La Secretaría de Economía de México ha delineado una estrategia para 2027 que implica un giro significativo en la política de atracción de inversión extranjera directa (IED). En lugar de expandir la promoción general, el enfoque se centrará en la focalización de capital en sectores considerados estratégicos y en un acompañamiento más riguroso de las empresas una vez que deciden invertir en el país.
Este cambio de paradigma se verá reflejado en una reducción presupuestaria considerable. El programa que engloba la promoción comercial y la atracción de capital, que contaba con 133.7 millones de pesos aprobados para 2026, vería su presupuesto reducido a 95.3 millones de pesos para 2027. Esto representa una disminución real del 30.9%, una señal clara de la reorientación de prioridades.
Del Anuncio a la Operación: Un Nuevo Enfoque
El análisis de las inversiones anunciadas entre enero de 2023 y junio de 2026, que sumaron 286,300 millones de dólares, revela una brecha importante entre el anuncio y la materialización. Según datos del Mexico Investment Monitor de Deloitte Econosignal, solo el 11.3% de este monto corresponde a proyectos que ya están en operación. Un 42% se encuentra en fase de construcción, mientras que un considerable 46.6% permanece aún en la etapa de anuncio, sin haber iniciado operaciones concretas.
Esta disparidad subraya la necesidad de pasar de la simple captación de interés empresarial a mecanismos que aseguren la puesta en marcha de los proyectos. La estrategia programática de la dependencia para 2026 se enfocaba en "fomentar y promover acciones para la atracción de inversión extranjera directa" y capitalizar el fenómeno del nearshoring. Sin embargo, el documento para 2027 omite esta instrucción explícita de promover la relocalización ante empresas extranjeras.
En su lugar, la nueva directriz propone "implementar mecanismos de seguimiento y acompañamiento a inversionistas extranjeros, así como esquemas para focalizar la inversión en sectores estratégicos". Si bien la relocalización sigue siendo un objetivo, el énfasis se desplaza hacia la orientación y el seguimiento de los proyectos, marcando un cambio en la jerarquía de las prioridades.
Recortes Presupuestarios y Señales de Freno
Para llevar a cabo esta nueva estrategia, la Secretaría de Economía ha propuesto una reducción de recursos en las dos unidades clave del programa de promoción comercial y atracción de inversión extranjera. La Unidad de Inteligencia Económica Global vería su presupuesto disminuir de 85.7 a 53.7 millones de pesos, una baja del 39.3% real. Por su parte, la Dirección General de Inversión Extranjera recibiría 41.6 millones de pesos, en comparación con los 48 millones de 2026, lo que significa una reducción del 16% en términos reales.
Esta reconfiguración presupuestaria se da en un contexto donde el gobierno mexicano busca acelerar la materialización de inversiones ligadas al Plan México. Además, responde a un desempeño menos robusto de lo que las cifras acumuladas de IED podrían sugerir inicialmente. Si bien el primer semestre de 2026 registró un flujo histórico de 34,968 millones de dólares, el comportamiento trimestral mostró una desaceleración, con una disminución del flujo de capital extranjero en el segundo trimestre en comparación con el mismo periodo del año anterior.
La Calidad de la Inversión y la Incertidumbre Jurídica
Juan Pablo Castañón, representante del COMCE, ha señalado una tendencia preocupante en los flujos de IED: aproximadamente el 88% de la inversión registrada en el primer semestre de 2026 provino de utilidades reinvertidas por empresas ya establecidas en México. Las nuevas inversiones, aquellas que realmente expanden la base productiva, representaron apenas el 7.8% del total.
Castañón atribuye esta situación a inquietudes sobre el sistema jurídico mexicano y las dudas pendientes en torno a la Ley de Inversiones Mixtas, factores que influyen en las decisiones de las empresas. Si bien el sector energético presenta un potencial considerable, los inversionistas requieren certeza sobre la infraestructura de transmisión y distribución para poder aprovechar plenamente los nuevos proyectos.
La dependencia de los anuncios de inversión para el crecimiento económico se hace evidente cuando se observa la disminución en el número de proyectos anunciados. Deloitte registró 73 proyectos anunciados en el primer semestre de 2026, un 55% menos que el año anterior, con un valor total de 36,353 millones de dólares, lo que representa una caída anual del 20.7%.
Esta reducción en los compromisos y el tiempo prolongado para iniciar operaciones limitan el impacto inmediato en la manufactura y el empleo formal. La concentración de la inversión anunciada es otro factor a considerar, con los sectores de energía, alimentos, bebidas y tabaco, transporte y automotriz acaparando el 88% del monto comprometido. El sector energético, en particular, representó el 50% del total, un aumento significativo respecto al 14.4% del año anterior.
El T-MEC y la Cautela de los Inversionistas
La incertidumbre comercial, particularmente en relación con el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), añade una capa adicional de complejidad. Los Criterios Generales de Política Económica para 2027, presentados por la Secretaría de Hacienda, anticipan una recuperación gradual de la inversión privada, condicionada a una mayor claridad sobre la implementación y revisión del T-MEC.
La Secretaría de Economía contempla dar seguimiento a la revisión del tratado y a su administración. Deloitte Econosignal también identifica esta revisión como una de las causas de la cautela que muestran los inversionistas. Luis Alberto Aziz Checa, socio fundador de Aziz & Kaye Business Law, ha observado este efecto entre sus clientes.
Aziz Checa explica que las empresas han pasado de tener un horizonte de estabilidad de 16 años a planificar bajo revisiones anuales. La posibilidad de que Estados Unidos recurra a otros instrumentos legales para mantener aranceles genera dificultades para calcular la duración de estas medidas. Si bien las empresas asesoradas por Aziz Checa no han cancelado sus proyectos, algunas han optado por retrasar decisiones o dividir la inversión en etapas.
No obstante, la cercanía geográfica con Estados Unidos, la disponibilidad de mano de obra calificada y las cadenas de suministro ya establecidas continúan posicionando a México como un destino atractivo dentro de los planes de inversión. "La incertidumbre está afectando el ritmo de inversión", resume Aziz Checa.
La estrategia de la Secretaría de Economía para 2027 se pondrá a prueba en este escenario. El objetivo de seleccionar de manera más precisa el destino del capital y acompañar a los inversionistas hasta la fase de avance de los proyectos, en un contexto de disminución de nuevas inversiones y anuncios pendientes de operación, requerirá una gestión eficiente con recursos presupuestarios reducidos.