perú. La nueva presidenta de Perú, Keiko Fujimori, ha planteado la posibilidad de "hacer las paces" con México, cuyas relaciones diplomáticas se han mantenido suspendidas durante la llamada "Cuarta Transformación".
El "frío diplomático" se originó tras el respaldo del expresidente López Obrador a Pedro Castillo, quien fue depuesto, y el posterior asilo otorgado a la exministra Betsy Castillo. La postura de México, percibida como una injerencia en asuntos internos peruanos, tensó la relación bilateral. Ahora, la pelota está en la cancha de México: antes de hablar de renovar amistad, Perú espera una señal clara de reconocimiento hacia su actual presidenta, un gesto que, hasta ahora, no ha llegado de la actual administración.
Turismo Legislativo y Negociaciones Pendientes
Mientras tanto, en el Congreso, las prioridades parecen estar en otro lado. La presidenta de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán (PAN), se encontraba de gira por Japón, Italia y España desde el 30 de junio, una visita que ni siquiera el presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), el morenista Ignacio Mier, conocía en su totalidad. "No sabía que estaba visitando tanto país", admitió Mier, quien solo estaba al tanto de una invitación a Tokio. La sorpresa del morenista subraya una aparente falta de comunicación y coordinación, incluso dentro de las propias bancadas.
En otro frente, la figura de Renato Sales Heredia, excomisionado nacional de Seguridad y excandidato a fiscal de Campeche, ha reaparecido en un rol distinto: director del Monte de Piedad. Su nombramiento ocurre en medio de un prolongado conflicto laboral, con una huelga que supera los nueve meses. Las negociaciones entre el sindicato y el "inflexible" líder Arturo Zayún, junto con un "inoperante" patronato, se encuentran trabadas. La tarea de Sales Heredia será, ahora, "cuidar las prendas encerradas y poner orden en el diferendo laboral", un desafío considerable dada la inercia del conflicto.
Defensa de Identidad Partidista
Finalmente, en el ámbito de la formación de nuevos partidos, el colectivo "Somos México" se prepara para defender su nombre, emblema y colores ante el Instituto Nacional Electoral (INE). A pesar de que la resolución final recaerá en el Tribunal Electoral, los militantes, encabezados por Guadalupe Acosta Naranjo, planean manifestarse en la sede del INE para ejercer presión sobre los consejeros. La orden de cambiar su identidad, emitida el 25 de junio, ha generado descontento y movilización, demostrando la pugna constante por el registro y la identidad en el competitivo panorama político mexicano.
La suma de estos eventos pinta un cuadro de Morena y sus aliados en un momento de turbulencia. Desde la falta de apoyo a sus propias figuras judiciales hasta las complejas relaciones exteriores y las luchas internas por la identidad, el partido en el poder enfrenta un panorama desafiante que pone a prueba su cohesión y su capacidad de gobernar.