En un giro inesperado que contrasta con las previas lamentaciones sobre la escasa participación de México en el escenario global de la innovación, el país ha sido designado como una Administración encargada de la Búsqueda Internacional y del Examen Preliminar Internacional bajo el Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT) de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI).

La decisión, aprobada por consenso el pasado 13 de julio en Ginebra durante las Asambleas de la OMPI, otorga al Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) una función operativa de primer orden: examinar las solicitudes de patente de cualquier Estado miembro que así lo elija. Esto significa que el IMPI emitirá informes de búsqueda y opiniones escritas, documentos cruciales que sustentan el juicio de patentabilidad de una invención a nivel mundial.

Un Reconocimiento a la Capacidad Técnica

Esta designación no es un mero gesto diplomático, sino un reconocimiento a la capacidad técnica y operativa del IMPI. Para ser elegida como una de estas administraciones, una oficina de patentes debe cumplir requisitos rigurosos, como contar con un mínimo de cien examinadores de tiempo completo, poseer la documentación de referencia necesaria y operar bajo un sistema de gestión de calidad certificado. El hecho de que el IMPI haya cumplido con estas exigencias, impulsando la contratación y capacitación de aproximadamente quinientas personas, fue juzgado suficiente por el Comité de Cooperación Técnica del PCT para recomendar su nombramiento.

El respaldo a esta designación fue amplio y contundente, proveniente de una coalición diversa que incluyó a países de América Latina y el Caribe, España, Corea, Canadá, Francia, China, India, Ucrania, Egipto y Australia. Esta amplia aprobación subraya la confianza internacional en la capacidad del IMPI para asumir esta delicada tarea.

México, Cuarta Oficina en Español

México se convierte así en la vigesimosexta administración de este tipo a nivel mundial y, de manera destacada, en la cuarta oficina en tener la capacidad de examinar patentes en español. Comparte este selecto grupo con España, Chile y Brasil, lo que refuerza la importancia del idioma en el ámbito de la propiedad intelectual y abre nuevas vías de colaboración y servicio para los países hispanohablantes.

La función que desempeñará el IMPI es de vital importancia. Los informes de búsqueda y las opiniones escritas que emita serán la base sobre la cual se determinará la patentabilidad de invenciones a nivel global. Esto coloca a México en un rol protagónico dentro del sistema internacional de patentes, una posición que hasta ahora pocos países ostentan.

El Reto de la Innovación Propia

Sin embargo, la designación del IMPI como autoridad internacional en patentes también pone de manifiesto una paradoja significativa. México ha sido llamado a juzgar la inventiva del mundo justo cuando su propia generación de patentes sigue siendo raquítica. Si bien el país ha mostrado fortaleza en el registro de marcas, su rezago en la generación de invenciones es persistente.

Este honor, por tanto, funciona también como un espejo incómodo. Quien se dispone a calificar el ingenio ajeno, haría bien en redoblar esfuerzos para estimular y potenciar la creatividad y la innovación propias. La distinción obtenida en Ginebra es un logro genuino, pero el verdadero reto mayúsculo reside ahora en la instrumentación efectiva de esta nueva función.

Hacia una Implementación Exitosa

La tarea que tiene por delante el IMPI va más allá de la simple designación. Implica asegurar la existencia de examinadores altamente capaces, garantizar plazos de respuesta creíbles, ofrecer certeza jurídica a los solicitantes y contar con recursos financieros sostenidos año tras año. La experiencia de otras potencias en propiedad intelectual, como China, que ha invertido masivamente en infraestructura y personal especializado, sirve como un referente importante.

China, con sus 16 mil examinadores de patentes, ha logrado reducir drásticamente los tiempos de tramitación y alcanzar niveles sobresalientes de especialización. Si bien México no puede emular sus números absolutos, sí puede y debe emular la comprensión estratégica de que el apoyo a la protección de patentes, marcas y obras culturales es un camino seguro hacia la expansión de una economía basada en el conocimiento.

Un Futuro Basado en el Conocimiento

La designación del IMPI es, en esencia, una oportunidad para México de consolidar su papel en la economía global del conocimiento. Al asumir la responsabilidad de examinar patentes internacionales, el país no solo fortalece su propia infraestructura de propiedad intelectual, sino que también se posiciona como un actor clave en la promoción de la innovación a nivel mundial.

Este logro, impulsado por la gestión encabezada por Vidal Llerenas, es un testimonio del potencial de México. Ahora, el desafío consiste en honrar esta distinción mediante una ejecución impecable y, al mismo tiempo, redoblar los esfuerzos para fomentar un ecosistema de innovación robusto y productivo dentro de nuestras fronteras. La tarea apenas comienza, y el éxito dependerá de la voluntad política, la inversión estratégica y el compromiso continuo con la excelencia.

Enhorabuena por este importante paso para el IMPI y para México. Es el momento de demostrar que estamos listos para asumir este rol y para impulsar nuestra propia capacidad inventiva.