México ha caído a niveles alarmantes en seguridad y estabilidad para la inversión, quedando incluso por debajo de naciones como Guatemala y Honduras, según el Índice de Estado de Derecho para los Negocios de la Cámara de Comercio de Estados Unidos. El país obtuvo una magra calificación de 24.7 puntos sobre 100 en el Global Rule of Law and Business Dashboard 2026, un retroceso significativo respecto a mediciones anteriores y una señal preocupante para el entorno empresarial.

Este índice, elaborado en conjunto con NORC, una organización de investigación independiente afiliada a la Universidad de Chicago, evalúa 149 economías a través de cinco pilares fundamentales: transparencia, previsibilidad, estabilidad, rendición de cuentas y debido proceso. El objetivo es determinar si las empresas operan bajo reglas claras, una aplicación consistente de la ley, un ambiente libre de amenazas, instituciones íntegras y mecanismos imparciales para la resolución de disputas.

El Pilar de la Inestabilidad

La debilidad más pronunciada de México se manifiesta en el pilar de estabilidad, que engloba el control del crimen y la estabilidad política. Con 24.7 puntos, el país no solo se ubica por debajo de Guatemala (31.8) y Honduras (33.1), sino que también representa una caída desde los 27.5 puntos registrados en 2021. Esta métrica es crucial, ya que mide directamente el riesgo que enfrentan las operaciones comerciales y la confianza de los inversionistas.

En la evaluación general, que consolida los cinco pilares, México apenas alcanza 43.5 puntos, situándose en el lugar 91 de 149 economías. Para ponerlo en perspectiva, socios comerciales clave como Canadá y Estados Unidos obtienen calificaciones mucho más altas, con 79.2 y 76 puntos, respectivamente. Otros países latinoamericanos como Chile (75.1), Colombia (55.1), Brasil (55) y Perú (47.9) también superan a México en la clasificación general.

La Brecha con Socios Comerciales

La diferencia se acentúa aún más al comparar a México con sus socios del T-MEC. Mientras Canadá lidera con 81.3 puntos en el pilar de estabilidad, Estados Unidos le sigue con 63.5. La brecha de 24.7 puntos para México frente a sus vecinos del norte subraya la percepción de un entorno de negocios considerablemente menos seguro y predecible.

Incluso economías manufactureras como Vietnam (62.8 puntos) y China (50.9) muestran una mayor fortaleza en estabilidad, a pesar de que México las supera en transparencia y previsibilidad. Este contraste sugiere que, si bien el país puede ofrecer un marco regulatorio y de información relativamente claro, las condiciones operativas y de seguridad son un obstáculo significativo.

La Sombra de la Inseguridad y la Violencia

El informe del Departamento de Estado de Estados Unidos sobre el clima de inversión en México, publicado en septiembre de 2026, corrobora estas preocupaciones. Señala que los gastos relacionados con la seguridad pueden ascender hasta el 5% de los presupuestos operativos empresariales, según datos de AmCham México de 2024. La inseguridad se consolida como una de las principales inquietudes para los inversionistas, junto con la falta de energía confiable, la corrupción y la incertidumbre regulatoria.

La violencia ligada al narcotráfico y al crimen organizado ha escalado en años recientes, aunque las condiciones varían drásticamente entre estados. El reporte de 2024 del Departamento de Estado también recordó la ola de violencia política durante el proceso electoral de 2024, con más de 30 candidatos asesinados, muchos de ellos presuntamente vinculados a grupos criminales que buscan influir en la política local y controlar territorios.

La designación de seis cárteles mexicanos como organizaciones terroristas extranjeras por parte del gobierno estadounidense en febrero de 2025 añade otra capa de complejidad, obligando a las empresas a mantener programas de cumplimiento más robustos y a considerar seriamente los riesgos de seguridad al decidir invertir o operar en el país.

Extorsión en Niveles Récord

Las cifras de extorsión pintan un panorama sombrío. Un análisis de Coparmex, basado en datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, reveló que el primer semestre de 2026 acumuló 6,562 víctimas registradas de extorsión. Esto representa un aumento anual del 9.17% y marca el nivel más alto para un primer semestre en al menos 11 años.

La situación es particularmente grave en 19 entidades federativas que reportaron incrementos en este delito, con 12 de ellas alcanzando máximos históricos. Esta tendencia subraya la creciente vulnerabilidad de las empresas y los ciudadanos ante la actividad criminal organizada, erosionando aún más la confianza y la estabilidad necesarias para el desarrollo económico.

La persistente inseguridad, la inestabilidad política y el aumento de delitos como la extorsión configuran un escenario adverso para la inversión en México. Las bajas calificaciones en el índice de la Cámara de Comercio de EU no son solo números, sino un reflejo de las profundas deficiencias que el país debe abordar urgentemente para recuperar su competitividad y garantizar un entorno seguro y predecible para los negocios.